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Cartas al director / 14 de noviembre del 2021

Sra. Presidenta del Consejo Nacional de la Judicatura

Carlos Bustamante Salvador

El Consejo de la Judicatura como órgano de gobierno, administración y disciplinario de la Función Judicial, tiene como funciones la administración y mantenimiento de instituciones u órganos de la Función Judicial, evaluar jueces y otros operadores, gestionar y supervisar concursos de méritos y oposición para la selección del nuevo personal e imponer sanciones por malas actuaciones de los funcionarios.

Realmente es alarmante la lentitud e inoperancia de los servidores de justicia, me refiero específicamente al trámite de demandas que una vez que son ingresadas las mismas pasan un proceso de calificación absurdo, que luego de completar o aclararlas, no se las califica inmediatamente, perjudicando a los usuarios y a los profesionales del derecho que tienen que estar semanalmente en las mal denominadas oficinas de coordinación, implorando que se las califique para continuar con el procedimiento correspondiente.

Sin embargo, la frase “Construyendo un servicio de justicia para la paz social”, es un sarcasmo humillante para los usuarios de una justicia cada día más burocrática, flemática, que viola constantemente entre otros los principios de celeridad, servicio a la comunidad y administración de justicia.

Señora Presidenta del Consejo de la Judicatura, visite cada uno de los complejos judiciales y más organismos, sin parafernalia ni guardaespaldas y constatará el trato inhumano que brindan tanto a profesionales del derecho como a los usuarios.  

Los radares, una mina de oro en Ambato

Édgar Washington Barrera Velasco

Conforme avanza la tecnología, los radares se han convertido en dispositivos instalados en las carreteras para detectar excesos de velocidad, que en muchas ocasiones han dado lugar a accidentes de tránsito con pérdidas humanas y materiales que lamentar.

Sin embargo, al ser dispositivos electrónicos sus medidas de velocidad tendrán un margen de error, por cuanto las ondas que se generan en este aparato, su transmisión en el medio, dependerá de las condiciones climáticas, como la niebla, lluvia o granizo, en donde esté instalado, reduciendo su exactitud en las medidas.

Por tal motivo en algunos países europeos, ya se aplica un margen de error de 7 km/hora, para carreteras con límites de velocidad de hasta 100 km/hora; es decir, no habrá sanción o multa hasta los 107 km/hora; en general ya se está aplicando un margen de error de hasta el 7% en todas los límites de velocidad permitidos.

Además, al ser equipos electrónicos, están expuestos a la intemperie y sujetos a que se descalibren permanentemente, de manera que sus datos deben ser manejados de manera profesional, con el objetivo que cumplan su función disuasiva y preventiva, en el mejoramiento de la seguridad del tráfico vial, más no como trampas ratoneras para recaudar multas en detrimento y perjuicio de todos quienes conducimos vehículos en las carreteras del Ecuador, principalmente en el Cantón Ambato, en donde este tema es manejado con absoluta arbitrariedad de las autoridades municipales, hasta tal punto que un solo radar como una mina de oro, ha recaudado más de 60 millones de dólares durante el año 2021.

Cuando están multando a los conductores, después de 1 año de que supuestamente se haya transitado por este sector, argumentando un exceso de velocidad sin considerar el margen de error por descalibración y falta de homologación de estos equipos. Sería razonable que estas multas sean devueltas a todos los usuarios que han sido perjudicados durante los años 2020 y 2021, tomando en cuenta que no se da tiempo a impugnar tales arbitrariedades, aún en estos tiempos de pandemia.

Independencia de Loja

José Arrobo Reyes

El Capitán Alonso de Mercadillo y Villena nació en Loja España y muere en Loja Ecuador en 1560. El historiador Jiménez de la Espada recoge que Mercadillo fue el primero en descubrir las regiones orientales vecinas al Marañón Amazonas, tan ricas en yacimientos auríferos. Este adelantado español fundaría años más tarde la ciudad de Loja, muy rica y próspera. Pedro de la Gasca ordenó al capitán Alonso de Mercadillo que fundase ciudades en el sur de lo que fue la Real Audiencia de Quito. El 8 de diciembre de 1548 fundó Loja y debido a la costumbre de los conquistadores le da el mismo nombre que el de su tierra natal Loja.

La Independencia de Loja del yugo ibérico, cuya gesta histórica se inició en la Plaza de San Sebastián, desde donde salieron los próceres de la independencia Ramón Pinto, José María Peña, Nicolás García, José Picoíta y Manuel Zambrano, cuya proclama, selló la emancipación con España. Hoy se cumplen 201 años. Estos personajes resolvieron declarar la independencia de Loja como un homenaje a los próceres de 1820 caídos por forjar esta independencia. Con el aporte de las heroínas lojanas que traspasando los linderos provinciales se llenaron de gloria en Pichincha y Tarqui, como las recordadas: Nicolasa Jurado, Inés Jiménez y Natividad Parrales.

Loja más que otras provincias, tendrá, merecidamente, las mejores páginas de gloria, puesto que en el Batallón del Sur que selló la independencia americana en los campos de Junín y Ayacucho se formó con fuertes contingentes lojanos, pues de los 2 500 soldados ecuatorianos que lucharon bajo el mando del Mariscal en Perú y General en Ecuador, Antonio José de Sucre , en los campos de Junín y Ayacucho se formó con fuertes contingentes lojanos, pues de los 2500 soldados ecuatorianos que estaban al mando del General Antonio José de Sucre, casi la totalidad fueron lojanos y cuencanos. En estos doscientos y un año, festeja airosa esta ínclita ciudad de Loja, y que, de existir algún problema territorial, debemos revisar la estrofa del Himno del Ecuador: “Y si nuevas cadenas prepara la injusticia de bárbara suerte, gran Pichincha preven tu la muerte, de la Patria y sus hijos al fin”.

Que el gobierno del encuentro y cogobiernos seccionales, otorguen prosperidad, salud y educación para nuestros ciudadanos lojanos. Que los recursos económicos y financieros se destinen para agilizar la producción agrícola, industrial y de servicios de los ciudadanos que buscamos mejores días para nuestros hijos y familias en general, hacia nuevos horizontes conforme reza nuestra Constitución en su Art. 281. En la búsqueda de una prosperidad y un futuro promisorio.  

Fuerzas Armadas ultrajadas

Francisco Almeida Caviedes

He escuchado con indignación, las expresiones del Sr. Alfonso Harb Viteri, en un canal, en donde, palabras más, palabras menos, acusa a las FF.AA. de “traidores al país, al Presidente y a los ciudadanos, que deben salir a patrullar y de dejarse de … , que dejen de jugar voli en los cuarteles, que son unos vagos y corruptos”.

A lo largo de 33 años en las FF.AA. conocí a ecuatorianos con uniforme (gente del auténtico pueblo) entregados a prepararse diariamente para defender y garantizar la Soberanía y la Integridad Territorial, en los lugares más remotos de nuestra geografía y en condiciones de enormes limitaciones; también vi a soldados ayudando a su pueblo– sus hermanos–cuando habían contingencias, emergencias, desastres naturales y contribuyendo decididamente al desarrollo nacional. No conocí ni vi a vagos y peor corruptos -si los hubo, por excepción, estoy seguro que fueron separados– lo que sí vi y leí de gobiernos y políticos que quisieron aprovecharse de las FF.AA. para negociados, esos sí corruptos. Me viene a la mente los “enloquecidos y los entontecidos por el dinero”, y los último años de errores y horrores…

Por lo anterior y conocedor de la indignación de los soldados de bien, pido al Ministro de Defensa y al Mando Militar hagan lo pertinente para que este señor, ratifique por los canales correspondientes sus acusaciones o de lo contrario, pida disculpas a los soldados.

Además, deben invitarlo a un cuartel de una de las ciudades y a otro de la frontera o de la Amazonía, para que conozca lo que hacen los soldados los 365 días del año, y en qué momento del horario de actividades está la instrucción, la capacitación, el entrenamiento, la educación física y los deportes. Los soldados luego de las actividades, en su tiempo de francos –el cuartel para los solteros es su hogar– pueden dedicarlo a jugar: fútbol, fulbito y el ecuavolley, deportes populares en nuestro país. Los cuarteles y las instalaciones militares son modestas y con limitaciones, no hay canchas de racket, golf, bolos…

Los ecuatorianos no podemos olvidar: “Nunca antes en la historia, tan pocos en tan poco tiempo hicieron tanto daño al Ecuador”.  

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