
Un fuerte operativo de control desarticuló un nodo de apuestas ilegales y maltrato animal en el nororiente de la capital. La Agencia Metropolitana de Control (AMC), con el apoyo de la Policía Nacional, clausuró una gallera clandestina que operaba bajo la fachada de un galpón industrial en la parroquia rural de Yaruquí.
En el sitio, las autoridades encontraron a más de 100 personas aglomeradas y a 60 gallos de pelea, varios con rastros de heridas recientes. La intervención fue posible gracias a un seguimiento de inteligencia tras detectar que el establecimiento utilizaba las redes sociales como su principal canal de convocatoria.
Las publicaciones digitales de los organizadores eran explícitas: detallaban horarios de los combates, cobraban una inscripción de 20 dólares y establecían una base de apuestas de 200 dólares, ofreciendo premios en efectivo para los tres primeros lugares.
Al momento del ingreso de los equipos de control, se constató el inicio de un combate que fue interrumpido de inmediato.
“Pudimos constatar el inicio de una pelea, la cual fue interrumpida. Este tipo de actividades expone a los animales a escenarios de violencia extrema”, señaló Gustavo Chiriboga M., supervisor metropolitano de la AMC.
La normativa municipal es severa con este tipo de prácticas. Organizar, promocionar o asistir a peleas entre animales constituye una infracción muy grave. El Código Municipal establece una sanción de 10 salarios básicos unificados (SBU), lo que en este 2026 representa una multa de 4 820 dólares para los responsables.
El caso de Yaruquí evidencia una tendencia preocupante. En apenas los primeros cinco meses de 2026, la AMC ya ha emitido 34 inicios de sanción contra organizadores de galleras. Esta cifra es alarmante si se compara con todo el año 2024, cuando apenas se registraron ocho procedimientos de este tipo a nivel distrital.
Este incremento refleja un fortalecimiento en la capacidad de detección del Municipio frente a actividades que no solo vulneran el bienestar animal, sino que se convierten en focos de inseguridad, desorden público y consumo desmedido de alcohol en las zonas rurales de Quito.
Información externa Peleas de gallos