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El petróleo WTI, referencia para la comercialización del crudo ecuatoriano, volvió a subir este lunes 7 de septiembre de 2026 mientras Irán eleva las restricciones en Ormuz, en medio de la escalada militar con Estados Unidos. La cotización se movió alrededor de los 92 dólares por barril y llegó a superar los 93 dólares durante la jornada, un escenario que Ecuador observa tanto por sus exportaciones petroleras como por el posible efecto sobre la gasolina y otros derivados.
El movimiento importa más allá de los mercados financieros. Un WTI elevado puede favorecer los ingresos que recibe Ecuador por sus exportaciones de crudo, pero también encarece el escenario internacional en el que se compran derivados. Para hogares y actividades productivas, la atención está además en los combustibles: los precios de la gasolina Extra, Ecopaís y del diésel prémium tendrán una nueva revisión este mes.
El West Texas Intermediate (WTI) alcanzó este lunes un máximo intradía de 93,03 dólares, según datos de Investing.com. La cotización mantiene al crudo estadounidense muy por encima de los 83,40 dólares registrados el 28 de agosto y refleja el rápido cambio de expectativas provocado por el conflicto.
La presión está concentrada en Ormuz. Mohsen Rezai, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, anunció que Teherán establecerá una nueva zona restringida cerca del estrecho y advirtió que los barcos que ingresen podrían ser incluidos en una lista de sanciones.
El anuncio llegó después de nuevos enfrentamientos. Estados Unidos informó que atacó tres petroleros iraníes luego de acciones atribuidas a la Guardia Revolucionaria de Irán contra embarcaciones estadounidenses. Teherán, por su parte, aseguró haber atacado petroleros que circulaban por rutas que considera no autorizadas y embarcaciones vinculadas con Estados Unidos.
El estrecho de Ormuz funciona como una puerta de apenas decenas de kilómetros de ancho para una parte fundamental del comercio energético mundial. Cuando navegar por allí se vuelve más peligroso, el mercado incorpora el riesgo de que el crudo tarde más, cueste más transportarlo o directamente no pueda salir.
Ese temor ya aparece en el tráfico marítimo. Datos de Kpler, firma internacional especializada en el seguimiento y análisis de mercados de materias primas y transporte marítimo, recogidos por Reuters, muestran que durante los últimos 10 días cruzaron en promedio 10 buques de carga diarios, el nivel más bajo desde mayo. El sábado 5 de septiembre apenas transitaron dos embarcaciones.
Menos barcos no significa automáticamente que el mundo se quede sin petróleo, pero aumenta la incertidumbre sobre la oferta. Esa expectativa es suficiente para mover los precios antes de que exista una interrupción física de mayor escala.
Para Ecuador, el efecto tiene dos caras. Un crudo internacional más caro puede mejorar el valor de las exportaciones petroleras y aportar mayores recursos al Estado. Sin embargo, el país también compra derivados en el exterior, por lo que precios internacionales elevados pueden aumentar el costo de importarlos.
El efecto tampoco llega de manera automática al bolsillo. La gasolina Extra, Ecopaís y el diésel prémium están sujetos a mecanismos de ajuste que limitan las variaciones mensuales. Por eso, una subida puntual del WTI no significa que el precio en las estaciones de servicio aumente en la misma proporción ni inmediatamente.
La duración de la escalada será determinante. Si el petróleo permanece elevado durante más tiempo, el costo internacional de los derivados adquiere mayor relevancia para Ecuador. Esto puede terminar incidiendo en el gasto público asociado a los combustibles y en los precios sujetos a los mecanismos vigentes.
El mercado seguirá pendiente de cuánto afecten las restricciones iraníes al transporte de crudo. Analistas de Goldman Sachs, banco de inversión estadounidense, estimaron que una mayor escalada de los ataques contra la navegación podría llevar el precio del Brent hasta los 120 dólares por barril, según información recogida por Reuters
En paralelo, la OPEP+, alianza integrada por los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros productores como Rusia, decidió este 6 de septiembre mantener sin cambios su política de producción para octubre. Eso deja al conflicto y a la capacidad efectiva de transportar petróleo como dos de los factores que marcarán el comportamiento de los precios en las próximas jornadas.
Para Ecuador, los siguientes días coincidirán además con la revisión de los combustibles de septiembre. El comportamiento del mercado internacional, el precio de los derivados y el mecanismo vigente determinarán cuánto de esta nueva tensión energética termina reflejándose en las cuentas públicas y cuánto puede acercarse, finalmente, al bolsillo de los consumidores.
El WTI llegó a superar los 93 dólares por barril durante la jornada.
La cotización alcanzó un máximo intradía de 93,03 dólares, frente a los 83,40 dólares registrados el 28 de agosto. El aumento se produce en medio de la escalada militar entre Estados Unidos e Irán y las nuevas restricciones en torno al estrecho de Ormuz.
Porque aumentan el riesgo de interrupciones o dificultades para transportar crudo hacia los mercados internacionales.
El estrecho de Ormuz es una ruta fundamental para el comercio energético mundial. Una reducción del tránsito o mayores riesgos para los buques pueden elevar los costos y generar incertidumbre sobre la oferta, incluso antes de que exista una interrupción física de gran escala.
Puede aumentar los ingresos por exportaciones de crudo, pero también encarecer la importación de derivados.
Ecuador exporta petróleo y puede recibir mayores recursos cuando los precios internacionales suben. Al mismo tiempo, compra derivados en el exterior, por lo que mantener cotizaciones elevadas durante un período prolongado también puede incrementar esos costos.
No. Una subida del WTI no se traslada automáticamente ni en la misma proporción al precio que pagan los consumidores.
La gasolina Extra, Ecopaís y el diésel prémium están sujetos a mecanismos de ajuste que limitan las variaciones mensuales. El comportamiento del mercado internacional y los precios de los derivados forman parte de los factores que inciden en las revisiones correspondientes.
La duración del conflicto, la evolución internacional del petróleo y los mecanismos de ajuste vigentes.
Si la tensión en Ormuz se prolonga y los precios permanecen elevados, el costo internacional de los derivados adquirirá mayor importancia para Ecuador. La revisión de los combustibles de septiembre permitirá observar cuánto de ese escenario termina reflejándose en los precios internos y en las cuentas públicas.