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Más migrantes vuelven al Ecuador por festividades

La noche del sábado 4 de diciembre del 2021 migrantes ecuatorianos llegaron desde Ámsterdam y Madrid al aeropuerto de Guayaquil. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

El recibimiento en el aeropuerto José Joaquín de Olmedo de Guayaquil es distinto. Los abrazos, besos y las fotografías familiares se concretan en el exterior de la terminal y no en su interior como ocurría años previos a la pandemia.

Con la cercanía de las festividades de Navidad y fin de año se intensifica la llegada de los migrantes ecuatorianos desde países como España, Estados Unidos e Italia para pasar con sus seres queridos.

Solo en noviembre pasado arribaron 88 767, cifra superior a los 43 045 del mismo mes del 2020, un año atípico marcado por el covid-19 que causó una crisis sanitaria mundial.

Este arribo genera movimiento en el aeropuerto. Hay más personas esperando a los pasajeros. Pero ya no abarrotan el interior de la terminal como antes, pues solo se permite 80 personas dentro de la zona de arribos internacionales en cumplimiento de los aforos. La mayoría espera en el exterior, en el área de parqueo.

Así estuvieron la noche del sábado 4 de diciembre del 2021 siete personas oriundas de Esmeraldas. Con globos y dos pancartas esperaban a un hombre de 38 años que, desde hace 19, reside en Barcelona. Él tenía planeado venir a Ecuador en el 2020, pero la pandemia lo impidió.

Esta familia hacía fila en la zona de parqueo para ingresar al área de arribos internacionales conforme salgan otros que estaban dentro. Pero su familiar salió antes. Al verlo corrieron a abrazarlo. En dos ocasiones, con megáfonos, personal de seguridad pidió no aglutinar esos espacios.

Visiblemente emocionado, el joven llamado Cristian Velasco contó que venía a Ecuador a los tres años, que su plan era estar en el 2020, pero que no se concretó por la pésima situación económica. “Ahora estoy con trabajo. El 2020 fue difícil e incluso estuve muy enfermo con el covid-19”.

Esa noche también llegó desde Valencia Karla Intriago, de 35 años y oriunda de Babahoyo. Al salir de Migración buscó con su mirada a los familiares, pero no los encontró entre el pequeño grupo que estaba en la zona de espera de arribos. Rápidamente salió de la terminal y desde el parqueo le gritaron y corrió a abrazarlos.

La fluminense contó que no venía al país desde 2014 y que el año anterior prefirió enviar dinero a su madre para ayudarla a superar la crisis económica. “Mis dos hermanos quedaron sin empleo, mi abuelo falleció en Babahoyo con el virus y mi deber era ayudarlos económicamente”.

En el José Joaquín de Olmedo es visible también la presencia de personas oriundas del Austro. Decenas esperaban a sus seres queridos para luego trasladarlos a las provincias de Azuay, Cañar y Loja, vía terrestre. El aeropuerto guayaquileño es el principal punto de ingreso para personas de otras jurisdicciones.

En noviembre arribaron por este aeropuerto 48 000 ecuatorianos y por el Mariscal Sucre de Quito 37 473. En esa lista están los azuayos Celia Duque, Corina Jara y Diana Quizhpi, quienes llegaron de EE.UU.

Las familias del Austro llegan en esta época para compartir las fechas especiales con los suyos y participar en las tradicionales fiestas religiosas como la del Señor de Girón y el Pase del Niño Viajero. Otros para hacer obra social como la entrega de juguetes y canastas de víveres a las familias más necesitadas de la provincia.

La fiesta en honor al Señor de Girón, en el cantón azuayo del mismo nombre, empieza la segunda semana de noviembre y culmina la última de diciembre. Generalmente los priostes de cada semana son migrantes que retornan de Estados Unidos para financiar la celebración (comida, bandas de pueblo, artistas y más).

A esta imagen se encomiendan los migrantes antes de las riesgosas travesías por Centroamérica y en agradecimiento prometen colaborar. Por eso, hay un inusual movimiento de migrantes entre noviembre y diciembre.

Para Corina Jara, la Navidad del 2020 fue triste porque no pasó con sus padres que viven en Cuenca. Pero pidió a sus hermanos que hagan la cena y a las 22:00 se conectaron por videoconferencia. “Me dio nostalgia no estar allí”.

Entretanto, por la nueva variante Ómicron en varios países del mundo, los viajeros mayores de 16 años que arriban por los aeropuertos ecuatorianos deben presentar la prueba PCR negativa de al menos 72 horas antes del embarque y el certificado de vacunación con el esquema completo.

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