
La evolución del fenómeno de El Niño mantiene este martes 21 de julio de 2026 la alerta naranja en varias provincias de Ecuador, donde las autoridades deben reforzar las acciones de preparación y prevención ante posibles emergencias.
Roberto Luque, ministro de Infraestructura y presidente del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional, explicó que una de las condiciones oceánicas asociadas al evento ya se encuentra presente.
“La primera condición está dada, que son estas temperaturas anormales. La temperatura del océano se encuentra arriba del promedio normal”, señaló durante la rueda de prensa en la que se oficializó el cambio de alerta.
Sin embargo, el funcionario aclaró que ese escenario no implica el inicio inmediato de las precipitaciones.
Para las acciones preventivas, el Gobierno ha considerado un presupuesto cercano a los 600 millones de dólares.
Los recursos se distribuirán entre distintas instituciones para atender infraestructura vial, salud y asistencia social.
Luque también pidió a los gobiernos autónomos descentralizados intervenir dentro de sus competencias. Entre las acciones señaladas constan el mantenimiento de las captaciones de agua por parte de los municipios y la intervención de los ríos a cargo de las prefecturas.
📌Hoy elevamos la alerta de amarilla a naranja ante la evolución de las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño. Esta decisión nos permite fortalecer la preparación, ejecutar el Plan de Acción Nacional y coordinar medidas preventivas en todo el país. Además, destinamos cerca… pic.twitter.com/U8LfcYnwQc
— Roberto Luque (@RobertoLuqueN) July 21, 2026
“Estamos a tiempo de actuar en la medida de la competencia de cada uno (…); los municipios deben dar mantenimiento a las captaciones de agua y las prefecturas intervenir en los ríos para reducir el riesgo de inundaciones”, manifestó.
La medida alcanza a Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Galápagos.
También incluye sectores considerados vulnerables de Pichincha, Cotopaxi, Bolívar, Chimborazo, Cañar, Azuay y Loja.
Estas zonas corresponden al Litoral, la región Insular y áreas de transición o estribación de cordillera expuestas a los efectos de las precipitaciones asociadas con El Niño.
El nivel naranja establece un estado de preparación activa y respuesta inmediata. Bajo esta condición, los COE provinciales y cantonales deben permanecer activados.
La planificación también contempla la priorización de recursos para obras de mitigación, intervención de ríos y mantenimiento del alcantarillado. Además, se prevé la identificación de albergues temporales y la difusión de rutas de evacuación ante posibles desbordamientos o deslizamientos.
Las condiciones oceánicas y atmosféricas serán evaluadas cada 15 días. Durante ese periodo pueden presentarse lluvias intercaladas con jornadas secas, según la información expuesta por las autoridades.
La alerta naranja establece un estado de preparación activa y respuesta inmediata ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño.
Bajo este nivel, los COE provinciales y cantonales deben permanecer activados y priorizar acciones de mitigación, mantenimiento del alcantarillado, intervención de ríos, identificación de albergues y difusión de rutas de evacuación.
La medida abarca Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Galápagos.
También incluye sectores vulnerables de Pichincha, Cotopaxi, Bolívar, Chimborazo, Cañar, Azuay y Loja, especialmente en zonas de transición y estribación de cordillera.
Roberto Luque informó que la temperatura del océano se encuentra por encima del promedio normal, una de las condiciones asociadas con la evolución de El Niño.
El funcionario aclaró que este escenario no significa que las precipitaciones comenzarán de forma inmediata.
El Gobierno ha considerado un presupuesto cercano a los 600 millones de dólares para acciones preventivas y de respuesta.
Los recursos se distribuirán entre distintas instituciones para atender infraestructura vial, salud y asistencia social.
Los municipios deben dar mantenimiento a las captaciones de agua y al alcantarillado, mientras que las prefecturas deben intervenir en los ríos para reducir el riesgo de inundaciones.
Las condiciones oceánicas y atmosféricas serán evaluadas cada 15 días. Durante este periodo pueden registrarse lluvias intercaladas con jornadas secas.