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La calidad del servicio de la Compañía Guadalajara, de Quito, será monitoreada

Trabajadores de la empresa Guadalajara junto a los buses, en el taller ubicado en Llano Grande (norte). Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Trabajadores de la empresa Guadalajara junto a los buses, en el taller ubicado en Llano Grande (norte). Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Trabajadores de la empresa Guadalajara junto a los buses, en el taller ubicado en Llano Grande (norte). Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Con seis unidades -que ofrecían el recorrido desde Ciudad Alegría, en Llano Grande, hasta el entonces Congreso Nacional– se iniciaron las operaciones de la Compañía de Transporte Guadalajara en 1994. Hoy, 27 años después, se convirtió en la primera línea de Quito autorizada para subir el pasaje de USD 0,25 a 0,35.

Con la nueva tarifa, estudiantes y tercera edad pagan USD 0,17, y personas con discapacidad, USD 0,10.

El camino para obtener esa recompensa empezó en el 2016, con una serie de capacitaciones a los conductores y socios de la compañía que cuenta con cuatro rutas. Lo que incluyó la renovación de la flota, compuesta por 60 unidades. Así lo contó Pablo Lima, gerente general desde el 2015.

Guadalajara empezó como una empresa familiar de la que apenas quedan tres de sus socios, quienes arrancaron en el sector de Llano Grande, en el nororiente de la capital.

Allí funciona aún la terminal de la mayoría de unidades. Hernán Tirira, presidente de la empresa y uno de sus fundadores, recuerda sus inicios: el principal objetivo fue dejar un patrimonio sólido a sus hijos. Algo que, según él, se ha cumplido en parte.

Algunos de los hijos de los accionistas son colaboradores de la empresa en el área administrativa y operativa.

Tirira agregó que la idea de la empresa también fue involucrar a los socios en todas las operaciones posibles. Así, por ejemplo, muchos de quienes empezaron como recaudadores o ayudantes en los buses ahora manejan las unidades. Y algunos de los conductores, hoy son accionistas.

“El ir subiendo de gradita en gradita y llegar al lugar donde estamos es el resultado del trabajo y la confianza. Nuestro eslogan es ‘Para servirle mejor’; y se ha logrado”, resaltó.

Desde Llano Grande parte una de sus principales rutas, con la que empezó la empresa. Por ello, muchos de los conductores viven en esa zona.

Guadalajara cumplió los 28 indicadores para mejorar el servicio, que fueron establecidos en la Ordenanza del Sistema Integrado de Transporte, y que entró en vigencia en diciembre del 2020.

Si bien el año pasado se habló de 43 parámetros de calidad, en una resolución emitida por la Secretaría de Movilidad se fijaron 28 indicadores con los que se mediría la calidad del servicio, previo al aumento del pasaje.

Entre esos puntos se incluyó, por ejemplo, mejoras en la calidad del servicio a favor de los usuarios. Para lograrlo, la compañía acudió a la academia.

Gracias a un convenio, los conductores han participado en diferentes charlas sobre atención al cliente y conducción responsable, en cooperación con la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL).

Además, han sumado personal de apoyo en diferentes puntos de la urbe -por donde pasan las rutas- para verificar que se cumpla el distanciamiento de los usuarios, tomar la temperatura al abordar, cumplir aforos, entre otras medidas de bioseguridad.

Ayer lunes 12 de abril del 2021, con el inicio del cobro del nuevo pasaje, el Municipio de Quito recordó que los buses de Guadalajara serán monitoreados en tiempo real.

La idea es que no incumplan esos parámetros aprobados, que les permitieron incrementar el pasaje.

Los usuarios también podrán ser inspectores del servicio con la aplicación Movilízate UIO, a través de la cual se pueden presentar quejas.

Guillermo Abad, secretario de Movilidad, explicó que la actualización de la tarifa de transporte depende del cumplimiento al 100% de los parámetros de calidad, tal como lo establecen la Ordenanza 017 y la adenda a los contratos de las operadoras.

Según Abad, la empresa cumplió con todos los estándares de calidad en la parte documental. También en la recepción de los indicadores de mecanismos electrónicos, magnéticos, digitales, fotográficos y de video.

Abad explicó que hay 1 400 buses que pertenecen a 65 operadoras que proporcionan información a la Secretaría de Movilidad.

Los buses autorizados a subir el pasaje tienen un distintivo blanco con letras rojas y azules en el parabrisas, para que los usuarios puedan identificarlos.

Entre los representantes de otras compañías hay expectativa sobre el tema. Telmo Martínez, de Cooperativa Catar dijo que con el apoyo de los socios instalarán dispositivos en las 121 unidades con las que brindan servicio, para completar los requisitos.

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