
La construcción se consolidó como el sector con mayor confianza empresarial en Ecuador al registrar 57,5 puntos en el Índice de Expectativas de la Economía correspondiente a junio de 2026. El resultado, publicado por el Banco Central del Ecuador (BCE), ubicó a esta actividad por encima del resto de sectores analizados y reflejó una percepción favorable del empresariado sobre el desempeño del mercado durante los próximos meses.
El Índice de Expectativas de la Economía alcanzó 53,2 puntos, manteniéndose por quinto mes consecutivo sobre el umbral de 50 puntos, nivel que el BCE considera como una zona de mayor confianza empresarial. El indicador recoge mensualmente la percepción de empresas de los sectores de construcción, comercio, manufactura y servicios y constituye una señal anticipada sobre la evolución de la actividad económica.
El Banco Central explicó que el resultado de la construcción responde a la continuidad de proyectos de inversión pública y privada, la gestión de financiamiento y la facturación de obras que permanecen en ejecución.
Para Alberto Acosta Burneo, editor de Análisis Semanal, el indicador refleja una recuperación que ya comienza a observarse en el comportamiento del sector.
“Lo que refleja es la evolución que está teniendo la construcción. Las ventas de la construcción han subido en los últimos meses. Hay una economía que se recuperó desde 2025 y eso se ve reflejado en una mayor actividad económica, que ha permitido que los ciudadanos puedan acceder a nuevo financiamiento”, explicó.
El analista señaló que el incremento de la liquidez en el sistema financiero ha favorecido el crecimiento del crédito hipotecario y, con ello, el dinamismo del sector.
“Hay disponibilidad de crédito y eso permite que suban las ventas de la construcción. Ese incremento también se refleja en el índice de expectativas, que hoy muestra a la construcción como el sector con mayor confianza”, afirmó.
Acosta Burneo añadió que el buen momento del sector también puede observarse en otros indicadores.
“Si vemos las ventas de enero a mayo, la construcción es el tercer sector que más crece, con un incremento cercano al 19% interanual. Estamos hablando de un crecimiento importante del sector”, sostuvo.
Para Juan David Espinoza, docente de Business School de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), el resultado de 57,5 puntos debe interpretarse como un indicador de confianza empresarial y no como una medición directa de la producción del sector.
“Este resultado ubica claramente a la construcción como el sector con mayor optimismo empresarial al superar el umbral de los 50 puntos. Refleja expectativas favorables sobre la contratación, la producción, las ventas y, sobre todo, la inversión para los próximos meses”, explicó.
Espinoza indicó que el comportamiento del indicador está asociado principalmente a la continuidad de obras públicas y privadas, la ejecución de proyectos inmobiliarios, la facturación de contratos vigentes y un mayor acceso al financiamiento.
No obstante, advirtió que parte de ese desempeño también puede responder a una comparación con una base estadística baja de años anteriores.
“Debemos diferenciar claramente la confianza del crecimiento efectivo, porque el indicador mide expectativas empresariales y no producción realizada”, precisó.
El académico señaló que, para confirmar una recuperación sostenible del sector, es necesario analizar simultáneamente otros indicadores económicos.
“También deben observarse variables como los permisos de construcción, las ventas de cemento, el empleo formal, el crédito inmobiliario y la formación de capital. La construcción muestra una señal adelantada positiva, pero su consolidación dependerá de que esas expectativas se traduzcan en nuevas obras, más empleo e inversión efectiva”, afirmó.
Como publicó EL COMERCIO el 07 de julio de 2026 en la nota sobre el crecimiento del Producto Interno Bruto durante el primer trimestre del año, la formación bruta de capital fijo registró uno de los mayores incrementos dentro de la economía ecuatoriana, impulsada por la inversión en infraestructura y construcción. Ese contexto coincide con la mejora que ahora muestran las expectativas empresariales del sector.
Acosta Burneo subrayó que el mejor desempeño de la construcción no significa que toda la población perciba ya una mejora en su situación económica.
“2025 fue un año de repunte y este año la economía sigue creciendo, pero eso no significa que se acabó la pobreza o que todos tienen un empleo adecuado. Los indicadores laborales siguen siendo preocupantes”, manifestó.
El economista explicó que existe una diferencia entre la tendencia que muestran los indicadores macroeconómicos y la realidad cotidiana de las familias.
“Una cosa es la tendencia y otra el valor absoluto. La tendencia muestra una mejoría y eso lo vemos en la construcción y en las ventas. Pero eso no significa que todos estén vendiendo más o que todos tengan un empleo adecuado”, indicó.
Recordó que apenas 37% de la población económicamente activa cuenta con un empleo adecuado, por lo que aún existe un amplio margen para consolidar la recuperación.
“Que las cosas estén mejorando no significa que todos los problemas se resolvieron. Significa que se están construyendo más viviendas, que hay más personas accediendo a crédito hipotecario y que se está otorgando más crédito inmobiliario. Es una tendencia positiva, pero todavía queda mucho por recorrer”, concluyó.
Después de la construcción, el sector de servicios alcanzó 55,5 puntos, prácticamente el mismo nivel del mes anterior. Según el BCE, este comportamiento respondió a mayores ingresos por campañas publicitarias vinculadas a eventos deportivos y a la comercialización de derechos deportivos, factores que compensaron la reducción de ingresos en el subsector educativo durante el período de vacaciones del régimen Sierra.
La manufactura regresó a la zona de mayor confianza con 50,3 puntos, impulsada por el inicio de la zafra azucarera, la exportación de inventarios en la agroindustria de palma y la ampliación de capacidad instalada para fabricar materiales de construcción. En contraste, el comercio descendió a 49,5 puntos, afectado por el incremento de los costos logísticos para insumos agrícolas y la menor comercialización de vehículos a gasolina.
El Banco Central señaló que el Índice de Expectativas de la Economía constituye un indicador adelantado del comportamiento económico, ya que recoge la percepción de las empresas antes de que esos resultados puedan verificarse mediante estadísticas oficiales basadas en registros administrativos.
Porque alcanzó 57,5 puntos en el Índice de Expectativas de la Economía, el valor más alto entre los sectores analizados.
Según el Banco Central del Ecuador (BCE), este resultado refleja una percepción favorable del empresariado sobre los próximos meses. La continuidad de proyectos públicos y privados, el acceso al financiamiento y la ejecución de obras impulsaron el optimismo del sector.
Mide la confianza y las expectativas de las empresas sobre la evolución de la actividad económica.
El indicador recoge mensualmente la percepción de empresas de los sectores de construcción, comercio, manufactura y servicios. En junio de 2026 alcanzó 53,2 puntos, manteniéndose por quinto mes consecutivo por encima de los 50 puntos, umbral que el BCE considera como una zona de mayor confianza empresarial.
No. El indicador refleja expectativas empresariales, no el crecimiento efectivo del sector.
Juan David Espinoza, docente de Business School de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), explica que los 57,5 puntos representan optimismo sobre contratación, producción, ventas e inversión futuras. Para confirmar una recuperación sostenida es necesario analizar otros indicadores como permisos de construcción, ventas de cemento, empleo formal, crédito inmobiliario y formación de capital.
La inversión, el crédito hipotecario y la continuidad de proyectos públicos y privados.
Alberto Acosta Burneo, editor de Análisis Semanal, señala que la recuperación económica iniciada en 2025 ha incrementado la liquidez del sistema financiero y facilitado el acceso al crédito hipotecario. Esto ha impulsado las ventas del sector y fortalecido la confianza de las empresas constructoras.
No. Los especialistas advierten que la recuperación aún no beneficia por igual a todos los hogares.
Aunque la construcción muestra señales positivas y otros sectores como servicios (55,5 puntos) y manufactura (50,3 puntos) permanecen en zona de confianza, Alberto Acosta Burneo recuerda que los indicadores laborales continúan siendo un desafío. Señala que solo alrededor del 37% de la población económicamente activa cuenta con un empleo adecuado, por lo que la recuperación económica todavía tiene un amplio margen para consolidarse.