22 de septiembre de 2020 00:00

Vacunación de menores de 1 año se redujo un 24% hasta agosto del 2020

En Guayaquil, una de las brigadas recorre los barrios para inmunizar a los ­pequeños. Foto: cortesía Ministerio de Salud

En Guayaquil, una de las brigadas recorre los barrios para inmunizar a los ­pequeños. Foto: cortesía Ministerio de Salud

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Elena Paucar
y Yadira Trujillo
Redactoras (I)

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Iker nació el 4 de abril en Guayaquil. Y recién 15 días después pudo recibir la vacuna BCG y otra contra la hepatitis B. Según el esquema de inmunización, ambas deben aplicarse en las primeras 24 horas de vida, pero el covid-19 lo impidió.

“Tuvimos que esperar porque algunos centros de salud cerraron. En cuanto escuchamos que estaban atendiendo fuimos y nos encontramos con mucha gente, desesperada por vacunar a sus niños. Entramos con algo de temor, pero era necesario”, cuenta Katherine Castro, abuela de Iker.

Hasta agosto del 2020, la cobertura de vacunación en menores de 1 año debía llegar al 66,64% en el país (el cálculo anual alcanza al 95%). Sin embargo, el Ministerio de Salud Pública (MSP) detectó una reducción del 24%, en promedio.

Así la BCG -se aplica contra la tuberculosis- alcanzó menos del 50% de cobertura. Y la pentavalente -compuesto contra la difteria, tosferina, ­tétanos, hepatitis B, neumonías y meningitis- llegó a menos del 40%.

Para la pediatra neonatóloga Isabel María Salcedo, del Hospital Roberto Gilbert, de la Junta de Beneficencia, es fundamental completar el esquema. En el primer año son 16 dosis.

“Las vacunas generan anticuerpos para protegerlos de agentes infecciosos y así evitar enfermedades que pueden llevarlos a hospitalización”.

El rotavirus, por ejemplo, puede causar una infección intestinal severa.
Mientras que el meningococo genera otitis o inflamación del oído, incluso meningitis o infección del tejido que recubre el encéfalo y la médula espinal, que puede producir graves secuelas.

Jennifer Nieto tuvo que recorrer varios centros de salud en busca de vacunas para su sobrino Brian. El pequeño nació en diciembre y justo en abril, en el pico de contagios en Guayaquil, requería cinco dosis de refuerzo de rotavirus, neumococo e influenza, entre otras.

“Encontramos un subcentro en El Fortín, pero tuvimos que agendar una cita. Nos dieron el día y la hora para evitar aglomeraciones. Eso nos dio algo de tranquilidad”, recuerda.

En Ecuador la vacunación es gratuita. Se ofrece en 1 939 establecimientos del MSP; pero entre marzo y abril, 75 cerraron en Guayaquil por el covid.

Salud aclara que servicios como el de vacunación se mantuvieron, aunque con bajas cifras. Solo en abril la ciudad reportó 7 643 pacientes inmunizados; febrero había cerrado con 29 716. Esa disminución también se refleja en las estadísticas nacionales.

Para la pediatra María Luisa Félix, docente de la UTE, el temor al contagio de covid-19 produjo la reducción de la demanda de vacunas en los centros públicos. “Es necesario comprender los beneficios. Toma poco tiempo y evita la incidencia de enfermedades inmunoprevenibles graves”.

Entre las estrategias para superar el desfase, el MSP impulsa el esquema tardío de vacunación, que consiste en acercar el servicio a la población. Se ejecuta con brigadas que buscan casos en la comunidad, hacen seguimientos domiciliarios y revisan los carnés de inmunización para contactar telefónicamente a los padres.

Pese a estos esfuerzos, los consultorios particulares de pediatras se han convertido en una alternativa. Fernando Aguinaga, presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Pediatría, explica que la vacunación no superaba el 5% en la atención privada. Pero solo en su consulta ha detectado un incremento de entre 15 y 20%. “La gente ha evitado ir a centros de salud, en donde hay pacientes con covid-19”.

Los costos en los centros privados varían según las dosis. La pediatra Rosa Romero, que registra 30% más pacientes de lo habitual, explica que las aplicadas a los recién nacidos están valoradas en unos USD 40. Las de 2, 4 y 6 meses, que incluyen las de neumococo y rotavirus, tienen un valor promedio de 150 cada una.

Cuando los niños cumplen el año de edad, se les aplica la vacuna para protegerlos del sarampión, rubéola, paperas y varicela, que cuestan unos USD 60 en la atención privada. Para el refuerzo a los 18 meses el valor oscila entre USD 30 y 40; y a los 4 años, otro refuerzo tiene el mismo costo.

Romero también preside la Comisión Nacional de Eliminación de Sarampión y Secretaría de la de Erradicación de la Polio. Asegura que tras la caída de las coberturas de sarampión se espera un brote como ha sucedido en México, Colombia, Argentina y Brasil. “Si desde el Ministerio y en consulta privada no promovemos esa vacunación, en cualquier momento puede haber una nueva circulación del virus”.

El debilitamiento del sistema de salud por el covid-19 ya encendió las alertas del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). En mayo advirtió que el impacto de la pandemia en Ecuador podría incrementar en un 50% la mortalidad infantil. El cálculo se basó en un análisis de la Escuela Johns Hopkins, publicado en la revista The Lancet.

En el país, Unicef calculó que adicionalmente al año 2 282 niños menores de 5 años podrían morir, si las intervenciones materno-infantiles se reducen en un 45% y la emaciación (peso inferior al que corresponde según la estatura) sube en un 50%.

Con esos datos, Unicef instó al Gobierno a priorizar y mantener la continuidad de los servicios de salud materno-infantil para asegurar controles pre y posnatales, atención humanizada del parto, vacunación y seguimiento a niños.

También se pidió asegurar los programas preventivos y curativos para menores de 5 años y garantizar los de inmunización para evitar enfermedades prevenibles, como sarampión, polio y meningitis.

Desde el Ministerio de Salud se informó que la reducción en la cobertura de inmunización ha sido reportada a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ayer, 21 de septiembre, el bebé Iker volvió al centro de salud para mantenerse al día con su esquema. “Está listo para su refuerzo de los 4 meses -cuenta la abuela-. Esperamos encontrar las vacunas que necesita”.

En contexto 

Los vacunatorios de los centros de salud del país se han mantenido abiertos. Los establecimientos tienen dos alas: una para covid y otra para aplicar las dosis. La OMS advirtió que el padecimiento para los niños será mayor que el covid si no se los inmuniza.

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