
Doménica Palacios, de 18 años, fue localizada con vida en el sur de Quito, según informó la Fiscalía General del Estado la tarde de este miércoles 22 de julio de 2026. La joven había sido reportada como desaparecida el 20 de julio de 2026 en el sector de Inaquito, al norte de la ciudad.
Una cámara de seguridad de la tienda de su tía registró su última imagen a las 13:25 horas, mientras conversaba con su familiar. Después de esa hora, nadie volvió a verla.
El teléfono celular de Doménica se convirtió en la pieza central de la investigación. Horas después de su desaparición, la madre recibió una serie de mensajes por WhatsApp que generaron preocupación.
En esos mensajes, Doménica escribió que recibió un golpe en la cara y que la señal no le permitía responder con normalidad. Entre los mensajes se encontraban: “Mami, no sé dónde estoy”, “no veo bien”, “mami sáqueme de aquí”, “no quiero estar aquí”.
Fernanda Palacios, madre de la joven, reconstruyó la línea de tiempo desde el último contacto. Según su relato, Doménica nunca antes dejó de responder mensajes por completo. Los familiares conservaron capturas de pantalla de las conversaciones por WhatsApp.
A las 22:08 horas, un familiar escribió “Domeee” y “¿Dónde andas?”. La respuesta llegó minutos después: “Hola”, seguida por “No sé, solo estoy en un cuarto” y “Dile a mi mami que estoy bien”.
Ante la insistencia por conocer su paradero, Doménica respondió que estaba “golpeada”. Cuando le preguntaron quién la retenía, escribió: “No puedo ni con el celular, lo controlan dos señores” y agregó: “Y si te mando va a pasar algo y no quiero”. Minutos después escribió: “Solo quiero llegar a la casa”.
La joven describió el sitio como “oscuro desde ayer” y mencionó que no veía “la luz”. Ante la pregunta sobre su ubicación exacta, respondió: “Todo oscuro, es un cuarto así, con paredes” y más tarde añadió: “No sé, no recuerdo”. En otro mensaje escribió: “Solo subí al local de tu mamá y de ahí salí. Y de ahí no sé qué me pasó”. También expresó su miedo al decir: “Tengo miedo” y “Ya te digo, tengo miedo y no quiero nada, solo quiero ver a mi mami”.
Pasadas las 22:23 horas, Doménica envió dos notas de voz. La familia insistió con pedidos de ubicación hasta que ella escribió: “Estoy que me duermo”. El último audio llegó a las 22:26 horas. El mensaje enviado a las 22:30 horas pidiendo ubicación no tuvo respuesta registrada.
La Fiscalía y la Policía difundieron el rostro de Doménica junto con una descripción física para facilitar su reconocimiento ciudadano: ojos negros, cabello negro y una estatura aproximada de 140 centímetros. En el día de los hechos, la joven llevaba un pantalón jean desgarrado, una camiseta negra y una mochila rosada.