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Las salvaguardias y la Secom

La nueva pieza propagandística de la Secretaría Nacional de Comunicación (Secom) sobre las salvaguardias es una sarta de verdades a medias que ameritaría un pedido de rectificación.

La propaganda empieza señalando que las salvaguardias son un escudo para proteger los bolsillos de los ciudadanos y la economía familiar. Resulta difícil de creer semejante beneficio, pues los consumidores ya están pagando más por productos importados, muchos de los cuales ni siquiera se fabrican en el país.

Las sobretasas arancelarias de hasta el 45% a los productos importados reduce el presupuesto familiar.

Más adelante, la propaganda señala que la medida se tomó porque se necesita que entren dólares al país para producir y que no salgan. Bueno, las salvaguardias sí sirven para frenar la salida de dólares del Ecuador, a costa de encarecer las importaciones. Pero no ayudan a que ingresen dólares a la economía. Para eso se necesita exportar más y atraer inversión extranjera, lo cual depende de una serie de políticas que dan resultados a mediano y largo plazos.

Según la propaganda de la Secom, la salvaguardia permite equilibrar los precios de las camisetas nacionales y extranjeras, debido a que las primeras se han encarecido por la apreciación del dólar. Es verdad que la apreciación del dólar encarece las exportaciones y abarata las importaciones, pero no se puede generalizar. Las camisetas de EE.UU., por ejemplo, no se han encarecido. Las peruanas se han abaratado un 10% y las colombianas cerca de un 30%. Sin considerar esas diferencias, la sobretasa arancelaria a todas las prendas de vestir es del 45%.

En otra parte de la propaganda se menciona que si cae el precio del petróleo también cae el ingreso de dólares al país y “peligra la dolarización”. Aquí cabe preguntarse: ¿cuántos dólares se necesitan para que funcione la dolarización? Porque con un barril de petróleo de USD 32, en promedio hasta el 2006, no hubo ningún “peligro”.