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Ropa se deduce menos para pago del impuesto a la renta este mes

En las oficinas de atención del SRI, en el norte de Quito, se atienden consultas de contribuyentes. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

En las oficinas de atención del SRI, en el norte de Quito, se atienden consultas de contribuyentes. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

En las oficinas de atención del SRI, en el norte de Quito, se atienden consultas de contribuyentes. Foto: Archivo / EL COMERCIO

Nicolás Pailacho no tuvo covid-19, pero sus gastos en salud se incrementaron notablemente durante el 2020. La cuarentena, el encierro, la paralización de las actividades de su empresa al inicio de la pandemia, las llamadas de los bancos por deudas afectaron su salud. Ingresó de emergencia a una clínica privada con problemas relacionados con el estrés y la hipertensión.

El ingeniero, de 38 años, estuvo un mes y medio en tratamiento con medicinas y rehabilitación para mejorar su condición. Sus gastos en este rubro, deducibles para efectos del impuesto a la renta (IR), fueron mucho mayores a los de años anteriores.

Pailacho labora en Plusconty Center, una firma de asesoría contable. Este mes, en el que se presenta la declaración del impuesto a la renta del año pasado, ha asesorado a clientes con casos similares al suyo.

Alexandra Parra, servidora pública de 34 años, también tuvo un incremento importante en gastos de salud. Ella contrató un seguro médico privado para su familia ante la incertidumbre generada por el covid-19.

Además, subieron los gastos en alcohol, mascarillas y desinfectantes, que también son deducibles, según el Servicio de Rentas Internas (SRI).

La alimentación fue otro de los gastos importantes de las personas en el 2020. Aunque este rubro siempre es uno de los más altos.

Parra notó en su declaración del impuesto a la renta que este gasto subió. Al estar varias horas conectada en teletrabajo prefería realizar pedidos de comida a domicilio, lo que incrementó el rubro.

Mariela Vacas, de 44 años, también vio un incremento en alimentación. Cuando entregó a su contadora las facturas para que le ayudara a realizar el anexo de gastos personales, pensó que este rubro iba a bajar porque había dejado de ir a restaurantes con su familia, amigos o compañeros de trabajo.

Este mes, cuando hizo la declaración, se sorprendió de que el rubro siguiera siendo alto; el segundo en su caso, después de vivienda, ya que tiene un crédito hipotecario.

Mónica Mina, otra asesora contable, concuerda en que salud y alimentación concentraron las deducciones del año pasado. Ella realiza las declaraciones del impuesto a la renta por un costo promedio de USD 20.

En cambio, se destinó menos presupuesto a vestimenta. Así lo corroboraron los tres contribuyentes consultados. Ellos señalaron que en el 2020 casi no compraron ropa, principalmente porque para realizar teletrabajo no necesitan de prendas nuevas ni elegantes. Prefirieron usar la vestimenta que ya tenían.

“La ropa que compré en enero del año pasado aún no he tenido la oportunidad de ponerme, algunas prendas tienen aún su etiqueta”, contó Pailacho.

Otro de los gastos importantes fue la educación. Enrique Galarza, de 37 años, vio un aumento en esta categoría porque tuvo que comprar computadoras para que sus tres hijos pudiesen continuar con las clases virtuales.

Por todo esto, Javier Bustos, experto tributario, cree que es de prever una reducción en la recaudación de impuesto a la renta de personas naturales.

Además, los ingresos de los hogares bajaron por la reducción de jornada laboral o la pérdida de empleo. Galarza, por ejemplo, relató que tuvo que afrontar solo la situación económica de su hogar, ya que su esposa se quedó sin empleo en abril pasado.

Hasta el 28 de marzo, las personas naturales en relación de dependencia que hayan tenido en el 2020 ingresos superiores a los USD 11 315, deben declarar y pagar el impuesto a la renta.

Para cancelar el tributo, se deben restar de los ingresos los gastos deducibles, que son seis: vivienda, educación, alimentación, vestimenta, turismo y salud. En los cinco primeros el techo es de USD 3 677,38 y en salud puede llegar a USD 14 709,50.