La carga desde China se retrasa; importadores buscan opciones

Un buque carga contenedores en un puerto de Qingdao, en Shandong, mientras los operarios usan mascarillas. Foto: AFP

Un buque carga contenedores en un puerto de Qingdao, en Shandong, mientras los operarios usan mascarillas. Foto: AFP

Un buque carga contenedores en un puerto de Qingdao, en Shandong, mientras los operarios usan mascarillas. Foto: AFP

El coronavirus ha causado “dolor de cabeza” a Édgar Landívar, presidente de Yubox, empresa ecuatoriana que lanzó el 2019 una innovadora tarjeta electrónica.

La fábrica en China tenía que enviarle partes y despacharlas por avión a inicios del año, pero ha estado paralizada. “Tenemos varias semanas esperando. Para nosotros es como si aquí el coronavirus hubiera aparecido el 3 de enero”. El 7 de enero, la Organización Mundial de la Salud (OMS) identificó el nuevo coronavirus.

La tarjeta es una herramienta de soluciones para la agricultura, ‘retail’ y otras áreas de la llamada industria 4.0. “Lo que traemos son las micropartes para ensamblar un chip de inteligencia artificial”. También deben terminar 2 000 tarjetas para un lanzamiento en Miami.

El ecuatoriano Raúl Hidalgo es gerente de Annex Asia, una empresa con sede en Guangzhou, que ha tenido que reprogramar su retorno a China, para finales de febrero. Los empleados de esta compañía, dedicada a realizar el servicio de inspección de calidad y control de embarque, han tenido que trabajar desde sus casas.

China es el principal socio de importaciones no petroleras de Ecuador. De allá llegan repuestos, herramientas para la construcción, textiles, neumáticos, objetos decorativos, artefactos, equipos de audio y video, tecnología, celulares, maquinaria y otros insumos.

Entre enero y noviembre del 2019, las compras sumaron USD 3 269 millones en valores CIF, es decir incluidos costo, seguro y flete. Los datos del Banco Central reflejan que de ese monto, productos de metal y acero y vehículos y autopartes concentran la mayor participación, con 12% y 11%, respectivamente.

El portal web Mundo Marítimo informa que es una práctica común, alrededor del Año Nuevo Chino, que la producción para transporte de embarque de las exportaciones se desacelere y, por ende, que las navieras cancelen escalas en puertos o eliminen zarpes. Pero la propagación del virus ha prolongado las vacaciones y la producción ha caído. El feriado -que comenzó el 25 de enero- fue extendido por el Gobierno hasta hoy, 9 de febrero.

En Guayaquil, personal de la empresa WFC Soluciones revisa el abastecimientos de insumos de origen chino. Foto: Enrique Pesantes/ EL COMERCIO

Además, muchos gobiernos locales dispusieron vacaciones hasta el 9 y 13 de febrero en la provincia de Hubei, donde está Wuhan, el foco del contagio. Según la página marítima, las navieras Maersk y CMA CGM informaron que los buques de contenedores tienen una demanda reducida debido al brote. Ambas líneas reportaron que se mantienen las operaciones normales en las terminales, excepto en Wuhan.

Por el freno en la producción en fábricas de China y el escenario de retrasos en los envíos de las cargas, los importadores revisan su ‘stock’ y la necesidad de reprogramar sus compras o buscar a otros proveedores en América o Europa.

También hay temor de que una vez reanudadas las operaciones se registre un aumento de tarifas de fletes y acumulación de pedidos. Según Pablo Arosemena, presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, sus agremiados ya reportaron retrasos en la carga, de entre 7 y 15 días.

La Cámara de Comercio de Quito, en cambio, no tiene registro aún de ningún efecto en las compras. Pero se han suspendido las ferias donde se logran nuevos proveedores.

David López, jefe técnico de la Cámara, señala que las adquisiciones se realizan con meses de anticipación. Luego los envíos toman alrededor de 45 días o 50 días hasta llegar a Ecuador. “Las cargas que salieron antes de que aparezca este virus no han sido afectadas”.

Actualmente, Grupo Ortiz, propietario de Hipermercados Coral, dispone de mercadería de origen chino porque planifica sus compras con una anticipación de cuatro meses. Sin embargo, Andrés Tapia Ortiz, director de Desarrollo de Negocios, considera que por la ampliación del feriado en China, se podrían presentar demoras de entre 10 y 15 días en la llegada de la importación.

La empresa mantiene contacto con sus proveedores para conocer cómo avanza la situación. En caso de que la epidemia se mantenga, se buscarán alternativas para establecer acuerdos con otros mercados.

WFC Soluciones importa la cerveza Tsingtao e insumos varios; su representante, Walter Castro, dice que la fábrica, en Qingdao, estará paralizada hasta el 26 de febrero. Eso impacta a los 140 países a los que exporta, entre ellos Ecuador.

La compra de los otros insumos ya presenta retrasos. El 13 de enero, la firma pidió un millón de mascarillas, que serán despachadas tentativamente a finales de mayo. “El desabastecimiento de este insumo en China hizo que reexportemos el 10% de nuestra compra”. Pero si no se normaliza la producción, los planes son buscar otros proveedores locales.

En Ecuador, los puertos no han registrado afectación en los servicios navieros de Asia. Pero no se descarta una reducción de embarques, que podría sentirse en el corto plazo. Esta semana será clave para evaluar el escenario a futuro, cuando se retomen las actividades.

China también busca proteger a sus exportadores con la emisión de certificados de ‘fuerza mayor’, ante litigios derivados de incumplimientos, según Portal Portuario.

Suplementos digitales