El adiós a Isabel II, un desafío logístico

Desde el sábado, las primeras personas empezaron a apostarse en los puntos de Londres por donde recorrerá el féretro. Foto: EFE.

Más de 500 jefes de Estado y dignatarios de todo el mundo asisten este lunes 19 de septiembre, en Londres, al funeral por la reina Isabel II. Fallecida a los 96 años, tras siete décadas como soberana del Reino Unido.

Se trata del mayor evento con mandatarios extranjeros que ha coordinado el Ministerio de Exteriores británico en tiempos modernos. Para el que se ha desplegado un dispositivo de seguridad comparable al de los Juegos Olímpicos de Londres, en 2012.

También es el primer funeral de Estado que se oficia en el siglo XXI en el Reino Unido. No ha vivido ceremonias similares desde la muerte de Jorge VI, en 1952, y la del primer ministro Winston Churchill, en 1965. El dispositivo incluye el despliegue de 10 000 policías, 1 500 militares y 142 miembros de la Marina Real, explicaron las autoridades.

Con el nombre en código de ‘Operación Puente de Londres’, los arreglos han sido cuidadosamente analizados durante años por las muchas agencias involucradas. Además, la propia Reina firmó cada detalle antes de su muerte.

El itinerario

Los funerales arrancarán con el traslado del féretro desde la capilla ardiente instalada en el Parlamento británico, en la sala Westminster, hasta la abadía del mismo nombre. Esta abrirá a las 08:00 (hora de Londres) para recibir a los asistentes al servicio fúnebre. Mandatarios como el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y cabezas de monarquías de todo el mundo, incluidos los reyes de España, Felipe VI y Letizia, asistirán a la ceremonia.

Por la parte británica estarán presentes la familia real, la primera ministra Liz Truss, antiguos primeros ministros, entre otras personalidades. Además, asistirán 200 personas condecoradas por la Reina, entre ellas personal sanitario que participó en las labores anticovid-19.

Tres horas después, el funeral será oficiado por el deán de West­minster, David Hoyle, mientras que el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, dará un sermón. A las 11:55 (hora de Londres), una llamada de corneta marcará el comienzo de dos minutos de silencio que se respetarán en todo el país. El himno nacional y una pieza de lamento interpretada por el gaitero oficial de Isabel II pondrán fin al servicio fúnebre al mediodía.

Luego el féretro recorrerá las calles de Londres, en un afuste tirado por marineros, hasta el arco de Wellington, en Hyde Park Corner, en un cortejo al que se espera asistan más de un millón de personas. Desde allí saldrá en coche hasta el castillo de Windsor, a unos 30 kilómetros, donde tendrá lugar un nuevo servicio fúnebre, más familiar, y su entierro, ya en privado.

Isabel II será enterrada junto al príncipe Felipe, su esposo. La losa de mármol de su sepultura quedará ­grabada con las palabras: “Elizabeth II 1926-2022”.

Suplementos digitales