
La clasificación de la Selección de Argentina para la final del Mundial 2026, donde enfrentará a España, tuvo un inesperado cierre protagonizado por sus jugadores en el Estadio de Atlanta que incrementó aún más la polémica con Inglaterra, escuadra a la que derrotaron en las semifinales.
El miércoles 15 de julio, la Selección de Argentina derrotó 2-1 a Inglaterra en la segunda semifinal del Mundial 2026. Los goles de Enzo Fernández (85‘) y Lautaro Martínez (90+2’) certificaron la remontada, opacando el tanto de Anthony Gordon (55‘).
Tras el pitazo final, los festejos se extendieron desde Atlanta a distintos lugares del mundo, teniendo como punto neurálgico de mayor concentración Buenos Aires, la capital del país sudamericano que el domingo 19 de julio vivirá su séptima final mundialista.
Las lágrimas y los interminables abrazos registrados en las gradas entre los hinchas bajaron hasta la cancha, donde la escena se repitió luego del épico resultado alcanzado ante uno de sus clásicos rivales.
El punto de mayor emoción y polémica lo protagonizaron los propios futbolistas encabezados por Giovani Lo Celso y Lisandro Martínez, quienes desplegaron una pancarta que decía: “Las Malvinas son argentinas”.
Tras sostenerla por unos segundos en sus manos, la colocaron sobre el césped, generando inmediatamente centenares de reacciones en redes sociales a favor y en contra de esta manifestación de carácter político prohibida por la FIFA.
El origen de la pancarta y cómo ingresó al estadio no está claro, puesto que en el día previo las autoridades involucradas en el duelo mencionaron que estaba prohibido este tipo de manifestaciones, por lo que harían un exhaustivo control en las puertas de ingreso.
En horas de la mañana de este jueves 16 empezó a circular otra imagen de la pancarta. En ella se aseguró que fue realizada por los propios jugadores con una sábana del hotel donde estaban concentrados, pero es una afirmación que aún no ha sido confirmada por los protagonistas.
El artículo 34.3 del Reglamento del Mundial 2026 aprobado por la FIFA menciona textualmente que los jugadores, como los demás miembros de la delegación, tendrán prohibido mostrar mensajes o lemas políticos, religiosos o personales en cualquier idioma o forma antes del partido, durante los himnos nacionales, durante el partido y tras la conclusión del partido.
Asimismo, tendrán prohibido mostrar mensajes comerciales o eslóganes en cualquier idioma o forma durante su participación en actividades oficiales organizadas por la FIFA (incluidos los partidos, entrenamientos y ruedas de prensa oficiales y las actividades en la zona mixta).
El Código Disciplinario de la FIFA indica que las sanciones son aplicables para las federaciones miembro, oficiales, jugadores, equipo arbitral, entre otras personas u organismos involucrados en un partido o evento.
Dentro de las medidas disciplinarias a las que se enfrentan la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), su selección y jugadores, están desde una advertencia, multa u otra sanción pecuniaria, devolución de premios y retirada de un título, entre otras.
En general, menciona el documento de la FIFA que las multas no serán inferiores a 100 ni superiores a 1 000 000 de dólares y que las federaciones miembro asumirán de forma solidaria las multas impuestas a los jugadores y a los oficiales de las selecciones nacionales.
Si la exhibición de la pancarta se califica como una provocación a los espectadores, la sanción puede ser de al menos dos partidos.
Sin embargo, si es considerada incitación al odio o a la violencia, se les puede aplicar la prohibición de ejercer actividades relacionadas con el fútbol durante al menos seis meses, y con una multa de 5 000 dólares como mínimo.
Los jugadores argentinos, liderados por Giovani Lo Celso y Lisandro Martínez, desplegaron una pancarta con el mensaje “Las Malvinas son argentinas” tras el pitazo final de la semifinal.
La escena ocurrió el 15 de julio en el Estadio de Atlanta, luego de la victoria 2-1 sobre Inglaterra, con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez. El origen de la pancarta no está confirmado; una versión sostiene que fue elaborada con una sábana del hotel de concentración.
Porque constituye una manifestación de carácter político, expresamente prohibida por el reglamento de la FIFA para el Mundial 2026.
El artículo 34.3 del Reglamento del Mundial prohíbe a jugadores y delegaciones mostrar mensajes políticos, religiosos o personales antes, durante y después de los partidos, incluidas las zonas mixtas y ruedas de prensa oficiales.
Las sanciones van desde advertencias y multas económicas hasta suspensiones deportivas, dependiendo de cómo la FIFA califique el mensaje.
Según el Código Disciplinario de la FIFA, las multas oscilan entre 100 y 1 000 000 de dólares. Si se considera provocación a los espectadores, la sanción mínima es de dos partidos; si se interpreta como incitación al odio o violencia, podría implicar seis meses de suspensión de actividades futbolísticas y una multa desde 5 000 dólares.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) responde de forma solidaria por las multas impuestas a jugadores y oficiales de la selección.
El propio reglamento de la FIFA establece que las federaciones miembro son solidariamente responsables de las sanciones económicas aplicadas a sus futbolistas y cuerpo técnico durante el torneo.
Argentina disputará su séptima final mundialista el domingo 19 de julio ante España.
La clasificación se logró tras remontar 2-1 a Inglaterra en semifinales, en un partido marcado tanto por el resultado deportivo como por la controversia posterior de la pancarta política, que se suma a la rivalidad histórica entre ambas selecciones.
