
El feriado del 10 de agosto de 2026 dejó la mayor ocupación turística registrada en Ecuador para este asueto durante la última década. El indicador llegó al 53,3%, mientras se contabilizaron 1,07 millones de viajes y un movimiento económico cercano a 70 millones de dólares, según información proporcionada por el Viceministerio de Turismo.
Los resultados reflejan un crecimiento del turismo interno frente al mismo feriado de 2025. El número de viajes aumentó 10,8%, mientras destinos de la Costa, Sierra y Amazonía registraron una alta demanda de hoteles y otros servicios turísticos. Santa Elena, Pichincha, Manabí y Azuay estuvieron entre las provincias más visitadas.
La ocupación turística nacional del 53,3% representa el nivel más alto registrado durante el feriado del 10 de agosto en la última década, de acuerdo con los datos entregados por el Viceministerio de Turismo.
El movimiento de 1,07 millones de viajes generó cerca de 70 millones de dólares en gasto turístico. Estos recursos se distribuyen entre actividades vinculadas con alojamiento, alimentación, transporte, recreación y otros servicios que forman parte de la cadena turística.
El desempeño también estuvo acompañado por la reducción temporal del IVA del 15% al 8% para actividades turísticas durante los días del feriado, una medida dispuesta por el Gobierno para incentivar el consumo y la movilización interna.
La legislación ecuatoriana permite que el Presidente reduzca temporalmente la tarifa del IVA para servicios definidos como actividades turísticas durante feriados o fines de semana, hasta un máximo de 12 días al año.
Uno de los principales resultados del feriado estuvo en la Amazonía. La región recibió aproximadamente 146 000 viajes, lo que representa un crecimiento del 55,7% frente al mismo período de 2025, según las cifras oficiales.
Pastaza alcanzó una ocupación hotelera del 86,2%, la más alta registrada en el país durante el feriado. Napo se ubicó después, con el 80,2%, mientras Morona Santiago llegó a cerca del 70%.
El comportamiento de Napo también destacó por el crecimiento de visitantes. La provincia registró aproximadamente 69 500 viajes, más del doble de los contabilizados durante el mismo feriado de 2025.
Ese movimiento representó más de 4 millones de dólares en gasto turístico en Napo.
En conjunto, Napo, Pastaza y Morona Santiago recibieron más de 123 000 viajes, un incremento cercano al 75% en comparación con el año anterior. Las cifras muestran una expansión del movimiento turístico hacia destinos distintos de los tradicionales puntos de mayor concentración de visitantes de la Costa y Sierra.
Cotopaxi también registró un crecimiento significativo. Según el Viceministerio, la provincia prácticamente duplicó el número de viajes frente al feriado de 2025.
Las cifras nacionales coinciden con el monitoreo realizado por la Federación Nacional de Cámaras Provinciales de Turismo (Fenacaptur) en diferentes destinos.
Holbach Muñetón, presidente de Fenacaptur, señaló que Napo registró niveles de ocupación de entre el 70% y 90% durante diferentes momentos del feriado. El balance del gremio coincide con el dato oficial del 80,2% de ocupación reportado para esa provincia.
Baños, en Tungurahua, se mantuvo por encima del 85%, según Fenacaptur. Muñetón explicó que se trata de un promedio del período, pues algunos establecimientos llegaron al 100% en determinadas jornadas, mientras otros registraron niveles de entre el 70% y 90%.
En Manta, la ocupación hotelera estuvo entre el 70% y 80%, según el monitoreo del gremio. Muñetón advirtió que esas cifras no incluyen necesariamente toda la oferta disponible mediante plataformas digitales de alojamiento, por lo que existe un segmento de visitantes que no aparece dentro de las estadísticas hoteleras tradicionales.
Esmeraldas registró porcentajes de entre el 60% y 70%, aunque en determinados sectores la ocupación llegó aproximadamente al 80%. El movimiento también alcanzó a restaurantes, bares y otros establecimientos relacionados con la actividad turística.
General Villamil Playas tuvo una ocupación de entre el 60% y 70%, según Fenacaptur.
Los eventos realizados durante el feriado también incidieron en el comportamiento turístico de varias ciudades.
En Guayaquil, el concierto de Ricardo Arjona elevó la ocupación hotelera hasta niveles de entre el 80% y 90%, según Muñetón. Sin embargo, el indicador descendió aproximadamente al 20% o 25% durante los otros dos días del descanso.
Para el presidente de Fenacaptur, ese comportamiento evidencia la capacidad que tienen los conciertos y otros eventos para generar desplazamientos y demanda de alojamiento.
“Hay que hacer actividades”, sostuvo Muñetón. Según el dirigente, una agenda permanente de conciertos, convenciones, competencias deportivas y encuentros puede contribuir a sostener el movimiento turístico fuera de los feriados.
Quito también recibió visitantes por una convención religiosa que, según Fenacaptur, mantuvo ocupados varios establecimientos hoteleros durante diferentes días. El Centro Histórico registró además una alta presencia de turistas.
En Ibarra, la ocupación superó el 75%. La ciudad recibió un encuentro de aproximadamente 1 800 jóvenes vinculados al movimiento Scout, mientras otras actividades realizadas en Imbabura también contribuyeron al flujo de visitantes.
Azuay, otra de las provincias que estuvo entre las más visitadas según el Viceministerio, recibió además participantes y visitantes relacionados con los XIII Juegos Nacionales Prejuveniles
El resultado del 10 de agosto supera otros registros recientes de movilidad turística en Ecuador. Según publicó este Medio el 26 de mayo de 2026, durante el feriado por la Batalla de Pichincha la ocupación hotelera nacional llegó al 37,40%, 3,30 puntos porcentuales más que en el mismo período de 2025. En esa fecha se contabilizaron 672 730 viajes turísticos y un gasto de 44,85 millones de dólares.
Frente a ese antecedente, el feriado del 10 de agosto registró 1,07 millones de viajes y cerca de 70 millones de dólares en movimiento económico, según los datos entregados por el Viceministerio.
Muñetón considera, sin embargo, que los resultados de los días de descanso deben observarse dentro de un escenario más amplio para el sector.
“Esto ayuda. Esto no es la solución”, señaló el presidente de Fenacaptur. Explicó que los establecimientos turísticos deben cubrir sus costos durante todo el mes, mientras el incremento de visitantes provocado por un feriado se concentra en tres o cuatro días.
El dirigente considera que uno de los siguientes pasos debe ser incentivar los viajes durante los fines de semana regulares y fortalecer posteriormente la promoción de Ecuador en mercados internacionales.
También plantea desarrollar segmentos como el turismo de salud, aventura y el relacionado con producciones audiovisuales, con el objetivo de ampliar las razones para viajar y diversificar los destinos.
El balance del 10 de agosto deja precisamente una señal en esa dirección: mientras Santa Elena, Pichincha, Manabí y Azuay se mantuvieron entre las provincias más visitadas, la Amazonía registró un crecimiento del 55,7% y destinos como Napo y Cotopaxi aumentaron con fuerza su número de viajes frente a 2025.
Baños, Napo, Manta, Esmeraldas, Ibarra y Guayaquil estuvieron entre los puntos con mayor movimiento.
Según Fenacaptur, varios destinos alcanzaron niveles de ocupación hotelera de entre el 70 % y 90 %. Baños se mantuvo por encima del 85 %, Napo registró porcentajes de entre el 70 % y 90 %, Manta estuvo entre el 70 % y 80 %, e Ibarra superó el 75 %.
Fueron determinantes en ciudades como Guayaquil y Quito.
En Guayaquil, el concierto de Ricardo Arjona elevó la ocupación hotelera a niveles de entre el 80 % y 90 % durante el sábado 8 de agosto. En Quito, una convención religiosa con más de 5 000 delegados extranjeros también contribuyó a mantener ocupados varios hoteles durante el feriado.
Porque el movimiento turístico dependió de los eventos y de la demanda específica de cada destino.
Fenacaptur señaló que los conciertos, competencias deportivas, convenciones y otras actividades generan desplazamientos internos adicionales. En Guayaquil, por ejemplo, la ocupación cayó a alrededor del 20 % al 25 % en los días posteriores al concierto, mostrando el peso que tuvo ese evento en el resultado.
No. El gremio considera que el feriado ayuda, pero no resuelve los problemas estructurales del sector.
Holbach Muñetón, presidente de Fenacaptur, explicó que un feriado genera actividad extraordinaria durante pocos días, mientras los establecimientos turísticos deben cubrir gastos durante todo el mes. Por ello, el sector plantea estimular también los viajes de fin de semana y fortalecer la promoción internacional.
Impulsar más eventos, incentivos y segmentos turísticos especializados.
Entre las propuestas constan fortalecer la agenda de conciertos, encuentros deportivos y convenciones, analizar incentivos para los servicios turísticos durante fines de semana y desarrollar segmentos como turismo de salud, aventura y producciones audiovisuales. El objetivo es sostener la demanda más allá de los feriados nacionales.