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Desempleados buscan trabajo en las calles de Ambato y Riobamba

Decenas de personas se agolpan ante la llegada de un interesado en contratar gente los martes en el centro de Ambato. Foto: Modesto Moreta / EL COMERCIO

En la esquina de la av. Cevallos y Tomás Sevilla, en el centro de Ambato, y en la plaza Villa María, en el norte de Riobamba, se concentran todos los días decenas de personas en busca de trabajo.

En ambas ciudades, más de 200 desempleados aguardan de lunes a viernes, de 07:00 a 13:00, que alguien los contrate. La mayoría carga un morral con ropa y una caja con herramientas. Apenas llega alguien o se estaciona un vehículo, corren para ofrecer sus servicios. 

En Ambato la competencia es dura. “Es difícil conseguir una chauchita o un empleo permanente”, dice Ramiro Valladares, albañil de 45 años, que llegó a las 06:30 desde Santa Rosa. La semana pasada laboró dos días. Dice que no le pagan USD 25 diarios; le ofrecen la mitad y sin alimentación. “No alcanza para el arriendo y la alimentación de mis tres hijos”. 

Valladares es parte del grupo de albañiles, electricistas, empleadas domésticas, gasfiteros, agricultores, modistas, jardineros, enderezadores, mecánicos y otros que no tienen empleo. 

Desempleo rampante

Ellos son parte del 6,3% de trabajadores que perdieron el empleo adecuado el primer trimestre de 2022, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).  

Y eso que Ambato es la urbe con la tasa más baja de desempleo, superada solo por Guayaquil, que tiene el 4,9%. Mientras que el índice más alto de desocupación está en Quito con 10,8%, Machala con el 7,6% y Cuenca con el 6,6%.

Los alrededores del Mercado Modelo en Ambato y la plaza Villa María, en Riobamba son los lugares de búsqueda de empleo en la Sierra centro. Foto: Modesto Moreta / EL COMERCIO

Los alrededores del Mercado Modelo en Ambato y la plaza Villa María, en Riobamba son los lugares de búsqueda de empleo en la Sierra centro. Foto: Modesto Moreta / EL COMERCIO

De lunes a viernes de 07:00 a 13:00, llegan albañiles, metalmecánicos, electricistas y más, que esperan que alguien los contrate de manera ocasional o permanente. Foto: Modesto Moreta / EL COMERCIO

De lunes a viernes de 07:00 a 13:00, llegan albañiles, metalmecánicos, electricistas y más, que esperan que alguien los contrate de manera ocasional o permanente. Foto: Modesto Moreta / EL COMERCIO

Esto coincide con el alto nivel del desempleo en Ambato y Riobamba. Según el INEC, registró el 6,3% de trabajadores que perdieron el empleo adecuado el primer trimestre del 2022. Foto: Modesto Moreta / EL COMERCIO

Esto coincide con el alto nivel del desempleo en Ambato y Riobamba. Según el INEC, registró el 6,3% de trabajadores que perdieron el empleo adecuado el primer trimestre del 2022. Foto: Modesto Moreta / EL COMERCIO

Ambato es la urbe con la estadística más baja a nivel nacional de desempleo a excepción de Guayaquil que tiene el 4,9%.  Mientras que el índice más alto de desocupación presenta Quito con 10,8%, seguido de Machala con el 7,6% y Cuenca, 6,6%.  Foto: Modesto Moreta / EL COMERCIO

Ambato es la urbe con la estadística más baja a nivel nacional de desempleo a excepción de Guayaquil que tiene el 4,9%. Mientras que el índice más alto de desocupación presenta Quito con 10,8%, seguido de Machala con el 7,6% y Cuenca, 6,6%. Foto: Modesto Moreta / EL COMERCIO

En la capital del Tungurahua 12 500 de los 225 000 habitantes que integran la Población Económicamente Activa (PEA) en Ambato no tienen trabajo. Foto: Modesto Moreta / EL COMERCIO

En la capital del Tungurahua 12 500 de los 225 000 habitantes que integran la Población Económicamente Activa (PEA) en Ambato no tienen trabajo. Foto: Modesto Moreta / EL COMERCIO

Diego Proaño, catedrático de la Universidad Técnica de Ambato, dice que ese porcentaje se refleja en las personas que buscan empleo en la calle. “Esto ocurre porque el Gobierno no invierte en obra pública. Tampoco generan trabajo los municipios ni las prefecturas, debido a la reducción de presupuesto por la disminución de las asignaciones del Gobierno central”.

Indica que en estas ciudades hay micro, pequeñas y medianas empresas que no generan mayores fuentes de empleo y  la economía local depende del comercio. Proaño explica que 12 500 de los 225 000 habitantes que integran la Población Económicamente Activa (PEA) de Ambato no tienen trabajo y pese a que lo buscan no logran insertarse en el mercado laboral. 

Mientras tanto, en la ciudad de Riobamba 7 000 de las 160 000 personas que integran la PEA están desempleadas. Su población productiva está en el sector rural, dedicada a la agricultura y ganadería, negocios, microempresas y trabajo autónomo. 

Asegura que los sectores que desvinculan personal son la construcción pública y privada, suministro de agua y electricidad, transporte, comunicaciones, sector público, alojamiento, restaurantes y manufactura.

Eso lo ratifica Lilia Villavicencio, presidenta de la Cámara Nacional de Calzado (Caltu). Indica que hay “preocupación” en el gremio porque tuvieron que despedir, por la falta de ventas, a decenas de obreros que tenían los beneficios de ley. “Vamos a tomar correctivos y a buscar estrategias que nos permitan comercializar nuestro producto para recuperar los puestos de trabajo”.  Dice que espera que con la apertura de las clases en la Costa y con el bajo índice de contagios de covid, el sector recobre dinamismo y pueda recontratar a la mano de obra.

En Chimborazo, el año pasado se registró un empleo adecuado de apenas el 16,1%, según el INEC.

En Riobamba, el barrio Villa María es donde se concentran quienes buscan un empleo. El lugar se encuentra a pocas cuadras del centro de la ciudad. Al inicio de la semana, la concurrencia de desempleados crece, pero disminuye a medida que pasan los días, debido a que algunos regresan a sus hogares y otros consiguen algún empleo ocasional. Esta semana, José Merino no tuvo suerte. El hombre de 48 años llegó desde Penipe. Dice que hace cinco meses no encuentra trabajo estable.