Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Este lunes, 22 de septiembre, el gobierno de Daniel Noboa, informó que el gremio del volante en Ecuador puede acceder al Programa Nuevo Transporte. Carolina Jaramillo, vocera de la Presidencia, dio los detalles.
La portavoz indicó que el programa busca ofrecer alternativas flexibles a los transportistas para
renovar sus unidades productivas.
En esa línea, se contemplan incentivos para la chatarrización voluntaria de vehículos antiguos y contaminantes a diésel, con un bono de hasta 23 000 dólares. Va para automotores del 2008 hacia atrás.
Además, está la posibilidad de acceder a un crédito de BanEcuador con tasa preferencial del 9 % para la adquisición de un automotor nuevo o seminuevo.
El incentivo está disponible para taxis, camionetas, camiones pesados, buses, minibuses, microbuses y furgonetas. Las personas interesadas deben registrarse en la página web: registro.mtop.gob.ec y generar su solicitud en línea.
Carolina Jaramillo informó que más de 590 000 familias de los sectores de la agricultura, transporte, así como población vulnerable, recibieron incentivos directos.
En el sector del transporte, se destinaron 9,28 millones de dólares a 12 246 integrantes del gremio que se registraron en la plataforma oficial del Ministerio de Infraestructura y Transporte, para evitar incrementos en el pasaje para los usuarios del servicio público.
Por otro lado, el Gobierno indicó que la Corporación Nacional de Finanzas Populares y Solidarias abrió una nueva línea de crédito con tasa preferencial de hasta 20 000 para transportistas comunitarios, rurales y pequeños propietarios.
Compromiso cumplido. ✅🇪🇨
— Presidencia Ecuador 🇪🇨 (@Presidencia_Ec) September 20, 2025
Con una inversión de USD 8 millones, 9850 transportistas se benefician de los incentivos productivos que fortalecen su labor. #EcuadorMásJusto #ElNuevoEcuador pic.twitter.com/vp8GvDNOIb
Daniel Noboa emitió el decreto presidencial para eliminar el subsidio al diésel el 12 de septiembre y entró en vigor desde el 13. La medida elevó el precio de 1,80 a 2,80 dólares por galón.
La medida pone fin a más de cinco décadas en las que el Estado destinó miles de millones de dólares para mantener a este combustible por debajo del precio internacional.