El cáncer de ovario, que le quitó la vida a Edith González, suele ser diagnosticado tarde, lo que disminuye las posibilidades de supervivencia. Foto: AFP.

El cáncer de ovario, que le quitó la vida a Edith González, suele ser diagnosticado tarde, lo que disminuye las posibilidades de supervivencia. Foto: AFP.

Lunes 17 de junio 2019

#paraquecaches

¿Por qué es tan difícil de diagnosticar el cáncer de ovario?, la enfermedad que le quitó la vida a Edith González

Redacción Afull (I)

El cáncer de ovario es la quinta causa de muertes entre las mujeres y es el cáncer del sistema reproductor femenino que más fallecimientos provoca, así lo menciona la Sociedad Americana del Cáncer.

El mayor problema de esta enfermedad es que no presenta síntomas a tiempo, si no cuando la el cáncer ya se encuentra avanzado. En el caso de la actriz mexicana Edith González, que falleció el pasado jueves 13 de junio de 2019 a causa del cáncer de ovario, ella fue diagnosticada en 2016 y se encontraba en etapa 4, la última etapa, y aunque la enfermedad estaba siendo controlada, un deterioro en su salud por el mismo cáncer acabó con su vida.

Según la especialista en cáncer ginecológico Sudha Sundar, consultada por la BBC, afirma que “el 90% de las mujeres que son diagnosticadas en una fase temprana consigue sobrevivir pasados los cinco años del diagnóstico, pero ese porcentaje se reduce al 40 o al 30%, si el cáncer se detecta en una etapa más avanzada”. El cáncer de ovario tiene cuatro etapas.

La Sociedad Americana del Cáncer explica que los síntomas de este padecimiento son: distención abdominal (abdomen hinchado), dolor abdominal o pélvico, sensación rápida de llenura al comer y sensación constante de tener que orinar.

Sin embargo, los síntomas antes mencionados también se pueden confundir con otras afecciones benignas como el síndrome de colon irritable o los dolores premenstruales o menopáusicos. Es por ello que los médicos no asocian a la primera estos síntomas con el cáncer de ovario y las mujeres no le dan la importancia necesaria mientras el cáncer avanza a una fase tardía.


Hay otros síntomas que también se pueden manifestar si se padece cáncer de ovario y la Sociedad Americana del Cáncer dice que “si se presentan más de 12 veces al mes” es necesario acudir al médico. Estos son: agotamiento extremo, problemas estomacales, dolor durante las relaciones sexuales, estreñimiento, sangrado irregular durante el período menstrual e hinchazón abdominal con pérdida de peso.

Sundar añade que “los avances de la ciencia para detección de esta enfermedad no han sido significativos en comparación con otros cánceres ginecológicos”. Por ejemplo el cáncer de cuello uterino tiene un examen de detección temprana y eficaz conocido como PapTest o PapaNicolau que analiza células recogidas del final del cuello uterino y determina si estás son cancerígenas o no.


La Sociedad Americana del Cáncer menciona tres posibles exámenes para detectar el cáncer de ovarios, lamentablemente también dice que no son lo suficientemente fiables. El primero consiste en palpar los ovarios para identificar alguna anomalía de tamaño, forma o consistencia. El segundo es una prueba de sangre para determinar la cantidad de la proteína CA – 125. Y el último examen posible de hacer es un ultrasonido para revisar el útero, las trompas de Falopio y los ovarios para verificar la existencia o no de un tumor, que posteriormente deberá ser analizado y determinado como benigno o maligno.

Por último es importante saber que el cáncer de ovario es poco común en las mujeres menores de 40 años. Y que habitualmente esta enfermedad se origina después de la menopausia. La Sociedad Americana del Cáncer dice que “la mitad de todos los cánceres de ovario se encuentran en mujeres de 63 años o más”.