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Mesa económica es un área incierta para el oficialismo

La Comisión sesionó el viernes pasado para aprobar el informe del presupuesto. Foto: Cortesía Asamblea Nacional

En manos de una abogada con experiencia en mediación y de un ingeniero comercial que por un año se desempeñó como concejal, está la Comisión de Régimen Económico. Allí se preparan los informes en materia de tributos, presupuesto y demás.

Se trata de Mireya Pazmiño, de Pachakutik, quien ocupa la Presidencia, y del socialcristiano Johnny Terán, uno de los asambleístas más jóvenes del Parlamento, quien tiene a su cargo la Vicepresidencia.

Esta Comisión se completa con Diego Ordóñez, Guido Chiriboga y Byron Maldonado, de Creo; Eithel Zambrano, quien se separó de la Izquierda Democrática (ID) y es aliado del oficialismo; y además los correístas Pabel Muñoz, Blasco Luna y Ana Herrera.

Las profesiones que tienen estos legisladores son diversas: doctor y magíster en derecho de empresa en el caso de Ordóñez, sociólogo en el caso de Muñoz; agrónomo, Luna; psicóloga, Herrera; ingeniero comercial, Zambrano; ingeniero industrial, Chiriboga. Todos acumulan experiencia en distintas áreas del sector público y privado.

Así, los asesores con los que cuentan también juegan un rol clave para la toma de decisiones. Cada legislador puede tener un equipo de cuatro personas, cuyos sueldos van desde los USD 1 300 hasta los USD 3 000 mensuales.

Pazmiño tiene a una politóloga como asesora; como asistentes, a un ingeniero en Electrónica y a un tecnólogo en Gastronomía. La legisladora adujo que se trata de personal que la acompañó en su campaña por Pachakutik, en Bolívar.

El vicepresidente Terán tiene como asesores a un abogado y a un economista, y como su asistente, a un licenciado en Comunicación Social.

El equipo de la comisión lo completan el secretario relator, un abogado de profesión, y la prosecretaria, una licenciada en Comunicación.

La asesoría en temas económicos hacia la Comisión corresponde a Carlos de la Torre y Fernando Soria. Ellos suelen ubicarse en uno de los extremos de la mesa en el momento de las sesiones, y a ellos recurre a menudo la Presidenta para resolver consultas de los comisionados. “A veces, la información no es fácil de digerir”, argumenta Soria.

El exministro Carlos de la Torre es uno de los asesores de la Comisión Económica. Foto: Roger Vélez / EL COMERCIO

Aunque Ordóñez critica estos nombramientos y los atribuye a pactos entre Pachakutik y el correísmo, Pazmiño asegura que los nombró como asesores debido a su experiencia. “Son unas personas muy técnicas, economistas. No sé si serán de alguna línea política, no sé si estarán inscritos en alguna (línea política)”, manifesta.

De la Torre fue ministro de Economía en el primer año de gestión de Lenín Moreno; pero algunos lo ubican en la tendencia de izquierda y afín al correísmo. Soria es un funcionario con 15 años de experiencia en esta Cartera de Estado.

Ambos se encargaron de preparar el borrador del informe, que no fue aprobado el viernes pasado, donde se recomendaba al Pleno algunas observaciones a la Proforma del presupuesto 2021, que no logró ser aprobado, y en el que se observaban inconsistencias como la no presentación del Plan Nacional de Desarrollo.

“No tiene ningún sentido lo que se afirma; que los asesores podemos tener alguna incidencia política porque nosotros no tenemos ni voz ni voto en las reuniones de la Comisión”, responde De la Torre.

La toma de decisiones en esta mesa depende de una mayoría de cinco votos. La composición de la mesa hace que los votos de Pazmiño y de Terán resulten decisivos.

Cuando la Comisión comenzó a operar, desde el 26 de mayo pasado, entre tropiezos para la designación de sus autoridades, los votos del correísmo y la decisión de Pazmiño de incumplir un acuerdo entre Pachakutik y la Bancada del Acuerdo Nacional (BAN) -que agrupa a Creo y a asambleístas independientes- para que sea presidida por Diego Ordóñez, fueron decisivos para que el oficialismo perdiera el control de esta mesa parlamentaria.

Tres meses después, la preparación del informe no vincu­lante sobre la Proforma presupuestaria 2021, enviada por el presidente Guillermo Lasso, abrió paso a otra mayoría.

El socialcristiano Terán inclinó la balanza hacia el oficialismo, el viernes pasado. En lugar de apoyar una propuesta de Pazmiño para que el Pleno realice 17 observaciones al documento, Terán apoyó la moción de Ordóñez para recomendar al Pleno la aprobación de la Proforma.

Ahora, todo dependerá de 70 votos en el Pleno. En un comunicado, el PSC aclaró que no votará a favor y apuntó que “lamentablemente esta posición no fue comunicada a tiempo” al asambleísta Terán.

Pabel Muñoz pronostica que en el Pleno habrá una “metamorfosis” respecto de la “mayoría endeble” que conformó el oficialismo y Pachakutik, en mayo pasado.

“Nosotros vamos a ser mucho más incisivos, fuertes y duros juzgando el próximo presupuesto”, apuntó.

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