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Productores quiteños son parte del camino para la reactivación

María Morena produce pulpas de fruta, entre otras opciones. Las materia prima llega desde varios puntos del país. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

Las frutas llegan de pequeños y medianos productores de la comunidad. La innovación y la constancia llevan ya 24 años de trayectoria. Y hoy es fuente de empleo para 38 trabajadores directos más los proveedores. Es María Morena, una de las marcas que se une a Quito Exporta, una iniciativa que se prevé llegará a más de 200 empresas.

Como este negocio -que empezó con mermeladas y hoy tiene como producto estrella la pulpa de frutas- otros emprendedores pueden registrarse en esta página, para ser parte de la iniciativa impulsada desde el Municipio y la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor).

Edison Valencia, gerente de Ventas, comparte el sueño de un grupo de emprendedores, entre ellos Ramiro Almeida. El distintivo de la empresa tiene una anécdota que permanece en el equipo que labora en Tumbaco. Cuando fueron a inscribir la marca, María -hija de Roberto Almeida, accionista- estaba allí. El nombre y el tono de la piel de ella dieron la pauta.

Con esa huella, desde hace tres años empezaron una nueva meta: llevar los productos al mundo. Valencia da cuenta de que el camino no es sencillo. De ahí la importancia de las propuestas para abrir paso a la exportación. María Morena ha logrado llegar a El Salvador y están trabajando por arribar a Alemania, Italia, España, etc.

Para abrir esos caminos, justamente, Quito Exporta contempla talleres, asistencia técnica, participación en un evento de promoción internacional y conexión directa con compradores extranjeros. Son dos convocatorias: la primera, para 20 empresas que tengan planes y alto potencial de exportación, hasta el 16 de julio. La segunda va para 200 mipymes que quieran iniciarse en el comercio exterior, hasta el 10 de septiembre.

Según datos de la Secretaría de Desarrollo Productivo y Competitividad de Quito, el grueso del tejido productivo de la capital está compuesto por 166 410 microempresas y 16 885 pequeñas. Se suman 2 283 medianas, denominadas de tipo A y 1 669 B y 1 388 grandes.

Las conocidas como mipymes generan poco más del 50% del empleo de la cuidad. En lo que se refiere a exportaciones en el Distrito, en el 2019, estas correspondieron a USD 9 369 millones; en el 2020, USD 6 434 millones y en el primer cuatrimestre del 2021, USD 2 779 millones.

Si bien en el 2020 las exportaciones cayeron en unos USD 3 000 millones, en el primer cuatrimestre del 2021 hubo una recuperación del 17,2% (USD 408 millones más que el año pasado).

Para Quito Exporta se debe contar con al menos 24 meses de funcionamiento, así como con un plan de exportación o uno orientado a ese fin, desarrollado en los últimos cinco años. Se tomará en cuenta que los aspirantes sean parte de estos sectores: elaborados de café, de cacao, ‘snacks’, cereales andinos, bebidas, conservas, deshidratados y pulpas de fruta.

Mario Tapia está en el giro del cacao, con Leyenda. El hombre de 70 años sustenta el camino de la empresa en la necesidad de remunerar precios justos a los pequeños productores. “Les pagan precios ridículos”.

Tapia se lanzó a una alianza con algunos, de sitios como Esmeraldas. No conocía nada de chocolates y aprendió de la mano de Rolando Campos, con 40 años de experiencia en pasta de cacao. Se integró otro socio.

Tras una década, nueve personas del norte de Quito laboran en Marianas. En un galpón de 800 m², que ha ido ampliándose y equipándose. Los trabajadores elaboran, además, cobertura de chocolate, gotas, barras para el consumo inmediato, etc. Y lo que nació con el deseo de precios justos, desde el 2019 empezó a exportarse a países como Estados Unidos y Francia. En lo que va de este 2021, suman unos 20 000 kilos.

A decir de Gabriela Urresta, gerenta administrativa y de proyectos de Fedexpor, la iniciativa apunta a mejorar el mercado. Va dirigido a empresas que han empezado a exportar, al menos en pequeñas cantidades. Será por medio de una metodología virtual participativa. Especialistas en comercio exterior darán herramientas.

Nancy Yánez, gerenta comercial de Nunafrut, justamente destaca la necesidad de capacitarse para empezar y crecer. La ingeniera comercial empezó hace 10 años en el giro de frutas en presentaciones como mermeladas y fue creciendo hasta llegar a ofrecer ‘snacks’ de productos deshidratados, aguas frescas y más.

Luego de pulir la idea, el negocio arrancó en familia, en honor a la memoria del padre de la emprendedora, Miguel Ángel Yánez. Al equipo se integró la madre, Alida Argüello, y los hermanos, Danny y Miguel Yánez.

El equipo, que empezó en una casa en Quitumbe, creció. Aunque llegaron a quebrar, se levantaron. Ahora son 20 personas, y suman unas 200 con los proveedores de sitios como Tababela. Carlos Trujillo se unió. La planta está en el parque industrial sur.

Nunafrut empezó a exportar en el 2015. Vieron un nicho en Europa, en Alemania, Francia, etc. Los tres últimos años han sido los más rentables, incluso con la pandemia a cuestas. En el 2020 exportaron 140 toneladas; en este año ya llegaron a 135.

En las tres empresas concuerdan en la fórmula para surgir: constancia, innovación, producto de calidad y apoyar a otros en su crecimiento.

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