
El Gobierno impulsa un plan para reforzar el sistema eléctrico nacional antes de la llegada del fenómeno de El Niño. Las acciones incluyen mantenimientos en centrales de generación, recuperación de potencia disponible e incorporación de nuevos proyectos para sostener el abastecimiento de electricidad en el país.
Estas medidas coinciden con la decisión del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional de elevar de amarilla a naranja la alerta en 17 provincias por la evolución del fenómeno climático. En este escenario, las entidades del sector eléctrico mantienen una planificación enfocada en reducir riesgos para la infraestructura y asegurar la operación del sistema.
Las autoridades realizan un seguimiento permanente de los embalses que abastecen a las principales hidroeléctricas. Según la información oficial, el embalse de Mazar registra una cota de 2 153,3 metros sobre el nivel del mar, correspondiente a su nivel máximo. La operación también se concentra en el embalse Daule Peripa, donde se administra el recurso hídrico para abastecer a la central hidroeléctrica Marcel Laniado de Wind, controlar las crecidas de los ríos y garantizar el riego de miles de hectáreas.
Las empresas del sector eléctrico mantienen activos sus planes de contingencia para responder a inundaciones, deslizamientos, tormentas eléctricas y otros eventos asociados al clima. Estos protocolos buscan acelerar la recuperación de infraestructura, incorporar capacidad de generación y mantener el servicio.
Dentro de ese cronograma, Celec EP ejecuta el reacondicionamiento preventivo de la Unidad 2 de la central hidroeléctrica Mazar. Los trabajos terminarán el 29 de julio de 2026 y forman parte de los mantenimientos programados para preservar la operación de los equipos sin afectar el suministro eléctrico. Durante 2026, el sistema ha recuperado 116,46 megavatios (MW) que permanecían fuera de servicio.
La planificación prevé sumar otros 79,8 MW hasta finales del año, con lo que la recuperación alcanzaría 196,26 MW. En generación termoeléctrica, la reposición de motores apunta a incorporar 384 MW. De ese total, 49 MW corresponden a proyectos en ejecución en Santa Elena II, Quevedo II y TG1 Miraflores.
Los 335 MW restantes pertenecen a los proyectos Guagopolo I, Jivino y Aníbal Santos, que avanzan en distintas fases de planificación y estructuración técnica. La programación de mantenimientos también incluye cerca de 274 MW de capacidad instalada.
Por otra parte, la Empresa Eléctrica Quito reemplaza los generadores de las unidades 1 y 4 de la central hidroeléctrica Cumbayá. Con ese proyecto espera recuperar 20 MW y alcanzar una disponibilidad total de 40 MW de energía renovable para el Sistema Nacional Interconectado.
El plan también contempla la incorporación de nueva generación mediante contratos de renta de energía. La previsión es que la termoeléctrica Santa Elena aporte 45 MW durante el último trimestre de 2026. En el mismo período se espera la entrada en operación de la térmica Guangopolo con 10 MW y la central Jaramijó con 15 MW hacia finales del año.
A estas iniciativas se suma un proyecto de energía flotante que aportará 100 MW, cuya ejecución está a cargo de Elecaustro. Además, se prevé incorporar otros 340 MW durante 2027 para cubrir el crecimiento en la demanda eléctrica.
Como antecedente, a inicios de junio se ejecutaron trabajos en líneas de transmisión, subtransmisión y alimentadores primarios. Estas obras buscaron reducir riesgos en la red eléctrica, mejorar la confiabilidad del servicio y optimizar los niveles de voltaje. La inversión destinada a esos trabajos alcanzó los USD 1,3 millones.