1 de octubre de 2019 14:44

Álex Quiñónez se lleva medalla de bronce en los 200 metros del mundial de Atletismo de Doha

El atleta ecuatoriano Álex Quiñónez ganó medalla de bronce en la prueba de los 200 metros en el Mundial de Atletismo celebrado en Doha, Catar. Foto: AFP

El atleta ecuatoriano Álex Quiñónez (der.) ganó medalla de bronce en la prueba de los 200 metros en el Mundial de Atletismo celebrado en Doha, Catar. Foto: AFP

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Redacción Deportes
y Elcomercio.com (D)

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El ecuatoriano Álex Quiñónez se llevó la medalla de bronce en la prueba de los 200 metros en el mundial de Atletismo, celebrado en Doha, capital de Catar. Lo hizo con una marca de 19.98, apenas tres centésimas de segundo detrás del canadiense Andre De Grasse (19.95). El primer puesto fue para Noah Lyles, con 19.83. 

Esta es la quinta medalla que Ecuador gana en un mundial de Atletismo; anteriormente, Jefferson Pérez había logrado tres de oro y una de plata en marcha. Quiñónez obtuvo este logro después de una impecable campaña en su categoría, durante este mundial, caracterizado por las altas temperaturas que se han registrado en la región. 


"Estoy feliz y, por otra parte, triste porque pude pelear el segundo lugar. Me mató esa primera. Me mandaron a levantar cuando ya casi estaba listo. Eso me retuvo un poco por no hacer falsa (salida). Eso me afectó un poco, pero igual hay que seguir trabajando en la primera parte. La segunda parte creo que fue mi mejor carrera. En los últimos 30 metros hubo un remonte espectacular, pero hay que seguir trabajando la primera parte, que es lo que nos falta", dijo Quiñónez en entrevista con EL COMERCIO, después de su participación en la final. 

Álex Quiñónez festeja con la Bandera de Ecuador en el Mundial de Doha, el 1 de octubre del 2019. Foto: EFE


"Podría haber conseguido el segundo o el primer lugar; estábamos preparados para eso. Pero no se dio, hay que seguir trabajando y esforzándonos más", aseguró el atleta, con una evidente emoción en su rostro. 


En la jornada pasada, el esmeraldeño corrió codo a codo con Noah Lyles, el estadounidense que era favorito al oro, pero el ecuatoriano demostró que está dispuesto a todo. Lyles registró el mejor tiempo de semifinales, 19 segundos y 86 centésimas (19.86), el de Quiñónez fue 19.95. Fue la serie más rápida de las tres que se disputaron en el estadio Khalifa, y la única en la que los dos clasificados corrieron bajo los 20 segundos.


En la zona mixta, ayer (30 de septiembre del 2019) Álex ofreció disculpas y se marchó en silencio. “Hoy no puedo hablar, hay un montón de emociones y sensaciones. Parece que voy a explotar, quiero tomarme mi tiempo”, dijo el atleta, que por segunda ocasión en su vida volverá a correr una final con los mejores del mundo.

El Álex de ayer sonreía, su rostro estaba lleno de alegría, también de emoción. Hace siete años, en los Olímpicos de Londres 2012, cuando se clasificó a su primera final con los mejores del mundo, entre ellos el jamaiquino Usain Bolt, lucía pálido, asustado. Salió de la zona mixta corriendo. No quería hablar con nadie, no quería que su entrenador le reprendiera, pues suponía que se quedó fuera de la final.


Cuando su entrenador de ese entonces, Jorge Casierra, le abrazó y le dijo que la meta se había cumplido, se asustó más. “Nunca en mi vida he corrido tres días seguidos y menos en un estadio con 50 000 personas. Yo he corrido con 60 personas en las gradas”, dijo ese Álex Quiñónez del 2012. El 30 de septiembre del 2019, el esmeraldeño lució seguro, más sólido, con la madurez de sus 30 años. Ahora lo dirige el entrenador cubano Nelson Gutiérrez, que le dio una nueva oportunidad y juntos disputarán una final soñada. “Álex hizo una gran carrera y estamos listos para la final”, dijo Gutiérrez, ayer, a este Diario.

Así quedó el podio de la prueba de los 200 metros en la cual participó Quiñónez. Foto: Captura

Así quedó el podio de la prueba de los 200 metros en la cual participó Quiñónez. Foto: Captura


El ecuatoriano sumó 15 carreras este año, en estadios de 50 000 personas, por eso ya no se asusta. Corrió en los estadios de Roma, Mónaco, Lausana, Rabat, Doha, París y Londres. Sumó puntos y lugares en el podio que le permitieron liderar la clasificación de la Liga de Diamante. Al final no la ganó porque prefirió guardar toda su energía para el Mundial de Atletismo, cuentan sus allegados. 

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