Jorge Ribadeneira

Casos y cosas del ‘gran’ debate

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El jefe Rafael y su equipo tramaron un “gran debate” para dar un golpe más al enemigo Andrés que aceptó boxear, pero con la condición de que se realice antes un “debate público”. Insolente. El Jefe debate solo con tipazos, fue el lema. Y fueron escogidos los rivales. Nada menos que tres economistas. El as de los neoliberales, Alberto Dahik; el ministro neoliberales, Alberto Dahik; el ministro de Finanzas de Lucio y articulista de prensa Mauricio Pozo y el exministro correísta Ramiro González, jefe del partido Avanza y posible aspirante a una candidatura. Nada más ni nada menos. Por si acaso, los asesores del presidente Correa le dieron un triple y feo papel al moderador, Rodolfo Muñoz, personaje de la TV estatal.

El Jefe Rafael tuvo la palabra, disponiendo de 56 minutos y realizando 40 intervenciones. Entusiasta para exponer sus ideas, planes y justificaciones. Refutando a los tres adversarios. Abusando un poco -o mucho- de su buen amigo Rodolfo. Dejando en claro que su técnica gubernamental, desplegada en ya casi nueve años, no cree en la virtud del ahorro y confía en la inversión. No tiene reservas pero se construyen seis plantas hidroeléctricas que darán luz y dólares y se han inaugurado decenas de carreteras y de planteles. El país vive un momento difícil pero que no llega al estado de crisis. La inversión extranjera tiene sus problemas y no es la maravilla que dicen. Aceptaría talvez un préstamo del FMI pero sin las feas condiciones que le pusieron al ministro gutierrista de nombre Mauricio. La baja del precio del petróleo y la apreciación del dólar sonlas principales causas de nuestros problemas.

Hablaron luego los tres economistas invitados. Los tres estuvieron de acuerdo en que el país vive una etapa de crisis. Los tres coincidieron en que en una u otra forma hay que acudir al ahorro, igual que en los hogares o en el país del amigo Evo Morales. Los tres mostraron que habían aceptado la invitación pero manteniendo sus tesis e ideas, ya conocidas como diferentes y aun adversas al correísmo.

Dahik no se anduvo por las ramas y acusó al modelo y no al petróleo de los problemas, recalcando las ventajas de su amigo, el Fondo Monetario. Habló durante largos 36 minutos en 14 intervenciones.

Pozo solo habló 11 minutos en 11 intervenciones y mostró que sabe de memoria cuántos dólares tiene que pagar el Gobierno en diciembre. González expuso durante 17 minutos en 19 intervenciones y constituyéndose en el único que tocó el tema político y planteó nada menos que la eliminación de las enmiendas, inclusive la reelección indefinida, para bien del país, abriendo una discusión con el Presidente. Su partido, Avanza, comenzó correísta y ha tenido algunos pronunciamientos adversos y críticos en los últimos tiempos.

El debate del miércoles ha determinado amplios comentarios y dio paso para que el jueves el presidente Correa, durante un discurso, pidiera al público no tomar en cuenta las opiniones de los liberales y neoliberales que le llevaron la contraria y hablaron de una crisis que no es tal.

Pero la situación está bien difícil, Jefe.