
Una denuncia ciudadana por supuesto maltrato animal en el sector de Belisario Quevedo, en el norte de Quito, terminará en un informe de la Unidad de Bienestar Animal (UBA).
Tras una inspección se solicitará una sanción de 4 820 dólares para los presuntos tutores de un perro. El caso se sustenta en videos y testimonios de vecinos que aseguran que el animal permanecía en un predio abandonado, sin alimentación ni cuidados adecuados.
La denuncia se presentó hace aproximadamente dos semanas. Según los moradores, el perro permanecía solo durante varios días consecutivos, mientras sus propietarios acudían al lugar cada tres o cuatro días. En ese tiempo, afirman, eran los vecinos quienes brindaban comida al animal para evitar que pasara hambre.
Días después, el perro desapareció. Los habitantes del sector sospecharon que había sido ocultado dentro de una bodega ubicada en el mismo predio.
La Unidad de Bienestar Animal acudió al inmueble el miércoles 22 de julio para verificar la situación. Durante la inspección encontró a la pareja señalada como responsable del perro.
De acuerdo con la información proporcionada por la entidad este 24 de julio de 2026, la mujer presente en el lugar no respondió de forma verbal. La comunicación se realizó mediante señas, mensajes escritos en papel y a través de un teléfono celular.
Ante la imposibilidad de completar la inspección, la UBA solicitó el apoyo de la Policía Nacional. Una uniformada ingresó al inmueble luego de cerca de tres horas, tras advertir que impedir el procedimiento podía constituir una obstrucción a la labor policial.
Sin embargo, una vez dentro de la bodega, no encontraron evidencia que confirmara que el perro permanecía en ese sitio ni hallaron rastros recientes de su presencia.
Aunque durante la inspección no fue localizado el animal, la UBA elaboró un informe técnico con base en el material audiovisual entregado por los denunciantes.
Según la entidad, los videos muestran las condiciones en las que permanecía el perro y también evidencian que la mujer sí podía comunicarse verbalmente, un aspecto que contrasta con la forma en que interactuó durante la diligencia.
Con esos elementos, la Unidad de Bienestar Animal remitirá el expediente a la Agencia Metropolitana de Control (AMC) y solicitará que se inicie el proceso sancionador correspondiente.
La sanción planteada asciende a 4 820 dólares, equivalente a 10 remuneraciones básicas unificadas, conforme establece la Ordenanza Metropolitana sobre protección y bienestar animal para las infracciones calificadas como muy graves.
La normativa vigente del Distrito Metropolitano de Quito contempla multas de 10 remuneraciones básicas unificadas para quienes incurran en infracciones muy graves relacionadas con el bienestar animal.
Entre esas conductas constan el abandono de animales en espacios públicos o privados, mantenerlos encadenados de forma habitual, someterlos a enjaulamiento permanente, provocarles sufrimiento físico o emocional, ahogarlos, practicar mutilaciones injustificadas y cualquier otra acción que vulnere los parámetros de bienestar establecidos por la normativa.
Mientras el proceso administrativo continúa, el paradero del perro sigue sin conocerse.
Los vecinos esperan que la investigación permita establecer qué ocurrió con el animal y determinar las responsabilidades que correspondan.
El perro desapareció y hasta el momento la Unidad de Bienestar Animal (UBA) no ha podido determinar su paradero. Vecinos de Belisario Quevedo denunciaron que el animal permanecía solo durante varios días, sin alimentación ni cuidados adecuados. Tras la inspección realizada por la UBA, no se encontraron evidencias de que el perro estuviera dentro de una bodega donde los moradores sospechaban que podía permanecer oculto. La entidad continúa el proceso con base en videos y testimonios entregados por los denunciantes.
La UBA solicitará una sanción de 10 salarios básicos unificados, equivalente a USD 4 820, por una presunta infracción muy grave de maltrato animal. El pedido se basa en un informe técnico elaborado con videos entregados por los ciudadanos que denunciaron el caso. Según la entidad, las imágenes evidenciarían las condiciones en las que permanecía el perro y posibles vulneraciones a su bienestar. El expediente será enviado a la Agencia Metropolitana de Control (AMC), que deberá continuar con el proceso sancionador.
La UBA encontró a la pareja señalada como responsable del perro, pero no halló al animal dentro del inmueble. La inspección ocurrió el miércoles 22 de julio de 2026. La entidad solicitó apoyo de la Policía Nacional debido a dificultades para completar el procedimiento. Tras cerca de tres horas, una uniformada ingresó al lugar, pero no encontró rastros recientes del perro ni elementos que confirmaran que estaba dentro de la bodega señalada por los vecinos.
La UBA cuenta con videos y testimonios entregados por vecinos del sector. Según la entidad, el material audiovisual muestra las condiciones en las que permanecía el perro y forma parte del informe técnico que será remitido a la AMC. Los moradores aseguraron que alimentaban al animal porque permanecía solo durante varios días mientras sus presuntos tutores acudían al predio cada tres o cuatro días.
La Ordenanza Metropolitana establece multas de 10 remuneraciones básicas unificadas para infracciones calificadas como muy graves. Entre las conductas sancionadas están el abandono de animales en espacios públicos o privados, mantenerlos en condiciones inadecuadas, provocarles sufrimiento físico o emocional y otras acciones que afecten su bienestar. En este caso, la UBA considera que los elementos recopilados podrían corresponder a una infracción de esa categoría.