
Más de la mitad de las exportaciones ecuatorianas no petroleras hacia Estados Unidos evitará la nueva sobretasa del 10%. Así lo estima la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), que analizó el alcance de la resolución emitida por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
Según el gremio, las exclusiones generales establecidas por Washington y un listado exclusivo de 151 códigos arancelarios para Ecuador permitirán que el 54% de las ventas no petroleras al mercado estadounidense no pague el recargo. El restante 46% mantendrá la sobretasa del 10%, aunque con una ventaja frente a varios competidores regionales que enfrentarán una tarifa del 12,5%.
La nota técnica de Fedexpor explica que la nueva sobretasa sustituye al gravamen temporal aplicado bajo la Sección 122 de la legislación comercial estadounidense, que expiró el 24 de julio de 2026. En la práctica, los productos ecuatorianos que no estén incluidos en las listas de exclusión seguirán pagando un recargo del 10 %, aunque ahora bajo el marco jurídico de la Sección 301.
El análisis sostiene que Ecuador fue ubicado en la categoría arancelaria más baja del nuevo esquema debido a los compromisos asumidos en el Acuerdo de Comercio Recíproco (ART) firmado con Estados Unidos, especialmente aquellos relacionados con la prohibición de importar bienes producidos mediante trabajo forzoso.
Fedexpor destaca que Ecuador comparte la sobretasa del 10 % con países como Canadá, México, Argentina, Reino Unido, Guatemala, El Salvador, Honduras e India. En contraste, competidores directos de la región, entre ellos Perú, Colombia, Chile, Costa Rica y República Dominicana, quedaron en la banda superior del esquema, con un recargo del 12,5 %.
Para el gremio exportador, esa diferencia de 2,5 puntos porcentuales puede representar una ventaja relativa para determinados productos ecuatorianos que no pagan un arancel ordinario de nación más favorecida. Entre esos bienes se encuentran el camarón y los alimentos para mascotas, que competirían con una carga arancelaria inferior a la aplicada a productos de países como Vietnam y Tailandia.
La resolución estadounidense mantiene una lista de exclusiones generales para las 60 economías investigadas. En el caso ecuatoriano, productos como el banano y plátano frescos, el cacao en grano y el café instantáneo no estarán sujetos a la nueva sobretasa. Además, Estados Unidos incorporó un listado exclusivo de 151 códigos arancelarios negociados para Ecuador.
Ese grupo incluye rosas y otras flores, aceite de palma, madera contrachapada, tableros de madera tropical y corcho. De acuerdo con Fedexpor, todos esos productos ingresarán al mercado estadounidense sin pagar la sobretasa del 10 %, aunque deberán cancelar el arancel de nación más favorecida cuando corresponda.
No todos los sectores tendrán el mismo beneficio. La entidad advierte que el escenario cambia para productos que ya pagan un arancel ordinario y que ahora también deberán asumir la nueva sobretasa. Ese es el caso de las conservas de atún y el brócoli.
Estos productos podrían mantener una posición menos competitiva frente a países como México, cuyos bienes ingresan al mercado estadounidense sin aranceles ordinarios gracias a su acuerdo comercial. La diferencia radica en que el producto ecuatoriano deberá asumir tanto el arancel ordinario como la sobretasa.
Como publicó EL COMERCIO el 7 de abril del 2026, el ministro de Producción, Luis Alberto Jaramillo, explicó que el Acuerdo de Comercio Recíproco con Estados Unidos estaba vinculado a la vigencia de las sobretasas impuestas por Washington. Sus beneficios dependerían de la evolución de esa política comercial.
El análisis de Fedexpor muestra que parte de las exclusiones incorporadas en el nuevo esquema arancelario coincide con los productos negociados dentro del acuerdo. Esto permite mantener ventajas para una parte importante de la oferta exportable ecuatoriana.
El presidente ejecutivo de Fedexpor, Xavier Rosero, señaló que la ventaja relativa obtenida por Ecuador no garantiza estabilidad en el largo plazo. La política comercial estadounidense continúa evolucionando. “Si bien Ecuador forma parte del grupo con ventaja arancelaria frente a otros competidores, necesitamos incrementar nuestra presencia país en Washington”, afirmó Rosero.
El 54 % de las exportaciones no petroleras hacia Estados Unidos.
Según el análisis de Fedexpor, las exclusiones generales establecidas por Estados Unidos y un listado específico de 151 códigos arancelarios para Ecuador permitirán que más de la mitad de las exportaciones no petroleras ingresen sin pagar la nueva sobretasa.
Entre ellos están el banano, el cacao, las rosas y el aceite de palma.
Fedexpor señala que productos como banano y plátano frescos, cacao en grano, café instantáneo, rosas, otras flores, aceite de palma, madera contrachapada, tableros de madera tropical y corcho no estarán sujetos a la nueva sobretasa, aunque deberán pagar el arancel ordinario cuando corresponda.
El 46 % de las exportaciones no petroleras que no fueron excluidas.
Los bienes que no aparecen en las listas de exclusión continuarán pagando un recargo del 10 % bajo la Sección 301. Fedexpor menciona que sectores como las conservas de atún y el brócoli enfrentarán tanto el arancel ordinario como la nueva sobretasa.
Por los compromisos asumidos en el Acuerdo de Comercio Recíproco con Estados Unidos.
De acuerdo con Fedexpor, Ecuador fue ubicado en la categoría arancelaria más baja del nuevo esquema debido a compromisos relacionados, entre otros aspectos, con la prohibición de importar bienes producidos mediante trabajo forzoso. Por ello comparte una sobretasa del 10 %, mientras que países como Perú, Colombia y Chile enfrentan un recargo del 12,5 %.
No, porque la política comercial de Estados Unidos puede cambiar.
Fedexpor considera que la diferencia de 2,5 puntos porcentuales frente a algunos competidores representa una ventaja relativa para ciertos productos. Sin embargo, advierte que la política comercial estadounidense continúa evolucionando y que Ecuador deberá fortalecer su presencia y gestión comercial para mantener y ampliar esos beneficios.