Cómo la investigación por lavado de activos alcanza al entorno de un capo en Ecuador, el caso de Alias Fito

El seguimiento del dinero abre otra línea de investigación alrededor de los cabecillas del crimen organizado.

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

La captura de Inda Mariela Peñarrieta Tuárez y Michelle Macías Peñarrieta, esposa e hija de José Adolfo Macías Villamar, alias ‘Fito’, respectivamente, el 27 de septiembre de 2026, volvió a poner el foco en el entorno económico del cabecilla de Los Choneros. La Policía de Colombia informó que ambas fueron retenidas con fines de extradición por requerimientos de la justicia ecuatoriana relacionados con el caso ‘Blanqueo Fito’.

Detrás de esa causa hay una investigación que pasó de movimientos financieros del círculo familiar a empresas, inmuebles y otras personas. Su desarrollo permite entender cómo se amplía el seguimiento del dinero, aunque también muestra que no existe una secuencia obligatoria en la que primero sean detenidos los familiares y después los socios o amigos.

En este expediente, las primeras detenciones del entorno ocurrieron antes de la recaptura del propio ‘Fito’.

El círculo familiar aparece en la investigación del dinero

La investigación de ‘Blanqueo Fito’ comenzó el 3 de abril de 2024, a partir de un Reporte de Operaciones Inusuales e Injustificadas de la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE).

Según la cronología publicada por Fiscalía, el reporte advertía que la esposa y una pareja sentimental del cabecilla habrían ingresado al sistema financiero más de dos millones de dólares, entre 2016 y 2023, de forma inusual e injustificada. Esa alerta fue el punto de partida para investigar el origen y el movimiento de los recursos.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por El Comercio de Ecuador (@elcomerciocom)

El 2 de junio de 2025, un operativo en Manabí, Guayas y Pichincha permitió detener a seis investigados. Al día siguiente, Fiscalía formuló cargos contra un hermano de ‘Fito’, un cuñado, su pareja sentimental y tres familiares de ella. En los 33 allanamientos se incautaron vehículos y 46 inmuebles con fines de comiso.

La recaptura del cabecilla ocurrió el 25 de junio de ese año. Por tanto, el proceso contra su entorno financiero ya estaba en marcha cuando volvió a quedar bajo custodia. La cronología muestra que la investigación patrimonial puede avanzar mientras el principal investigado permanece prófugo.

Las empresas también entraron en el caso Blanqueo Fito

En septiembre de 2025, la causa se amplió a otras diez personas, incluido ‘Fito’, y cuatro empresas. Entre los vinculados estaban su esposa, hijos, padres, hermanos y familiares políticos. Las compañías incorporadas al expediente fueron Iris Limpieza, Transporte de Carga Pesada Jomavi, Queenwater y Ferro Mundo.

Fiscalía describió posteriormente una estructura organizada en tres grupos del entorno familiar. Su tesis incluyó a padres y hermanos; a esposa, hijos y cuñados relacionados con Queenwater; y a la pareja sentimental, sus padres y hermanos, junto con Ferro Mundo. El señalamiento se refería a los papeles que habrían cumplido dentro del esquema investigado.

El 28 de mayo de 2026, un tribunal dictó sentencia condenatoria contra seis personas y dos empresas. Según el boletín de Fiscalía, el monto lavado que se demostró en ese juicio fue de 17 338 117,95 dólares, entre 2016 y 2024. Cinco personas recibieron penas de diez años y una, de siete; para las compañías se dispuso la disolución y liquidación.

Ese fallo correspondió a quienes fueron juzgados en esa audiencia. No permite atribuir la misma responsabilidad a todos los integrantes del expediente ni presentar como condenadas a la esposa y la hija capturadas en Colombia.

Sobre ambas, la Policía colombiana informó que las autoridades ecuatorianas les atribuyen una presunta participación en operaciones para dar apariencia legal a recursos ilícitos mediante empresas de papel y estructuras corporativas ficticias. Esa es la imputación que deberán enfrentar ante la justicia.

Cómo el lavado de activos oculta el origen del dinero

El lavado de activos busca introducir bienes o dinero de origen delictivo en la economía legal y hacerlos pasar como recursos obtenidos lícitamente, según la UAFE. Por eso, la investigación no se limita a cuánto dinero tenía el cabecilla, sino que debe esclarecer su origen y las operaciones utilizadas para ocultarlo.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) explica el proceso mediante tres etapas. Primero, los recursos ingresan al sistema financiero; después, pasan por operaciones que dificultan seguir su rastro; finalmente, quedan disponibles bajo una apariencia de legalidad. El organismo menciona, por ejemplo, la mezcla de ingresos criminales con las ganancias de un negocio legítimo.

En ese recorrido, el nombre que consta como propietario de una empresa o un bien puede ser distinto del de quien realmente lo controla. El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) advierte que las estructuras societarias pueden utilizarse para esconder la identidad de los responsables y el origen de los fondos.

Por ello, recomienda que las autoridades puedan acceder a información sobre el propietario legal y sobre la persona que, en último término, posee o controla la compañía. Esa identificación ayuda a reconstruir quién se beneficia de los recursos, incluso cuando existen sociedades en distintos países.

Los bienes conectan la investigación con otras personas

‘Blanqueo Fito’ también alcanzó al presunto propietario del inmueble donde fue recapturado el cabecilla. Fiscalía informó de su vinculación el 19 de septiembre de 2025 y señaló que en ese lugar se encontraron joyas cuyo valor pericial superaría los dos millones de dólares. Contra ese procesado se dispusieron presentación periódica, prohibición de salida del país e incautación de un inmueble.

La ampliación de una causa, por tanto, puede alcanzar a personas relacionadas con los bienes investigados. Ser familiar, socio o amigo no basta para establecer responsabilidad penal.

El artículo 317 del Código Orgánico Integral Penal describe conductas como administrar u ocultar activos ilícitos, prestar el nombre propio o el de una empresa para cometer el delito y participar en operaciones destinadas a dar apariencia legal a esos recursos. La investigación debe demostrar la participación atribuida a cada persona.

El caso Norero reveló una red fuera del entorno familiar

El caso de Leandro Norero muestra otra forma en que una investigación puede extenderse más allá del círculo familiar. Norero, su esposa y dos hermanos fueron detenidos el 25 de mayo de 2022 dentro de una causa por lavado de activos.

Después de su asesinato, el análisis de sus teléfonos permitió identificar una red que buscaba obtener beneficios judiciales para él y sus familiares, así como recuperar bienes incautados.

De esa investigación surgió ‘Metástasis’. Fiscalía informó el 26 de noviembre de 2024 que un tribunal sentenció a veinte procesados por delincuencia organizada. La estructura incluía jueces, fiscales, policías, servidores penitenciarios, abogados y particulares. Las condenas de ese juicio correspondieron a su participación en la red para evadir a la justicia.

Los dos expedientes muestran que el seguimiento puede pasar del entorno familiar a empresas, propietarios de bienes y colaboradores con funciones concretas. Pero el alcance y el orden de las actuaciones dependen de las evidencias. La ruta de la investigación se construye con movimientos financieros, documentos, bienes y comunicaciones, no con una lista automática de personas cercanas al capo.

Te recomendamos