
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, estimó que los grupos criminales que operan en el país reúnen unas 80 000 personas armadas. La cifra se acerca al número total de efectivos de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, que, según el mandatario, suman alrededor de 93.000 integrantes.
Noboa hizo este cálculo durante una entrevista radial. El jefe de Estado señaló que Ecuador cuenta con entre 56 000 y 57 000 policías y aproximadamente 36 000 militares. Frente a estas cifras, mencionó a organizaciones como Los Choneros, Los Lobos, Chone Killers y Tiguerones, además de otros grupos criminales.
“Si se suma la cantidad de militancia de Choneros, Lobos, Chone Killers, Tiguerones y todo el resto de grupos, estamos hablando de 80 000 personas armadas”, comentó Noboa.
El mandatario advirtió que el país necesita reunir las fuerzas necesarias para enfrentar a estas organizaciones. De lo contrario, consideró que combatirlas sería “muy complejo”. Además, aseguró que antes de su Administración existió “abandono por años” en el área de seguridad.
Noboa también destacó el respaldo internacional para la lucha contra la criminalidad. Ecuador se encuentra desde enero de 2024 bajo un “conflicto armado interno”, una medida que el presidente declaró para reforzar el combate contra las bandas criminales.
El Gobierno vincula principalmente a estas organizaciones con actividades como el narcotráfico y la minería ilegal, y las califica como “terroristas”. Noboa resaltó, además, el apoyo en materia de seguridad de los países que integran el Escudo de las Américas y del actual Gobierno de Colombia, liderado por Abelardo de la Espriella.
“Antes teníamos contra”, dijo al referirse al Gobierno de Gustavo Petro.
El presidente señaló que el jueves dialogó con De la Espriella sobre varios temas, entre ellos los problemas registrados en la zona fronteriza. Noboa afirmó que en el pasado “más que se triplicó el área de siembra de coca en toda la franja fronteriza del lado colombiano”.
La frontera entre Ecuador y Colombia ocupa un lugar central en la “guerra” que Noboa declaró en 2024 contra las bandas criminales. El Gobierno considera esta zona como una puerta de entrada para gran parte de la cocaína que las mafias trasladan por Ecuador antes de enviarla desde sus costas y puertos hacia Norteamérica y Europa.
Este escenario coincide con una escalada de la violencia criminal que ha colocado a Ecuador a la cabeza de Latinoamérica en el índice de homicidios.
El jueves, altos mandos militares de Estados Unidos, Colombia y Ecuador se reunieron en San Lorenzo, ciudad ecuatoriana ubicada en la frontera con Colombia. Las autoridades buscaron acordar estrategias contra las bandas criminales y las mafias del narcotráfico que operan en las zonas fronterizas de ambos países.
En la reunión participaron el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Francis L. Donovan; el ministro de Defensa de Ecuador, Gian Carlo Loffredo; y el ministro de Defensa de Colombia, Jorge Eduardo Mora.
También asistieron el comandante general de las Fuerzas Armadas colombianas, Erick Rodríguez, y el comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta para el Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Kevin J. Jarrard.
Donovan señaló en redes sociales que “la frontera entre Colombia y Ecuador es un punto estratégico geográfico que los cárteles violentos han explotado durante mucho tiempo”. Sin embargo, aseguró que “hoy, estamos cambiando las reglas del juego”.