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Las labores de emergencia por el hundimiento del barco turístico Morgan continúan este martes 27 de octubre de 2026. El Municipio de Guayaquil informó que se incorporó a las acciones de apoyo y monitoreo por el incidente ocurrido la noche del lunes 26 de octubre de 2026 a orillas del río Guayas, en medio las torrenciales lluvias que golpeó a la ciudad.
El objetivo inmediato es contener el derrame de combustible y reducir posibles afectaciones al ecosistema.
Según un comunicado del Municipio de Guayaquil, el hundimiento del Morgan activó un operativo interinstitucional para evitar la dispersión de hidrocarburos en las aguas del río Guayas.
Como parte de la respuesta, el Municipio, a través de Segura EP y la Dirección de Ambiente, se sumó a las labores que se desarrollan en la zona. Durante un recorrido realizado este martes participaron el gerente general de Segura EP, Alex Anchundia; el gerente de Malecón 2000, Víctor Mieles; y la directora de Ambiente, Tania Guerrero.
En el sitio, personal de la Armada del Ecuador ejecutaba tareas de contención para impedir que el combustible se dispersara sobre el río.
De acuerdo con Anchundia, las primeras evaluaciones apuntan a que la embarcación habría sufrido una inclinación por una mala maniobra de los operadores, lo que permitió el ingreso de agua.
Ese hecho provocó que el barco terminara parcialmente sumergido junto al muelle donde permanecía atracado.
El funcionario indicó que el Municipio ha puesto a disposición recursos y apoyo técnico dentro de sus competencias y que coordina acciones con las entidades responsables de la atención de la emergencia.
Anchundia recordó que el Morgan es una embarcación de propiedad privada y que, aunque cuenta con una concesión para el uso del muelle, las labores para recuperarlo corresponden a sus propietarios.
Según la información oficial, los dueños del barco ya evalúan alternativas técnicas para reflotarlo.
Mientras tanto, se implementará un perímetro de seguridad alrededor de la embarcación y se utilizarán materiales especializados para recuperar la mayor cantidad posible del hidrocarburo derramado. Según el Municipio, la Dirección de Ambiente ya facilitó insumos para estas tareas de mitigación.
Anchundia señaló que, debido a que el incidente ocurrió en un cuerpo de agua, la competencia directa de la atención no recae sobre el Municipio. No obstante, destacó el trabajo coordinado con la Prefectura del Guayas, la Armada del Ecuador y la Coordinación Zonal del Ministerio del Ambiente.
“La prioridad inmediata es contener el combustible y recuperar la mayor cantidad posible del material derramado, mientras que las labores para reflotar el buque deberán ser gestionadas por sus propietarios”, manifestó.
El Morgan formó parte de la oferta turística de Guayaquil desde 2003. Sus recorridos por el río Guayas permitían observar sitios como el Malecón 2000, el cerro Santa Ana y otros puntos de las riberas de la ciudad.
Según la información entregada, al momento del incidente la embarcación no se encontraba operativa.
En un comunicado difundido por los propietarios del Morgan este 27 de octubre de 2026, informaron que la embarcación sufrió un volcamiento mientras permanecía amarrada en el Malecón, en medio de las intensas lluvias y la crecida del río Guayas, el lunes 26 de octubre. “La embarcación estaba vacía, sin pasajeros ni tripulación a bordo. No hubo personas heridas”, aclararon.
El futuro Morgan aún es incierto. Sus propietarios informaron que la recuperación de la embarcación demandará un importante esfuerzo técnico y económico, por lo que actualmente analizan las alternativas disponibles y los pasos que deberán seguir para determinar su viabilidad.
“Para nuestra familia y quienes trabajan en él, ver al Morgan así es profundamente doloroso. Sabemos que esa tristeza también la sienten muchos de quienes lo han visto navegar y han compartido momentos a bordo”, añadieron.
El barco turístico Morgan sufrió un volcamiento la noche del lunes 26 de octubre de 2026, junto al Malecón de Guayaquil. Las primeras evaluaciones municipales apuntan a una posible mala maniobra que habría provocado una inclinación y el ingreso de agua.
Los propietarios señalaron que el incidente ocurrió mientras la embarcación permanecía amarrada, en medio de las intensas lluvias y la crecida del río Guayas. El barco estaba vacío, sin pasajeros ni tripulación, y no se reportaron personas heridas. Las causas deberán determinarse con las evaluaciones correspondientes.
La Armada del Ecuador realiza labores de contención para evitar que el combustible derramado se disperse por las aguas del río Guayas.
El Municipio de Guayaquil, a través de Segura EP y la Dirección de Ambiente, se incorporó al operativo interinstitucional. Además, se prevé establecer un perímetro de seguridad alrededor de la embarcación y utilizar materiales especializados para recuperar la mayor cantidad posible de hidrocarburos y reducir los daños al ecosistema.
La recuperación y el reflotamiento del Morgan corresponden a sus propietarios, debido a que se trata de una embarcación privada.
Aunque el barco cuenta con una concesión para utilizar el muelle, el Municipio aclaró que las labores para recuperarlo deben ser gestionadas por sus dueños. Estos ya analizan alternativas técnicas y económicas para determinar cómo proceder con el reflotamiento.
En las acciones de respuesta participan la Armada del Ecuador, el Municipio de Guayaquil, Segura EP, la Dirección de Ambiente, la Prefectura del Guayas y la Coordinación Zonal del Ministerio del Ambiente.
Las instituciones coordinan medidas para contener el combustible, mitigar posibles afectaciones ambientales y monitorear la situación. El Municipio brinda apoyo técnico y recursos dentro de sus competencias, mientras las tareas para recuperar la embarcación corresponden a sus propietarios.
El futuro del Morgan aún es incierto. Sus propietarios evalúan las alternativas técnicas y económicas para determinar si es viable recuperar la embarcación.
El Morgan formó parte de la oferta turística de Guayaquil desde 2003 y ofrecía recorridos por el río Guayas para observar lugares como el Malecón 2000 y el cerro Santa Ana. Al momento del incidente, el barco no estaba operativo. La prioridad inmediata de las autoridades es contener el combustible derramado y reducir los posibles daños ambientales.