Jorge Ribadeneira

Asdrúbal-Roque ¡caricaturas!

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 1
Indiferente 0
Sorprendido 3
Contento 53

El 21 de enero de 1951 apareció en Quito un nuevo diario, El Sol, mientrasagonizaba lentamente El Día, periódico liberal nacido en 1913 y que tuvo años de mucho prestigio. EL COMERCIO -que fue subiendo desde 1906, al mando de los hermanos Mantilla Jácome- se consolidaba en la capital con la segunda generación, Carlos y Jorge Mantilla Ortega. El Sol nació en enero creando mucha expectativa, con dos personajes de la cultura ecuatoriana a la cabeza, Benjamín Carrión y Alfredo Pareja Diezcanseco, en plan de ser el gran periódico de la ciudad y del país.

El joven Dr. Asdrúbal de la Torre, aficionado al dibujo animado, recibió una invitación del gerente, Guillermo ‘Olo’ Lasso, y con entusiasmo inició sus actividades como caricaturista de El Sol.

Feliz, aunque, en realidad, era un novato caricaturista deportivo y no más. El hombre de las caricaturas políticas era un afamado pintor, Galo Galecio, que no brilló al incursionar en la prensa.

Asdrúbal se batió con sus caricaturas relativas a los futbolistas y basquetbolistas de la época hasta que un año después, 1952, recibió otra invitación. “¿Quisiera hacer caricaturas políticas para EL COMERCIO?, le preguntaron y el médico-caricaturista fue un hombre feliz. “Alfonso Laso Bermeo, quien pasó a EL COMERCIO meses antes, hizo la sugerencia a mi favor”, rememora. Asdrúbal fue, pues, durante largos años el gran caricaturista del Diario hasta que, 28 años después, aceptó -“por novelero y por servir a mi país”- ser ministro de Salud.

Roque Maldonado estudió ingeniería pero su gran afición fue el dibujo y en especial el picaresco. Allá por 1957 fue invitado para animar con sus trazos la revista Cancha, que fundaron Rodrigo Paz y Alfonso Laso, con buena acogida. Fue un paso que le llevó a recibir una invitación de EL COMERCIO, por parte del subdirector Jorge Fernández. Era 1958 y desde entonces permanece en esta empresa, pero luego de algunos altibajos.

Cuando llegó Roque a EL COMERCIO el dueño del espacio ‘caricatura política’ era Asdrúbal, quien por esos días hizo un viaje. Roque tuvo la oportunidad de reemplazarlo, con el apoyo de periodistas experimentados. Cuando volvió Asdrúbal, Roque fue destinado como caricaturista de Últimas Noticias. Allí permaneció 20 años, añorando a EL COMERCIO, hasta que su amigo y rival se marchó al Ministerio de Salud.

Los dos son, sin duda, figuras de la caricatura ecuatoriana y fueron condecorados el viernes durante un acto organizado por otro gran caricaturista del Ecuador y Quito, Javier Bonilla, Bonil. Roque -hoy con 81 años- tiene la primera antigüedad en EL COMERCIO, con 56 años en su tarea. Asdrúbal dedicó algunos años al diario El Tiempo y 32, al diario Hoy. Ahora, con sus bien conservados 88 años, se dedica a la pintura.

Ellos fueron baluartes de las revistas humorísticas La Bunga y El Duende, acompañados del autor de esta nota y, entre otros, de Gabriel Garcés, Polvorín, un personaje del humor periodístico. En El Duende participó otro caricaturistas clase ‘A’ que tiene el país: Francisco Cajas, Pancho. Qué gratos recuerdos.