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Perú supera su récord de incautación de drogas con 66 toneladas en 2018

La Policía Nacional del Perú (PNP) superó su récord de incautación de drogas al decomisar 66 toneladas en 2018, casi el doble de la meta de 37,1 toneladas que se había fijado para ese año, informó este sábado el Ministerio del Interior en un comunicado.

En los dos primeros meses de 2019 las incautaciones de drogas en Perú por parte de la Policía Nacional han ascendido a más de trece toneladas.

Entre las drogas incautadas hay clorhidrato de cocaína, pasta básica de cocaína, marihuana y éxtasis que periódicamente son incineradas.

El Ministerio del Interior comenzó el pasado jueves la quema de las drogas decomisadas entre enero y febrero de 2019, en un proceso que se prolongará hasta el 15 de marzo y que en su inicio estuvo supervisado por el viceministro de Orden Interno del Ministerio del Interior (Mininter), Esteban Saavedra.

Los estupefacientes incautados durante el año pasado ya fueron destruidos en cuatro quemas distintas realizadas con 9, 20, 22 y 15 toneladas de drogas, respectivamente.

Las incineraciones se realizan en los hornos que la Policía peruana tiene en la base de su Dirección de Operaciones Especiales (Diroes), que se encuentra en el distrito de Ate-Vitarte, ubicado en el este de Lima.

Perú está considerado el segundo productor mundial de cocaína al fabricar alrededor de 450 toneladas al año, según las últimas estimaciones oficiales, que son en su mayoría exportadas hacia Brasil, Estados Unidos y Europa desde los puertos del Callao y Paita, en contenedores "preñados", o en "narcoavionetas".

La mayor parte de la cocaína que sale de Perú procede del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), una extensa y agreste zona de selva montañosa de la vertiente oriental de los Andes donde todavía se esconden remanentes del grupo terrorista Sendero Luminoso, a quienes las autoridades acusan de brindar seguridad a los narcotraficantes a cambio de dinero.

En 2017 en el VRAEM había plantadas más de 21.000 hectáreas de cultivos ilícitos de hoja de coca, materia prima con la que se elabora la cocaína, lo que supone casi la mitad de toda la superficie cocalera de Perú, según el último informe que brindó la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).