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Un tibio sí de las multinacionales

Redacción Negocios y , AFP 

Las empresas transnacionales farmacéuticas, agrupadas en la Industria Farmacéutica de Investigación (IFI), expresaron su “propósito de aceptar democráticamente”  la operatividad del Decreto Presidencial de cambiar unas   200 patentes médicas por  licencias obligatorias.
 

Más sobre  la medida
El Estado   puede   convertir una patente en   licencia   por razones de interés público, por emergencia y por seguridad nacional.
En la licencia     debe constar el período por el que se la concede, la razón, el monto y las condiciones de pago de las regalías.
Las regalías   se suelen situar entre un 0,5% y un 10% de las ventas  (netas)  del medicamento genérico producido con la licencia obligatoria. Las regalías son pagadas por la empresa solicitante.

El presidente Rafael Correa firmó el pasado martes el Decreto 118, mediante el cual las patentes de los medicamentos prioritarios para la salud de los ecuatorianos se liberan para que otras empresas puedan producir los fármacos y, con ello, reducir el precio de venta a los consumidores.
   
Aunque en un inicio se  estableció que 2 214 patentes entrarían bajo el sistema de licencias, el Instituto Ecuatoriano de la Propiedad Intelectual (IEPI) aclaró que de este total solo 480 están en ejecución en estos momentos. De este valor, únicamente 200 entrarán  en el cambio de modalidad. 

Las  empresas extranjeras (177),  que controlan el 82% de un negocio que mueve USD  720,5 millones   al año,  habían evitado pronunciarse hasta conocer en detalle el mandato, pero  ayer, en un comunicado de prensa, expresaron:  “Reconocemos el esfuerzo realizado por el Gobierno  para normar la aplicación de un mecanismo excepcional, establecido en la legislación ecuatoriana y en acuerdos internacionales”.
 
No obstante, expresaron su inconformidad con  “el criterio de que las patentes sean vistas como un impedimento cuando estas, esencialmente, son una herramienta para lograr el equilibrio entre el  interés  del innovador y el interés público, proporcionando un entorno en el que la creatividad y la invención puedan desarrollarse en beneficio de todos, para mejorar la calidad de vida”.

“De igual manera, lamentamos no haber sido convocados a participar de este  proceso, en el que estamos directamente involucrados y en el que habríamos aportado positivamente”.

El Gobierno ha defendido la medida asegurando que el precio promedio de un medicamento con competidores es de USD 3,85, frente a USD 46  de uno sin competencia, excluyendo los oncológicos y antirretrovirales.

usd 720,5
millones
mueve anualmente la industria farmacéutica en el país, según datos oficiales.

Andrés Ycaza, titular del IEPI, puso como ejemplo el único caso registrado en Ecuador de cambio de patente por licencia. “Un laboratorio nacional solicitó en 2002 una licencia  para un antirretroviral de la británica GSK y que a pesar de que ese permiso no fue emitido, el fabricante redujo el precio de USD 350 a USD 60  para una dosis mensual”.
 
Los costos elevados, la producción insuficiente y la falta de investigación han contribuido a que millones de habitantes de países en vías de desarrollo no tengan acceso equitativo a medicamentos”, argumentó    Ycaza. Y agregó que la emisión de licencias obligatorias  “es una solución para que el derecho a la salud del pueblo sea una realidad”.

Además de abaratar los costos, la industria nacional prevé la generación de unos 12 000 empleos para funcionar con toda su capacidad, actualmente en 40%.
 
Pero expertos en propiedad intelectual advierten que la medida marginará al país de los conocimientos e investigaciones de las multinacionales.
El siguiente paso  será derogar las patentes de  agroquímicos y de toda clase de conocimiento considero un  bien público (software).

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