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Quito registró alza de siniestros en primer trimestre del 2022

Los bomberos trabajan en 24 estaciones en todo el Distrito. La jornada se inicia a las 08:00 y dura 24 horas. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

El sonido de la sirena interrumpe la videollamada del bombero Carlos Arce con su familia. Es lo normal. Las emergencias no respetan la hora de comer, dormir ni cuando el turno está por terminar, para las 14 personas que cumplen su jornada en la estación.

Carlos tiene 28 años y hace ocho se unió al Cuerpo de Bomberos de Quito (CBQ), que tiene 1 083 efectivos en sus filas. Su experiencia está marcada por muertes y nacimientos en turnos de 24 horas, que ahora cumple en la base de Quitumbe, en el sur de la ciudad.

“La gente piensa que vamos después de una hora y no es así”, responde a las quejas de quienes acusan a los servicios de emergencia de ineficientes y lentos.

Édgar Michelena, bombero a cargo de uno de los turnos, dice que el tiempo de atención puede extenderse debido a condiciones climáticas, tráfico, distancia y sobre todo, cuando los vehículos no se orillan para dar paso al oír la sirena de emergencia.

Registro del trayecto

Cada vehículo de emergencia cuenta con un sistema de navegación que indica la mejor ruta de acceso. Queda registrado el tiempo que tardan en llegar, el trayecto y otros detalles para que el tiempo de respuesta sea mucho más rápido, añade el bombero, con más de 30 años de experiencia.

Según el CBQ, el tiempo de respuesta no sobrepasa los 10 minutos desde que reciben la alerta, desde que la sirena suena. Pero antes debe comunicarse al Sistema Integrado de Seguridad ECU 911 y recibir las indicaciones dirigidas a una estación en particular. Ahí está la demora, advierten. Uno de los principales motivos de llamada son los siniestros de tránsito.

De acuerdo con datos de la Iniciativa Bloomberg de Seguridad Vial Global (Bigrs), solo en la capital ecuatoriana se reporta uno cada tres horas y cada ocho se presenta un herido grave.

Adriana Morales, responsable de la base Quitumbe, explica que la mayor incidencia se da de jueves a sábado en la noche. Y empeora en quincena, fin de mes o feriado. El denominador común es el alcohol.

Ella es parte del CBQ desde hace 18 años. Ingresó al cumplir la mayoría de edad y desde entonces ha visto la historia repetirse.

Un segundo factor para que estas cifras crezcan, es el exceso de velocidad en las vías.  Adriana se lamenta al recordar las veces que ha llegado a una escena y encuentra cuerpos atrapados, destrozados, mutilados e irreconocibles.

Al llegar a una escena difícil, lo primero que piensa es en las maniobras para liberar a las personas atrapadas sobrevivientes. Sobre los que ya han  fallecidos en el sitio no pueden hacer nada.

Pero siempre trata de ser empática con los familiares de las víctimas. Con un suspiro,  dice que es parte del trabajo diario.

En Quito, las emergencias de tránsito han aumentado durante este primer trimestre del 2022, escalando a 17 714, según un informe estadístico del ECU 911. En el mismo período del 2021, ese tipo de emergencias llegaron a 15 252. Es un 16% más este año.

Esas emergencias incluyen vehículos incendiados por fallas mecánicas, volcamientos y siniestros que involucran a un peatón.

Según la Bigrs, en las calles muere una persona cada 49 horas a causa de un incidente de tránsito. Los más vulnerables son los peatones, ciclistas y motociclistas que superan el 79% de víctimas fatales.

La paramédico Paola Betancourt trabaja en el CBQ desde hace nueve meses y da fe de esas cifras en la atención que brinda en cada turno, luego de 48 horas de descanso. El CBQ cuenta con 177 profesionales para la atención prehospitalaria en todo el Distrito Metropolitano.