
Doménica Belinda Palacios Palacios, de 18 años, desapareció el lunes 20 de julio de 2026 en el sector de Iñaquito, en Quito. Una cámara de seguridad de la tienda de su tía registró su última imagen a las 13:25, mientras conversaba con su familiar. Después de esa hora, nadie volvió a verla.
El teléfono celular de la joven se convirtió en la pieza central de la investigación. Horas después de su desaparición, la madre de Doménica recibió una serie de mensajes por WhatsApp.
La joven escribió que recibió un golpe en la cara y que la señal no le permitía responder con normalidad. También llegaron los mensajes: “Mami, no sé dónde estoy”, “no veo bien”, “mami sáqueme de aquí”, “no quiero estar aquí”.
En una entrevista con este Medio, Fernanda Palacios, madre de la joven, reconstruyó la línea de tiempo desde el último contacto. Según su relato, Doménica nunca antes dejó de responder mensajes por completo.
Los familiares de Doménica conservan capturas de pantalla de una conversación por WhatsApp con la joven.
A las 22:08, un familiar escribió “Domeee” y “¿Dónde andas?”. La respuesta llegó minutos después: “Hola”, seguida de “No sé, solo estoy en un cuarto” y “Dile a mi mami que estoy bien”.
Ante la insistencia por conocer su paradero, Doménica respondió que estaba “golpeada”. Cuando le preguntaron quién la retenía, escribió: “No puedo ni con el celular, lo controlan dos señores” y agregó: “Y si te mando va a pasar algo y no quiero”. Minutos después escribió: “Solo quiero llegar a la casa”.
La joven describió el sitio como “oscuro desde ayer” y dijo que no veía “la luz”.
Ante la pregunta sobre su ubicación exacta, respondió: “Todo oscuro, es un cuarto así, con paredes” y más tarde añadió: “No sé, no recuerdo”. En otro mensaje escribió: “Solo subí al local de tu mamá y de ahí salí. Y de ahí no sé qué me pasó, y te digo que me encuentro aquí en este sitio y no hay mucha señal”.
Referencias a otras personas
Doménica escribió: “Tengo miedo” y “Ya te digo, tengo miedo y no quiero nada, solo quiero ver a mi mami”.
Sobre lo último que recuerda antes de perder la noción de lo ocurrido, escribió: “Te juro que no sé, solo sé que esas dos chicas me hicieron coger un taxi; de ahí no sé más”.
Ante el pedido de una fotografía de su rostro, envió una imagen completamente oscura con el mensaje: “Está todo oscuro”.
Pasadas las 22:23, Doménica envió dos notas de voz.
La familia insistió con pedidos de ubicación hasta que ella escribió: “Estoy que me duermo”. El último audio llegó a las 22:26. El mensaje “Pásame ubicación, Dome”, enviado a las 22:30, no tiene respuesta registrada.
La Fiscalía y la Policía difundieron el rostro de Doménica y una descripción física para el reconocimiento ciudadano: ojos negros, cabello negro y una estatura de 140 centímetros.
El día de los hechos, la joven llevaba un pantalón jean desgarrado, una camiseta negra y una mochila rosada.
A raíz del contenido alarmante en los mensajes recibidos por su madre, los familiares pidieron a las autoridades activar inmediatamente los mecanismos necesarios para su búsqueda.
Hasta ahora, los organismos encargados no han proporcionado detalles adicionales sobre los avances del caso.
El celular reúne varios elementos cruciales para los investigadores: la hora exacta de los mensajes enviados, la ubicación aproximada mediante antenas y el estado del dispositivo al momento del envío. Este cruce de datos técnicos junto con el testimonio familiar define hoy la ruta del caso.
Quienes tengan información sobre el paradero de Doménica pueden comunicarse confidencialmente al 1800 Delito (33 54 86).
Doménica Belinda Palacios Palacios, de 18 años, desapareció el lunes 20 de julio de 2026 en el sector de Iñaquito, en Quito. Su última imagen fue registrada por una cámara de seguridad a las 13:25, mientras conversaba con su tía en una tienda familiar.
Después de ese momento, su familia perdió contacto con ella. La investigación se concentra en sus mensajes de WhatsApp, el teléfono celular y los registros obtenidos por las autoridades.
La joven envió mensajes a su familia en los que manifestó temor, dijo que estaba golpeada y pidió ayuda para regresar a su casa.
Entre los mensajes enviados constan frases como “Mami, no sé dónde estoy”, “no veo bien” y “mami sáqueme de aquí”. La familia conserva capturas de pantalla de la conversación que entregó a los investigadores.
Doménica no logró indicar una ubicación exacta. En los mensajes señaló que estaba en un cuarto oscuro y que no recordaba cómo llegó a ese lugar.
La joven escribió que tenía poca señal y mencionó que, antes de perder la noción de lo ocurrido, dos mujeres le hicieron tomar un taxi. Esta información forma parte de los elementos que analizan las autoridades.
La Fiscalía y la Policía investigan la desaparición de la joven con base en los mensajes enviados desde su celular, registros técnicos del dispositivo y otros elementos recopilados durante la búsqueda.
El teléfono puede aportar datos como horarios de comunicación, ubicación aproximada mediante antenas y condiciones del dispositivo al momento de los mensajes.
Las personas que tengan información sobre el paradero de Doménica pueden comunicarse confidencialmente al 1800 Delito (33 54 86).
La Fiscalía y la Policía difundieron información física de la joven para facilitar su identificación: ojos negros, cabello negro, estatura aproximada de 140 centímetros. Al momento de desaparecer vestía pantalón jean desgarrado, camiseta negra y mochila rosada.