El boxeador de los 'chalecos amarillos' a juicio en Francia

En esta foto de archivo tomada el 2 de febrero de 2019, Eric Drouet, una de las principales figuras del movimiento 'Yellow Vest' (Gilet Jaune), se ve al inicio de una marcha en París, llamada a protestar pacíficamente contra la violencia de la policía hac

En esta foto de archivo tomada el 2 de febrero de 2019, Eric Drouet, una de las principales figuras del movimiento 'Yellow Vest' (Gilet Jaune), se ve al inicio de una marcha en París, llamada a protestar pacíficamente contra la violencia de la policía hac

En esta foto de archivo tomada el 2 de febrero de 2019, Eric Drouet, una de las principales figuras del movimiento 'Yellow Vest' (Gilet Jaune), se ve al inicio de una marcha en París, llamada a protestar pacíficamente contra la violencia de la policía hacia los participantes. Foto: AFP

Un exboxeador profesional francés que la emprendió a puñetazos con la policía durante una manifestación de los “chalecos amarillos” en París será juzgado este miércoles por cargos que acarrean hasta siete años de cárcel.

Cristophe Dettinger, de 37 años, ex campeón nacional de peso ligero, fue filmado el 5 de enero golpeando a puño cerrado a un policía durante una manifestación que degeneró cerca de la sede del Parlamento en la capital francesa.

Las imágenes, que fueron difundidas en redes sociales y en los noticieros franceses, también mostraron a Dettinger, un coloso de 1,90 metros de estatura, pateando a otro agente en el suelo.

La escena causó una indignación generalizada en el país, pero el exboxeador se convirtió en un héroe para algunos “chalecos amarillos” que manifiestan desde hace casi cerca de tres meses, a veces violentamente, contra la política fiscal y social del presidente Emmanuel Macron, que consideran injusta.

Dettinger, apodado 'El gitano de Massy', en referencia a la ciudad de los suburbios parisinos donde comenzó su carrera, será juzgado por el tribunal correccional de París por “violencia en reunión contra agentes de la autoridad pública”, un cargo por el que podría ser condenado a hasta siete años de cárcel.

Los dos policías agredidos, partes civiles en el juicio, tuvieron un certificado de incapacidad laboral de 15 y 2 días respectivamente. Dettinger quería “golpear para realmente hacernos daño o hasta matarnos si habría podido”, dijo uno de ellos a la prensa.

'Reaccioné mal' 

Antes de entregarse a las autoridades el 7 de enero, este exboxeador que ahora es funcionario público en la alcaldía de Brétigny-sur-Orge (Essonne), un suburbio parisino, publicó un video en YouTube en el que admitió que “reaccionó mal” pero justificó su acto frente a la “represión policial” y llamó a los “chalecos amarillos” a seguir movilizándose.

Durante una breve comparecencia ente un tribunal el 9 de enero, este padre de familia de tres hijos, casado y sin antecedentes penales, dijo que “ lamentaba ” su acto y pidió un plazo para que sus abogados prepararan su defensa.

Desde entonces se encuentra detenido, a la espera de su juicio. La corte de apelaciones de París rechazó su pedido de liberación condicional siguiendo las recomendaciones del ministerio público que estimó que el boxeador tenía una personalidad “peligrosa” , era “impulsivo” y estaba “ totalmente determinado a cometer actos violentos”.

No obstante, Dettinger ha suscitado una amplia simpatía entre los “chalecos amarillos” y sus partidarios. Una campaña en línea permitió recaudar más de USD 135 000 para financiar sus gastos legales.

El movimiento de los “chalecos amarillos”, llamado así por la prensa fluorescente que llevan, comenzó como una protesta contra una subida de impuestos sobre los combustibles pero se convirtió rápidamente en una revuelta contra la pérdida de poder adquisitivo.

El número de personas que participan en las manifestaciones convocadas por este colectivo cada sábado ha disminuido significativamente desde inicios de año, pero las protestas terminan regularmente con disturbios y choques con la policía.

El sábado pasado más de 50 000 “chalecos amarillos” se movilizaron en toda Francia y se registraron incidentes en varias ciudades. En París, un manifestante perdió cuatro dedos de la mano por el estallido de un artefacto aparentemente lanzado por la policía.

Desde el inicio de las protestas, 1 796 manifestantes han sido condenadas en tribunales, principalmente por destruir bienes públicos y atacar a la policía. Y otras 1.422 están aún a la espera de juicio.

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