
Estados Unidos confirmó el 24 de julio de 2026 la imposición de un arancel adicional del 10 % para las importaciones de bienes provenientes de Ecuador. Esta medida, adoptada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), se basa en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. La decisión se tomó tras concluir que Ecuador cuenta con mecanismos para restringir el comercio de productos elaborados con trabajo forzoso, aunque su aplicación aún no es plenamente efectiva.
La resolución afecta a 60 economías, que enfrentan tarifas entre 10 % y 12,5 %. El Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca anunció que mantendrá un seguimiento constante a la política comercial estadounidense y que activará las instancias necesarias para proteger los intereses del sector exportador.
Estados Unidos sigue siendo el principal destino de las exportaciones ecuatorianas. Por lo tanto, cualquier cambio en las condiciones de acceso a este mercado impacta directamente la competitividad del país. Según el reporte Expordata Julio 2026, elaborado por la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), entre enero y mayo de 2026, Estados Unidos recibió 2 610 millones de dólares en exportaciones no petroleras ni mineras ecuatorianas, equivalentes al 26 % del total exportado por ese segmento.
Ecuador también envía productos con mayor valor agregado como elaborados de banano, extractos y aceites vegetales, así como atún y pescado.
Daniel Galefski, docente de la Business School de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), considera que esta medida representa un desafío significativo para la competitividad ecuatoriana. “El arancel del diez por ciento representa un desafío bastante importante para nuestras exportaciones, especialmente para los commodities que actualmente vendemos al mercado estadounidense”, afirmó Galefski.
El académico explicó que el nuevo gravamen encarece el ingreso de los productos ecuatorianos frente a competidores como Perú y Colombia, que tienen condiciones comerciales más favorables. “El principal riesgo es que algunos exportadores pierdan margen de ganancia o participación de mercado”, añadió.
Freddy Cevallos, analista económico y presidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriano Colombiana (Camecol), coincidió en que el nuevo arancel reduce la competitividad ecuatoriana frente a otros países. “Todo lo que encarezca el movimiento económico siempre será una desventaja para el más pequeño”, sostuvo Cevallos.
Añadió que los principales productos tradicionales como el camarón, banano y cacao competirán con productos colombianos o peruanos que ingresan con condiciones más favorables. “Si la calidad es similar, el comprador normalmente escogerá el producto más barato”, ejemplificó Cevallos.
El presidente de Camecol señaló que uno de los principales efectos de un arancel es la reducción de los márgenes de rentabilidad de las empresas exportadoras, ya que trasladar completamente ese costo al consumidor puede disminuir las ventas.
“Ningún productor puede pensar simplemente en aumentar el precio. La primera reacción cuando existe un incremento de precios suele ser una disminución del consumo, salvo en productos que no tienen sustitutos. Por eso muchas empresas terminan absorbiendo parte del costo para no perder mercado”, explicó.
Añadió que los importadores analizan permanentemente los costos de abastecimiento y buscan mantener sus márgenes de rentabilidad.
“Los intermediarios comparan precios entre distintos proveedores. Si Ecuador tiene un costo adicional del 10 %, ese margen tendrá que asumirlo el importador o el exportador. Eso termina afectando directamente la competitividad“, dijo.
La investigación que dio origen a la medida comenzó en marzo de 2026 e incluyó consultas con más de 45 gobiernos, audiencias públicas y miles de comentarios. En América Latina, Ecuador comparte el arancel del 10 % con Argentina, México, Guatemala, Honduras y El Salvador, mientras que otras economías enfrentarán una tarifa del 12,5 %.
Como publicó EL COMERCIO el 13 de marzo de 2026, Ecuador y Estados Unidos firmaron un Acuerdo Comercial Recíproco para reducir barreras comerciales y fortalecer el intercambio bilateral. Ese proceso buscaba ampliar el acceso de los productos ecuatorianos al mercado estadounidense y constituye uno de los antecedentes de la relación comercial entre ambos países.
Impuso un arancel adicional del 10 % a los bienes ecuatorianos.
La medida fue anunciada el 24 de julio de 2026 por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), con base en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Según la resolución, Ecuador integra el grupo de 60 economías sujetas a nuevos aranceles.
Principalmente los principales productos de exportación hacia Estados Unidos.
De acuerdo con Fedexpor, entre enero y mayo de 2026 Estados Unidos recibió 2 610 millones de dólares en exportaciones no petroleras y no mineras de Ecuador. Entre los productos con mayor participación figuran el camarón, banano y plátano, cacao en grano, flores naturales, frutas, además de elaborados de banano, aceites vegetales, atún y pescado.
Hace que los productos ecuatorianos sean más costosos frente a competidores de otros países.
Los especialistas consultados consideran que el gravamen reduce la competitividad de Ecuador frente a exportadores como Perú y Colombia, que cuentan con condiciones comerciales más favorables. Esto podría disminuir los márgenes de ganancia o la participación de mercado de algunas empresas.
No necesariamente.
Los analistas explican que aumentar el precio final puede reducir las ventas, por lo que muchas empresas optan por absorber parte del costo para mantener su competitividad. Además, los importadores suelen comparar precios entre distintos proveedores antes de decidir sus compras.
Es el principal destino de las exportaciones no petroleras y no mineras del país.
Según Fedexpor, entre enero y mayo de 2026 Estados Unidos concentró el 26 % de las exportaciones ecuatorianas de ese segmento. Por ello, cualquier cambio en las condiciones de acceso a ese mercado tiene un impacto directo sobre el sector exportador y la economía nacional.