
Una información de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, publicada el 12 de marzo de 2026, explica que existe alta probabilidad de la presencia del fenómeno de El Niño, con impacto no solo en Ecuador, sino a escala global.
La NOAA informa que entre junio y agosto de 2026 es probable que el fenómeno de El Niño surja con un 62% de probabilidad y que persista al menos hasta finales de 2026; Ecuador sentiría el impacto.
El organismo llegó a esta conclusión luego de analizar el comportamiento de algunas variables, como el aumento de la temperatura del mar y, por ende, un calentamiento de las aguas del océano Pacífico. “La creciente probabilidad de El Niño se ve respaldada por la gran cantidad de calor en el océano subsuperficial y el debilitamiento previsto de los vientos alisios de bajo nivel“, indica en su informe, que se publica cada mes.
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En Perú, el tema del fenómeno de El Niño es ampliamente analizado y estudiado, debido a su impacto en la región.
Luis Vásquez Espinoza, vocero del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño de Perú (Enfen), explica por qué se prevé que el evento de El Niño se desarrolle en el segundo semestre de 2026. Como contexto, el Enfen peruano es parte del Programa para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño en el Pacífico Sudeste (Erfen), que también abarca a Ecuador, Chile y Colombia.
Según Vásquez, los modelos (estadísticos y matemáticos usados por la NOAA) muestran una tendencia ascendente en todos los escenarios. Esta tendencia indica un cambio sostenido hacia condiciones cálidas en el Pacífico central.
A #LaNina advisory remains in effect. An #ElNino Watch has been issued. (2/2) https://t.co/5zlzaZ0D9Z pic.twitter.com/WpmK4dNKfn
— NWS Climate Prediction Center (@NWSCPC) March 12, 2026
Tomando como referencia un gráfico de la NOAA, Vásquez comenta que las probabilidades de esos modelos sobrepasan el 50%. Ese valor significa que “es más probable que ocurra un El Niño”.
En la actualidad, el área del océano Pacífico central se encuentra en una condición neutra, es decir, que ya pasó el fenómeno de La Niña. Esta condición neutra va a durar hasta mayo o junio.
Pero, las previsiones muestran que en junio, julio y agosto, El Niño alcanza un 60% de probabilidades; esto quiere decir que existen las condiciones. Una de ellas es la temperatura: esta debe sobrepasar los 0.5 grados y durar dos trimestres, según la metodología de la NOAA, dice Vásquez. Ese aumento está en desarrollo. Otra señal anómala se relaciona con las ondas Kelvin (que son olas). Vásquez dice que se observan que esas ondas Kelvin arrastran bloques de aguas cálidas a lo largo del Pacífico central.
Igualmente, Vásquez muestra varias imágenes de los estudios de la NOAA que evidencian el calentamiento del mar en la zona del Pacífico central, donde se forma El Niño. En dos láminas comparativas del 29 de marzo de 2023 (cuando se dio un El Niño) y del 29 de marzo de 2026 aparecen patrones similares en el incremento de la temperatura de las aguas del Pacífico.
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Estos datos de la NOAA, según Vásquez, contemplan datos históricos sobre el comportamiento del fenómeno a lo largo de muchas décadas, por lo cual esas probabilidades son muy técnicas.
Además, la NOAA actualiza las condiciones de El Niño cada mes y así se podrá conocer la evolución de esas probabilidades, que ahora están con tendencia al alza.
El técnico peruano del Enfen explica que el océano Pacífico ecuatorial se divide en varias regiones de monitoreo climático: Niño 1+2, Niño 3, Niño 3.4 y Niño 4.
En Perú, la región 1+2 es la más relevante, porque refleja condiciones oceánicas que afectan directamente a ese país, especialmente en términos de lluvias.
En 2026, el calentamiento del mar en esa región incidió en el aumento de la intensidad de las lluvias, que fueron evidentes tanto en Ecuador como en Perú. En el país vecino lo llaman Niño Costero, dice Vásquez. El Niño Costero es un fenómeno local, que impacta en las poblaciones, la producción agrícola y la pesca de Perú, asegura Vásquez. Por esa razón, el Enfen siempre lo estudia y analiza para enviar alertas a las autoridades para que tomen medidas de prevención.
El 12 de marzo de 2026, el Comité Científico del programa para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño en el Pacífico Sudeste (Erfen) publicó su última alerta climática. En ese Comité participan los técnicos o científicos de los organismos pertinentes de Ecuador, Perú, Chile y Colombia.
La información de esa alerta coincide con los estudios probabilísticos de la NOAA y la información que maneja el técnico peruano del Enfen.
Por ejemplo, se indica que la fase neutra del fenómeno llamado El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) está en desarrollo desde marzo, a pesar de la presencia de anomalías positivas de temperatura en algunos sectores del Pacífico ecuatorial. Con anomalías positivas se refiere a un aumento de la temperatura.
Adicionalmente, se informa que en el Pacífico Sudeste se prevé la persistencia de temperaturas sobre lo normal, particularmente frente de la costa de Sudamérica. “Este comportamiento podría asociarse a un calentamiento regional del Pacífico oriental, que responde a procesos oceánicos regionales que podría favorecer al inicio de la fase positiva de ENOS, El Niño”.
En esa misma alerta ya se dijo que para marzo en Ecuador se iban a intensificar las lluvias en el perfil costero y en el interior sobre lo normal y por encima de los parámetros habituales.
Para abril, en la región Litoral se mantendrían condición alrededor de lo normal en el perfil costero, pero en el interior de la región los valores continuarán entre alrededor de lo normal y superiores, con un patrón similar al de marzo.
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