El exoplaneta HD 189733b, descrito por la NASA como el Júpiter caliente, tiene una temperatura atmosférica de 1 800°C

El exoplaneta HD 189733b, descrito por la NASA como el Júpiter caliente, tiene una temperatura atmosférica de 1 800°C

Lunes 09 de septiembre 2019

¿Cómo es el clima en otros planetas?

Redacción Afull (I)

La Tierra es epicentro de vida, pero también de fenómenos naturales que quiebran el ‘status quo’ del ser humano a causa del cambio climático. Pese a que la situación ambiental del planeta es crítica ¿cómo sería vivir en un planeta donde la temperatura sea capaz de derretir plomo ( a más de 327,5 °C), respirar una atmósfera plagada de dióxido de carbono o combatir vientos de 8 000 kilómetros por hora?

Las características climáticas de la Tierra propician la vida, pero en la inmensa profundidad del espacio, los planetas que lo componen albergan climas más intensos...y extremos.

Venus es el planeta más cercano a la Tierra. Pero sus características climáticas lo convierten en un infierno apocalíptico. En su interior, detalla la cadena informativa BBC Mundo, una espesa atmósfera compuesta principalmente de dióxido de carbono tiene una presión 90 veces mayor a la Tierra.

Científicos de la NASA explican en su portal que Venus es ciertamente cálido, pero bastante más de lo que los primeros escritores de ciencia-ficción sospechaban. Solo la temperatura superficial, dice la NASA en su portal web del planeta es de unos 460°C convertir a centígrados que es lo que se usa aquí, suficientemente caliente como para fundir plomo o hervirnos en segundos. El corazón de Venus, además, está compuesto de ácido sulfúrico que -en forma de lluvia- resulta corrosivo para el ser humano, pues quema la piel.

La temperatura superficial de Venus es 460°C. Foto: Web NASA

La temperatura superficial de Venus es 460°C. Foto: Web NASA

Aún cuando Venus es extremadamente caliente, también crea ‘nieve’. No. No es la del tipo con la que haces bolas o muñecos de nieve, sino que se generan como restos de basalto de metal helado vaporizado por su propia atmósfera.

Lejos de la Tierra, está Neptuno: oscuro, frío y muy ventoso. Al contrario de Venus, este planeta alberga en su interior nubes de metano congeladas y los vientos más violentos del Sistema Solar. Su composición, complementado por hidrógeno y helio le otorgan una coloración azul.

Es un planeta plano, pero eso no impide la fuerza de sus vientos compuestos de metano, que puedan alcanzar más de 2 400 kilómetros por hora.

Pero, además de los vientos, una visita a Neptuno incluiría una lluvia de diamantes, causada por la compresión del carbono en su atmósfera. En teoría, no se convierte en un riesgo, pues antes de ser impactado, ya te habrías congelado. Al contrario de Venus, la temperatura de Neptuno es -200° C (grados centígrados).

Es un planeta plano, pero eso no impide la fuerza de sus vientos compuestos de metano, que puedan alcanzar más de 2 400 kilómetros por hora. Foto: Web NASA

Es un planeta plano, pero eso no impide la fuerza de sus vientos compuestos de metano, que puedan alcanzar más de 2 400 kilómetros por hora. Foto: Web NASA

Los exoplanetas -planetas que orbitan estrellas diferentes al Sol- también albergan climas extremos, interesantes para la exploración científica. Tom Louden, un investigador estadounidense citado por la BBC, realiza un estudio centrado en un exoplaneta llamado HD189733b.

Según lo describe Louden, el HD189733b está ubicado a 63 años luz de la Tierra, es un exoplaneta azul profundo y el candidato al título de planeta con el clima más extremo conocido por la ciencia. En su portal web, la NASA lo llama el Júpiter caliente, pues tiene un tamaño similar a este planeta.

Fotografías de la agencia estadounidense dejan ver a un exoplaneta que ‘arde’, pues parece tener una superficie poblada de llamas de fuego. El fenómeno se debe a que -según describe la NASA- está 20 veces más cerca al Sol que la Tierra.

En su interior, el exoplaneta presenta vientos superiores a los 8 000 kilómetros por hora. Como referencia, los fuertes más registrados en la Tierra están a poco más de 400 kilómetros por hora. Su temperatura atmosférica, en cambio, es de 1 600°C, la misma de la lava fundida.