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De confirmarse, el asilo político a Rafael Correa bloquea su extradición

Rafael Correa reside en Bélgica desde el 2017, cuando terminó su Gobierno, iniciado en el 2007. Foto: Archivo / El Comercio

Rafael Correa, expresidente de Ecuador, tiene en su contra una sentencia de ocho años por el delito de cohecho, relacionado al caso Sobornos 2012-2016. La justicia ecuatoriana busca su extradición para obligarle a cumplir la condena, pero un asilo político que, según su abogado, le concedió Bélgica dificulta más ese cometido.

Si se confirma, la concesión del asilo pondría en entredicho la coordinación entre el poder judicial y la diplomacia del país. Expertos señalan que el asilo dificultaría el objetivo de la Corte Nacional de Justicia (CNJ).

El 21 de abril, el presidente de la CNJ, Iván Saquicela, firmó la providencia para iniciar el trámite de extradición del exmandatario. Esto porque existe “un delito de sobornos, es una sentencia ejecutoriada. 10 jueces del máximo organismo del país resolvieron”, afirmó el Magistrado en una rueda de prensa este 22 de abril.

Correa fue sentenciado en calidad de autor mediato del delito el 7 de abril del 2020, pero desde el 2017 reside en Bélgica. Según la CNJ, la solicitud de extradición se produjo una vez que el dictamen condenatorio fue confirmado en apelación y casación. Además, la Corte Constitucional (CC) inadmitió una acción extraordinaria de protección que planteó la defensa del exmandatario ecuatoriano.

Saquicela ordena, en el documento respectivo, oficiar a la Cancillería de Ecuador con la decisión “a fin de que realice las gestiones diplomáticas pertinentes para obtener la extradición de la mencionada persona, exteriorizando, desde ya, a las autoridades correspondientes del Reino de Bélgica, nuestro compromiso de reciprocidad”.

Ante las críticas sobre la demora en el pedido de extradición, Saquicela aclaró que fue “necesario fortalecer los instrumentos jurídicos internacionales para tener más fundamento” y evitar la imposibilidad de la extradición.

Antes solo se contaba con el Tratado de Extradición con Bélgica de 1887 y la Ley de Extradición ecuatoriana, pero el Estado envió una nota verbal para que, en el marco del Convenio Internacional Anticorrupción de la Organización de las Naciones Unidas, Ecuador pueda ejercer la extradición con algunos países, como Bélgica.

Reacción del correísmo

La reacción del expresidente de la República no se hizo esperar. A través de su cuenta de Twitter, escribió varios trinos para desacreditar el primer anuncio de Saquicela. “Él fue uno de los jueces del ‘influjo psíquico’, que me impidió ser candidato e hizo a (Guillermo) Lasso presidente. Por eso le regalaron la Presidencia de la Corte”, publicó.

La bancada de Unes, movimiento que agrupa al correísmo, difundió un comunicado en el que asegura que el 19 de abril pasado el Gobierno de Bélgica concedió el asilo político a Correa, “reconociendo de esta manera la persecución política en su contra”, según comentaron sus coidearios.

Christophe Marchand, abogado belga del exmandatario, explicó a la agencia de noticias EFE, que la solicitud de asilo se había puesto en marcha en 2018, debido a un proceso legal en Ecuador que le relacionaba con el caso Balda. Se refiere a la acusación de su opositor Fernando Balda, por el secuestro que sufrió en 2012. Marchand se declaró “feliz” con la resolución pues aseguró conocer “lo difícil que es que Bélgica conceda asilo político”.

El bloqueo

Frente a las dificultades que un asilo supone para una extradición, el jurista y analista internacional Carlos Estarellas y el penalista Ramiro García coincidieron en decir que primero se debe conocer la existencia oficial del asilo político para Correa.

Si el asilo fue otorgado, “¿cómo no se enteró Ecuador de la concesión? ¿Qué hizo el Embajador de Ecuador en Bélgica? ¿Cómo no se enteró el Canciller (Juan Carlos Holguín)? Porque para conceder un asilo, siempre se oyen las dos partes (Correa y el gobierno de Lasso)”, cuestionó Estarellas.

Explicó que “la extradición solo se aplica a delitos comunes. No a los delitos políticos. Ya que para estos existe el asilo. Si Bélgica concedió el asilo, muy difícil es que acepte un pedido de extradición”.

Sin confirmación

En un corto comunicado, la Cancillería aseguró que “no ha conocido de fuente oficial” el supuesto asilo. El Presidente de la CNJ confirmó que tampoco tiene información oficial al respecto, que hizo la solicitud de extradición sin conocer ese antecedente y continuará con el trámite.

El asilo solo se aplica dentro de Bélgica, según Estarellas. El pedido de extradición, en cambio, opera a nivel global y Correa es un asiduo viajero, por lo que “bastaría que cualquiera de esos países a los que vaya, active esta orden para que lo puedan traer a Ecuador”, sostuvo García y acotó que Ecuador no puede obligar a Bélgica a extraditar al exmandatario, pues es un asunto que depende de la soberanía de ese país.