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La Tri recibió regalos y firmó autógrafos

Redacción Deportes

Vestido de tricolor impecable. Así apareció el defensa Geovanni Espinoza minutos antes de la foto oficial de la Selección Ecuatoriana de Fútbol, ayer.

La mayoría de jugadores también lució el uniforme que mañana utilizará ante Uruguay por las eliminatorias al Mundial de Sudáfrica 2010. Otros, en cambio, descendieron el bus con el calentador oficial y se tardaron unos minutos en alistarse.

El más demorado fue Luis Antonio Valencia, quien milita en el Manchester United inglés. El volante fue interceptado por un grupo de deportistas de la Fundación Olimpiadas Especiales.

“Queremos que nos firmen nuestras camisetas y también entregarle  un obsequio”, señaló Nicolás Cueva, entrenador de tenis de Olimpiadas Especiales.

‘Toño’, como el dicen al volante nacional, no tuvo problemas en atender a los jóvenes deportistas y al técnico. Firmó cada unas de las casacas, se tomó fotos y dejó un menaje para estos campeones de la vida. Al final, recibió unas camisetillas blancas con la leyenda: ‘Yo soy un fan’. Quisieron hacer lo mismo con Édison ‘Kinito’ Méndez, pero ya  fue imposible.

Los otros seleccionados se arreglaban sus peinados y alistaban el uniforme para salir impecables en la foto, la cual  podría ser especial si mañana el equipo consigue su clasificación al tercer Mundial consecutivo.

La foto fue cuestión de minutos. La prensa gráfica cumplió con su trabajo y en seguida abandonó el campo de juego, pues de acuerdo con el cronograma del día, esperaba una rueda de prensa. Los niños de la Fe y Alegría también pidieron su espacio y se fotografiaron con algunos jugadores, aunque el más solicitado fue el capitán Iván Hurtado.

Incluso, se interrumpió por unos minutos la rueda de preguntas y se anunció un obsequio de Fe y Alegría. Tras un breve mensaje de los niños acreedores a una beca por cada gol de la selección, entregaron una pancarta gigante.

El encargado de recibir la sorpresa fue el defensa Iván Hurtado, mientras que José Luis Perlaza, Jorge Guagua, Cristian Lara, Segundo Castillo y Espinoza observaban de pie.

Para estos jugadores, el único objetivo de mañana, ante los uruguayos, es triunfar y definir un cupo al Mundial una fecha antes de la terminación de las eliminatorias sudamericanas.

Dijeron que dentro  del grupo se respira un ambiente familiar. Eso se evidenció en el campo de juego. Los que no acudieron a la rueda de prensa se divirtieron ante la atenta mirada del profesor Sixto Vizuete, quien desde un extremo de la cancha siguió a sus pupilos al tiempo que se cubría del sol.

Sin duda, en el técnico nacional también se evidencia un aire de optimismo, pero a diferencia de otras ocasiones, ayer decidió alejarse de los micrófonos y no expresar sus sentimientos.
Otro que se separó del grupo fue Christian Noboa. El volante que milita en el balompié ruso también firmó autógrafos y compartió unos minutos con las hinchas de la Tricolor.

Todo esto fue rápido. La foto oficial, las rueda de prensa y la reunión con los fans…, todo bajo un estricto control de seguridad. Así, la Selección cumplió ayer con su último entrenamiento a puerta abierta. Desde hoy, el equipo trabajará en privado, sin la presencia de las cámaras.

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