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Barcelona SC entra en la etapa decisiva del campeonato ecuatoriano con diez partidos por delante y una pregunta que acompañará al equipo desde la primera jornada: hasta dónde puede llegar en la pelea por el título. El ‘Ídolo’ terminó sexto la primera fase y ahora enfrentará nuevamente a los otros cinco clubes que ocuparon la parte alta de la clasificación.
El formato hace que este hexagonal sea distinto a comenzar un torneo desde cero. Los equipos conservaron todo lo conseguido durante las primeras 30 fechas y disputarán otros diez encuentros, cinco como locales y cinco como visitantes. Esa acumulación convierte la distancia construida durante la primera etapa en un factor determinante para entender las posibilidades amarillas.
La dimensión del desafío aparece al mirar los números. Independiente del Valle terminó la primera etapa con 74 puntos y Barcelona SC, con 44. Entre ambos existen 30 unidades de diferencia y esa es, precisamente, la cantidad máxima que todavía puede conseguir el conjunto amarillo.
Eso significa que Barcelona necesita ganar los diez partidos del hexagonal para alcanzar los 74 puntos. Pero ni siquiera ese pleno de victorias sería suficiente por sí solo para terminar primero.
Para mantener abierta esa posibilidad, Independiente del Valle tendría que perder todos sus compromisos y permanecer con 74 unidades. Un solo empate del conjunto de Sangolquí lo llevaría a 75 y haría imposible que Barcelona lo alcance, incluso ganando todo lo que le queda.
Es allí donde la pelea deja de depender exclusivamente del ‘Ídolo’. Mientras otros equipos todavía pueden recortar distancias mediante sus propios resultados, el conjunto guayaquileño necesita combinar una campaña perfecta con una secuencia de derrotas del líder.
Existe una segunda barrera. Si Barcelona gana los 30 puntos disponibles e Independiente del Valle pierde todos, ambos terminarían igualados con 74.
El reglamento establece que, ante una igualdad de puntos en esta fase, entra en juego primero la diferencia de goles. Después se consideran los goles anotados, los tantos convertidos como visitante y los resultados de los enfrentamientos directos.
Ese detalle también favorece actualmente al equipo de Sangolquí. Independiente del Valle cerró las primeras 30 jornadas con una diferencia de +40, mientras Barcelona terminó con +7. Como las estadísticas acumuladas no desaparecen al comenzar el hexagonal, el equipo amarillo también tendría que revertir esa brecha.
Los dos enfrentamientos entre ambos adquieren entonces un peso particular: una victoria de Barcelona suma tres puntos para los amarillos, impide que el líder aumente su cosecha y, dependiendo del marcador, también puede reducir simultáneamente la diferencia de goles.
El primero de esos partidos debía jugarse el 21 de septiembre en el estadio Monumental, pero fue reprogramado. EL COMERCIO detalló el 18 de septiembre de 2026 que el cambio estuvo relacionado con las convocatorias internacionales que recibió Independiente del Valle.
El título, sin embargo, no es lo único que está en juego. La distancia con los clubes inmediatamente superiores es mucho menor.
Universidad Católica y Macará arrancaron esta etapa con 51 puntos; Aucas, con 50; y Liga de Quito, con 46. Barcelona, con 44, comienza a solo dos unidades del conjunto albo y a siete de los camarattas y ambateños.
Ese escenario coloca la clasificación internacional dentro de la pelea inmediata. Los tres primeros del hexagonal obtendrán cupos para la Copa Libertadores 2027, mientras las posiciones siguientes entregarán acceso a la Copa Sudamericana 2027.
Por eso, aunque alcanzar el primer puesto exige una combinación extrema, cada jornada mantiene consecuencias directas para la temporada de Barcelona. Su próximo compromiso será ante Liga de Quito, un rival que comienza esta fase apenas dos puntos arriba.
Desde allí, la tabla irá marcando hasta dónde puede escalar el ‘Ídolo’. Para alcanzar la cima necesita prácticamente que todo ocurra en una sola dirección; para cambiar su posición y meterse en la pelea por los cupos internacionales, en cambio, la distancia comienza mucho más cerca.
Sí, matemáticamente todavía puede alcanzar el primer lugar, pero necesita una combinación extrema de resultados.
Barcelona comenzó el hexagonal con 44 puntos e Independiente del Valle con 74. Como quedan 30 unidades en disputa, el cuadro amarillo tendría que ganar sus diez partidos y necesitaría que el líder pierda todos sus encuentros para igualarlo.
Barcelona puede llegar como máximo a 74 puntos.
El conjunto amarillo dispone de diez partidos y, por tanto, puede sumar otros 30 puntos. Un solo empate de Independiente del Valle elevaría al líder a 75 unidades y haría imposible que Barcelona lo alcance.
La igualdad comenzaría a resolverse mediante la diferencia de goles.
Independiente terminó las primeras 30 jornadas con +40 y Barcelona con +7. Si persiste la igualdad, también se consideran los goles anotados, los tantos como visitante y los resultados de los enfrentamientos directos.
Sí. Los tres primeros del hexagonal obtendrán cupos para la Copa Libertadores 2027.
Barcelona inició esta etapa con 44 puntos, a dos de Liga de Quito y a siete de Universidad Católica y Macará. Por ello, la distancia para mejorar su posición internacional es menor que la existente con el líder.
Barcelona enfrentará a Liga de Quito.
El duelo tendrá incidencia directa en la tabla porque Liga comenzó esta fase con 46 puntos y Barcelona con 44. Para el cuadro amarillo será una oportunidad de recortar distancia frente a uno de sus rivales inmediatos.