La Organización Meteorológica Mundial (OMM) pidió este jueves, 3 de septiembre, mantener la calma y reforzar las medidas de prevención ante un fenómeno de El Niño que se intensificará en los próximos meses. La entidad advirtió que sus primeras señales ya se sienten y prevé que alcance una intensidad muy fuerte.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, aseguró que El Niño no debe convertirse necesariamente en una receta para el desastre. Durante la presentación del boletín trimestral sobre la evolución del fenómeno climático, destacó que existen previsiones y herramientas que permiten anticipar sus efectos, salvar vidas y proteger los medios de subsistencia.
Saulo insistió en que el mensaje principal de la OMM constituye un llamado a la acción. La organización confirmó que El Niño se intensificará y alcanzará una intensidad muy fuerte, pero señaló que los gobiernos pueden tomar medidas para evitar que los peligros asociados al fenómeno se conviertan en una crisis.
“La ciencia es clara. Tenemos los conocimientos y las herramientas necesarias para evitar que los peligros relacionados con El Niño se conviertan en una crisis”, declaró.
La secretaria general mencionó algunas medidas que ya se aplican en distintos países. Panamá y Perú declararon estados de emergencia, mientras los servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales asesoran a varios gobiernos de Asia. Singapur, por su parte, aplica un plan nacional de respuesta ante las olas de calor.
El jefe de Predicción Climática de la OMM, Wilfran Moufouma-Okia, explicó que las previsiones dan una probabilidad cercana al 100 % de que El Niño persista entre septiembre y noviembre. También indicó que el fenómeno continuará activo hasta febrero de 2027.
Sin embargo, aclaró que esa probabilidad no significa que los desastres naturales ocurrirán de forma automática en todos los países. Una alta probabilidad de persistencia de El Niño no implica, según explicó, una probabilidad del 100 % de inundaciones, sequías u olas de calor en un territorio determinado.
El boletín de la OMM señala que la fuerza que alcanzará El Niño se relaciona, en parte, con las temperaturas excepcionalmente altas del Pacífico tropical. Este océano baña, del lado de Latinoamérica, las costas de Ecuador, Colombia y Perú, entre otros países.
Uno de los datos que más preocupa a los científicos es el aumento de la temperatura del mar. El incremento no solo ocurre en la superficie, sino también debajo de ella.
En la superficie, las temperaturas han superado ampliamente los registros normales. El aumento ha llegado hasta 2,6 grados Celsius adicionales y los valores han continuado en ascenso durante las últimas semanas.
La situación bajo la superficie del océano también genera preocupación. Según la OMM, el calor acumulado alcanza una magnitud aún más excepcional. En algunas zonas, las temperaturas han superado la media en más de 8 grados.
Desde una perspectiva social, la OMM advierte que uno de los impactos más graves podría afectar a la producción agrícola. Una disminución de esa producción reduciría el acceso de las comunidades a los alimentos y provocaría un aumento de los precios. Esta situación podría colocar a millones de personas en el mundo en condiciones de inseguridad alimentaria.
Por esta razón, Saulo consideró que los gobiernos deben tomar decisiones desde ahora en materia de producción agrícola. Entre ellas mencionó la elección de los tipos de semillas que conviene plantar, según las previsiones de más lluvias, escasez de agua o temperaturas más elevadas.