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Más preparadas, pero con menos empleo

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Lunes 09 de diciembre 2019

En el Ecuador, las mujeres estamos más preparadas que los hombres, pero ganamos menos, tenemos menos acceso a un empleo formal o a crecer dentro de las empresas. Las mujeres en el país reportan en promedio 9,5 años de educación y los hombres, 9,3 años. Pese a esto, ellos tienen en promedio 12 años de experiencia laboral y ellas solo alcanzan 10,5.

Las cifras se desprenden del informe “Actuar por la equidad’, efectuado por la empresa consultora Actuaria como parte del Pacto Global de la Organización de Naciones Unidas. El estudio, que aborda las brechas salariales en 5 000 compañías del país, señala que apenas un 30% de la fuerza laboral en las empresas corresponde a mujeres. Además, ellos ganan un 20 o 25% más que ellas. En cuanto a los salarios altos dentro de las corporaciones, apenas un 35% es percibido por mujeres.

Un factor que explica la inequidad de género en el mercado laboral es cultural, ya que se identifica a la mujer con tareas domésticas. De ahí que las preferencias profesionales aún se centren en actividades del hogar, salud o enseñanza. Otra causa es el llamado techo de cristal, que son el conjunto de barreras invisibles que existen en las organizaciones y que impiden a las mujeres ascender hacia los niveles superiores, independientemente de sus calificaciones o logros. Se consideran “invisibles” porque, en teoría, no hay una limitación explícita.

Ese techo es más perverso cuando son las propias mujeres quienes nos ponemos esas barreras, sea porque creemos que no somos capaces o porque pensamos que un ascenso demandará de un tiempo que no tenemos por nuestras múltiples responsabilidades, porque entre cuidar a los niños, hacer las tareas de casa o el trabajo ya tenemos suficiente.

La idea de que la mujer “no puede tener todo y tiene que escoger: familia o éxito laboral” es una voz que está dentro de nosotros. Callarla y romper ese techo es tarea y responsabilidad de todos: de la familia, de la sociedad, de las empresas, de los políticos y de las mujeres.