
Este 4 de julio de 2026 se cumple un mes desde la desaparición de Nathaly Juliette Mafla Castillo, estudiante de 20 años de la Escuela Politécnica Nacional (EPN). En 30 días, el caso pasó de una búsqueda por desaparición a una investigación por el supuesto delito de femicidio en Ecuador, con diligencias bajo reserva, pericias pendientes y varias preguntas que la familia todavía espera aclarar.
Nathaly desapareció el 4 de junio de 2026. Sus padres presentaron la denuncia el 6 de junio. Familiares, amigos, voluntarios y autoridades activaron la búsqueda en varios sectores de Quito, concentrándose en El Dorado, La Floresta y La Vicentina.
La familia y la EPN revisaron cámaras de seguridad en la calle Ladrón de Guevara para reconstruir los últimos movimientos de la estudiante.
El 9 de junio, la Policía encontró el cuerpo de Nathaly en una quebrada del sector de La Vicentina. La Dinased estuvo al frente del caso.
El Cuerpo de Bomberos realizó la extracción del cuerpo y Criminalística lo trasladó a Medicina Forense. Tras el hallazgo, la Fiscalía dispuso autopsia médico-legal, exámenes de ADN y otras diligencias para confirmar la identidad y establecer la causa de muerte.
Después del hallazgo, la investigación pasó a la figura del supuesto delito de femicidio. Según el abogado de la familia, Paúl Vergara, ese cambio responde a un protocolo necesario cuando aparece el cuerpo de una mujer y la muerte no corresponde a causas naturales.
La defensa rechaza la tesis de suicidio y sostiene que existen elementos que no cuadran dentro de la reconstrucción del caso. Vergara considera que la investigación debe agotar todas las líneas posibles antes de cerrar una teoría del caso.
Una pieza relevante para la defensa corresponde al celular de Nathaly. Según Vergara, la estudiante dejó su teléfono a un amigo antes de desaparecer. Esa decisión generó varias preguntas para la familia. El joven no acudió al primer llamado de la Fiscalía, previsto para el 24 de junio. Expertos explicaron que esa ausencia no implicaba consecuencias legales inmediatas y que la Fiscalía podía convocarlo nuevamente.
El 1 de julio, el joven rindió versión ante la Fiscalía. El contenido de su testimonio permanece bajo reserva.
Para la defensa, esa diligencia resulta importante porque el joven conservó el celular. Vergara sostuvo que esa persona desapareció durante dos días y luego entregó el equipo a las autoridades. Según el abogado, el celular regresó al padre de Nathaly al día siguiente y sin un peritaje previo.
Otra interrogante gira alrededor del bolso de Nathaly. Según la defensa, las pertenencias no aparecieron en la quebrada donde encontraron el cuerpo. Vergara sostiene que una persona de limpieza encontró el bolso dentro de la universidad y lo entregó al área de objetos perdidos. La defensa cuestiona por qué esa evidencia no llegó inmediatamente a los investigadores y por qué la familia no conoció antes su ubicación.
También existe una pregunta sobre el recorrido que realizó Nathaly después de salir del campus. Según una versión citada por Vergara, ella tomó un bus en la avenida 12 de Octubre y pagó el pasaje con uno de sus aretes. Para la defensa, ese dato abre preguntas sobre por qué Nathaly subió a ese bus, qué ocurrió en el trayecto y por qué llegó a La Vicentina.
La defensa busca esclarecer qué ocurrió en el baño de la universidad antes de la desaparición. Vergara considera que ese punto resulta clave para reconstruir las últimas horas de Nathaly. La familia solicita versiones de las personas que estuvieron en el campus y acceso a registros que permitan entender qué ocurrió antes de que Nathaly saliera.
La defensa también señaló una diferencia entre las imágenes captadas por cámaras de seguridad y las condiciones del hallazgo. Según Vergara, en losvideos Nathaly aparece con zapatos, medias, pantalón, ropa interior, brasier, camiseta y saco; sin embargo, al momento del hallazgo tenía menos prendas que las observadas en esas imágenes.
La investigación todavía espera resultados de varias pericias forenses. Entre ellas constan los exámenes de ADN, toxicología y otros análisis.
Vergara explicó que los análisis pueden determinar si Nathaly tenía alguna sustancia en su organismo o aportar información sobre una posible relación íntima previa. La autopsia también puede sumar datos sobre las circunstancias de su muerte.
María del Mar Gallegos, experta en derecho, considera que varios elementos conocidos públicamente requieren explicación dentro del proceso investigativo. Entre ellos menciona la ubicación de objetos personales y las dudas sobre el celular.
Gallegos también señala que no toda muerte violenta constituye femicidio; es necesario sustentar esa figura con elementos relacionados con violencia de género o una relación de poder.
Vergara explicó que jurídicamente, la Fiscalía puede tomar hasta dos años para construir una teoría del caso.
Sin embargo, enfatizó que no se trata solo de agotar ese plazo sino reunir evidencias claras para identificar posibles sospechosos con sustento legal. Si existen elementos suficientes, se pueden formular cargos y avanzar hacia una siguiente etapa del proceso.
A un mes después de la desaparición de Nathaly Mafla, el caso todavía depende de versiones, pericias y evidencias mientras su familia mantiene el pedido de justicia exigiendo que ninguna línea quede fuera del proceso investigativo.
En el primer mes, el caso pasó de una investigación por desaparición a una causa por el supuesto delito de femicidio, con diligencias bajo reserva, pericias forenses pendientes y nuevas versiones dentro del proceso.
Nathaly Mafla desapareció el 4 de junio de 2026 y sus padres presentaron la denuncia el 6 de junio. La Policía encontró su cuerpo el 9 de junio en una quebrada de La Vicentina. Desde entonces, la Fiscalía dispuso autopsia, exámenes de ADN, análisis toxicológicos y otras diligencias para esclarecer lo ocurrido y determinar si existió participación de terceros.
La investigación cambió a la figura del supuesto delito de femicidio para aplicar un protocolo especializado que permita agotar todas las líneas investigativas relacionadas con una muerte violenta de una mujer.
Según el abogado de la familia, Paúl Vergara, este cambio amplía el alcance de las diligencias y facilita una investigación más exhaustiva. Además, la defensa rechaza la hipótesis de suicidio y sostiene que existen inconsistencias que requieren una explicación antes de construir una teoría del caso.
La familia solicita aclarar qué ocurrió con el celular, el bolso, el recorrido que siguió Nathaly después de salir de la universidad, las diferencias en su vestimenta y los hechos ocurridos antes de su desaparición.
La defensa cuestiona por qué el bolso permaneció dentro de la EPN, cómo llegó Nathaly a La Vicentina, la versión de que habría pagado un pasaje de bus con un arete y la diferencia entre las prendas que llevaba en los videos de seguridad y las encontradas cuando localizaron el cuerpo.
La Fiscalía aún espera los resultados de exámenes de ADN, toxicología y otras pericias médico-legales.
Según la defensa, estos análisis pueden aportar información sobre las circunstancias de la muerte, establecer si Nathaly tenía alguna sustancia en su organismo y determinar la existencia de otros elementos biológicos que ayuden a reconstruir sus últimas horas y orientar la investigación.
La legislación permite que la Fiscalía investigue el caso durante un plazo de hasta dos años antes de definir si formula cargos.
El abogado Paúl Vergara explicó que ese plazo busca reunir evidencias suficientes para construir una teoría sólida del caso e identificar posibles responsables. No obstante, señaló que el objetivo no consiste en agotar el tiempo disponible, sino en obtener pruebas con sustento jurídico que permitan avanzar a las siguientes etapas del proceso penal.