
El riesgo país de Ecuador se ubicó en 781 puntos el 13 de agosto de 2025, la disminución coincide con el anuncio del gobierno de Daniel Noboa sobre el cambio en el cálculo del precio de los combustibles importados en Ecuador y la eliminación gradual de los subsidios a los derivados, pero sigue siendo uno de los más altos de la región.
En lo que va del año, el indicador tuvo un pico abril, llegando a 1 908 puntos, esto ocurrió previo a las elecciones de segunda vuelta, en las cuales Daniel Noboa se quedó con la victoria y el riesgo país empezó a descender.
Así, desde abril a agosto de este año, el riesgo país de Ecuador ha tenido una disminución de 1 127 puntos.
Según el analista económico Oswaldo Landázuri, aunque el descenso es positivo, advierte que no se trata de una “caída” definitiva, sino de una variación que aún no marca una tendencia sostenida.
El anuncio de reducción gradual de subsidios a los combustibles envía a los mercados internacionales una señal de estabilidad fiscal. Sin embargo, el economista enfatiza que aún existen factores de incertidumbre, como la consulta popular próxima, el desempeño en la producción petrolera y la falta de un rumbo claro de desarrollo económico.
“Si bien el riesgo baja, Ecuador sigue entre los más altos del mundo, no solo de la región”, señaló. Por ejemplo, a finales de julio de 2025, Chile registró 107 puntos, Perú 140, Brasil 204, Colombia 306 y Argentina 730.
Solo está por debajo de Venezuela y Bolivia, que registraron 19 002 y 1 469 puntos, respectivamente.
Para acceder a financiamiento sostenible, Ecuador debería reducir su riesgo país a 500 o 550 puntos. Actualmente, la deuda es costosa: solo en 2024 el país pagó cerca de 3 500 millones de dólares en intereses, y en lo que va del 2025, se ha pagado 2 500 millones. “Emitir deuda ahora, con tasas del 10 u 11 %, sería insostenible”, advirtió Landázuri.
Reducir el riesgo país requiere cambios estructurales. Entre ellos, una reforma al sistema de seguridad social, que actualmente recibe el 40 % para las aportaciones jubilares, y la flexibilización del gasto corriente, que en Ecuador es uno de los más altos de la región en relación con el tamaño de su economía.
El experto también menciona la necesidad de reformas laborales para aumentar el número de afiliados y mejorar la sostenibilidad del sistema.
Los tenedores de bonos, inversionistas financieros de alto riesgo, ven con buenos ojos las medidas de Noboa, pero la inversión extranjera directa en sectores como energía o logística sigue siendo baja.