
La temporada seca incrementa el riesgo de incendios forestales en Quito. La vegetación seca, la falta de humedad y el aumento de las ráfagas de viento crean condiciones que pueden acelerar la expansión del fuego. El incendio forestal de Victoria de El Quinche mostró este escenario, luego de que un foco se reactivara durante la noche del 2 de agosto de 2026 por la acción del viento.
El viento tiene un papel clave durante un incendio forestal. Puede avivar puntos calientes, dispersar chispas y cambiar la dirección de avance de las llamas.
Cristopher Velasco, experto en Gestión de Riesgos, explicó que las ráfagas actúan sobre zonas donde todavía existe acumulación de calor.
Aunque un incendio parezca controlado, pueden permanecer puntos calientes con temperaturas elevadas. El viento puede mover ese calor y favorecer una nueva activación del fuego.
Las ráfagas también pueden trasladar partículas encendidas hacia otros sectores.
Cuando el incendio alcanza mayor intensidad, el viento puede modificar la dirección de las llamas y dificultar el trabajo de los equipos de emergencia. Por esta razón, el control de un incendio no solo depende de apagar las llamas visibles. También requiere monitorear zonas con altas temperaturas que pueden generar nuevos focos.
Durante el 2 de agosto de 2026, cuatro frentes de incendio mantuvieron en alerta a los equipos de emergencia de Quito. En Victoria de El Quinche, Bomberos atendió la reactivación de un foco del incendio forestal registrado durante la madrugada.
La institución informó que los fuertes vientos provocaron la propagación del fuego y mantuvo labores para controlar la emergencia.
En La Libertad, al sur de Quito, Bomberos atendió una quema y controló el incendio cerca de las 17:00 horas para evitar que el fuego avance.
En Itulcachi, en las estribaciones orientales de Quito, cerca del Antisana, los equipos realizaron labores de control y extinción. La institución informó que el incendio quedó controlado cerca de las 19:00 horas. También se controlaron incendios en La Cocha, parroquia La Merced, y en Tanda.
Las condiciones que aumentan el riesgo de incendios en Quito durante la temporada seca incluyen la falta de humedad, la vegetación seca, la radiación solar y los vientos.
El Municipio de Quito señala que el 99 % de los incendios forestales en Quito y en el país tienen origen en acciones humanas. Por eso, las autoridades piden evitar actividades que generen llamas o chispas en zonas rurales y con vegetación.
Cristopher Velasco explicó que en la cordillera también es importante considerar la dirección de los vientos para conocer cómo puede avanzar un incendio. Estos factores permiten mejorar la vigilancia y la respuesta ante emergencias.
El Cuerpo de Bomberos pide a la ciudadanía tomar medidas para reducir el riesgo durante esta época. Entre las principales recomendaciones están:
Desde el 3 de junio de 2026, la Agencia Metropolitana de Control (AMC) y el Cuerpo de Bomberos activaron patrullajes especiales para recorrer zonas urbano-forestales, laderas, quebradas y espacios con vegetación seca.
El operativo cuenta con tres unidades móviles diarias integradas por bomberos, agentes de control e instructores de la AMC. Los sectores con mayor incidencia incluyen los valles de Los Chillos y Tumbaco, además de la Administración Zonal Eloy Alfaro.
Provocar un incendio forestal puede costar hasta 36 mil 150 dólares. La Ordenanza de Uso del Fuego 075 establece sanciones económicas según la gravedad de la infracción y su impacto en la vida, fauna y ambiente:
Las quemas a cielo abierto tienen una multa específica por el riesgo que generan. El Cuerpo de Bomberos mantiene monitoreo para responder a emergencias utilizando herramientas como drones, cámaras térmicas e imágenes satelitales para identificar puntos críticos.
Durante el 2 de agosto de 2026, varios incendios forestales activaron la respuesta del Cuerpo de Bomberos en sectores como Victoria de El Quinche, La Libertad, Itulcachi, La Merced y Tanda.
Las emergencias ocurrieron durante la temporada seca, cuando la vegetación seca, la falta de humedad y los vientos aumentan la posibilidad de propagación del fuego.
El viento puede reactivar puntos calientes, trasladar chispas y modificar la dirección del avance de las llamas durante un incendio forestal.
El experto en Gestión de Riesgos Cristopher Velasco explica que un incendio aparentemente controlado puede mantener zonas con altas temperaturas que, al recibir ráfagas, pueden generar nuevos focos.
Las ráfagas pueden cambiar el comportamiento del fuego y dificultar la planificación de las labores de emergencia.
Los equipos no solo deben controlar las llamas visibles, sino también monitorear puntos calientes y analizar la dirección del viento para anticipar posibles reactivaciones.
La temporada seca, la vegetación con baja humedad, la radiación solar y los vientos son factores que favorecen la aparición y expansión de incendios.
El Municipio de Quito señala que el 99 % de los incendios forestales en Quito y Ecuador tiene origen en acciones humanas, como quemas no controladas o actividades que generan chispas.
El Municipio mantiene patrullajes preventivos y controles en zonas urbano-forestales, laderas, quebradas y áreas con vegetación seca.
Desde el 3 de junio de 2026, la Agencia Metropolitana de Control y el Cuerpo de Bomberos realizan operativos con unidades móviles en sectores con mayor incidencia, como Los Chillos, Tumbaco y Eloy Alfaro.
Las personas que provoquen incendios forestales pueden recibir multas de hasta 36 150 dólares, según la gravedad de la infracción.
La Ordenanza de Uso del Fuego 075 establece sanciones de 482 a 1 205 dólares para infracciones leves, de 1 446 a 2 169 dólares para graves y de 2 410 a 36 150 dólares para muy graves. Las quemas a cielo abierto también tienen sanciones económicas.
Los equipos de emergencia utilizan tecnología y monitoreo especializado para identificar zonas activas y reducir riesgos durante los incendios.
Entre las herramientas empleadas están drones, cámaras térmicas e imágenes satelitales, que permiten ubicar puntos críticos y apoyar las labores de control.