Senderos ecológicos, avistamiento de aves, circuitos gastronómicos y culturales ofrece la parroquia de Nono, en el noroccidente del Distrito Metropolitano de Quito. Foto: Diego Pallero / VIAJAR

Senderos ecológicos, avistamiento de aves, circuitos gastronómicos y culturales ofrece la parroquia de Nono, en el noroccidente del Distrito Metropolitano de Quito. Foto: Diego Pallero / VIAJAR

Jueves 18 de octubre 2018

Nono alista su oferta para el próximo feriado

Edwing Encalada. Redactor (I)
eencalada@elcomercio.com

Ubicado a 18 km de Quito, la parroquia de Nono se torna en un atractivo destino turístico con una a amplia oferta turística para este feriado. En la zona hay gastronomía típica, senderos ecológicos, deportes extremos y otros que atrapan la atención del viajero.

Por estar en la ladera occidental del Guagua Pichincha y bajo la influencia que genera el Chocó Andino, se destaca la Reserva Yanacocha, lugar muy visitado pues brinda facilidades para el aviturismo.

De las 21 especies de colibríes que habitan en la zona sobresale el zamarrito pechinegro, declarado por el Municipio de Quito en el 2005 como el ave emblemática de la capital por ser uno de los colibríes más raros en el mundo y de los cuales apenas existen un poco más de 200 individuos.

Los colibríes que habitan en la ladera occidental del Guagua Pichincha, también se los puede observar dentro del Chocó andino. Foto: Archivo / VIAJAR

Los colibríes que habitan en la ladera occidental del Guagua Pichincha, también se los puede observar dentro del Chocó andino. Foto: Archivo / VIAJAR

El tucán del Chocó, con su pico amarillo y negro que parece croar como un sapo, y el gallo de la peña son otras dos aves emblemáticas de la zona, que pueden ser foto­grafiadas. Así lo sostiene ­Nathaly Ayauca, representante de Quito Turismo.

Es territorio también del oso andino, pumas, cervicabras, conejos, ardillas, zorrillos, lobos de páramo, venados y otras especies que están en peligro de extinción. Estos animales habitan en medio de una gran variedad de orquídeas, bromelias, cedrillos, helechos, camachos, suros, etc., que forman parte de la flora característica de la localidad.

Otro atractivo natural de la zona es la cascada de Guagrapamba, que traducido del kichwa significa ‘Tierra del Toro’. Para llegar allí se debe realizar un recorrido de 30 minutos por un sendero de 2 km. La caída de agua proviene del río Pichán, que surge de las vertientes del Guagua Pichincha.

En la cascada Guagrapamba se puede realizar camping. El rapel se lo puede hacer solo con la guía de expertos en deportes de aventura. Foto: Diego Pallero / VIAJAR

En la cascada Guagrapamba se puede realizar camping. El rapel se lo puede hacer solo con la guía de expertos en deportes de aventura. Foto: Diego Pallero / VIAJAR

Allí existe una área de camping y, si lleva los equipos adecuados, bajo la guía de expertos en deportes de aventura puede realizar rapel en la pared de piedra más grande de la caída de agua (mide 30 metros). El costo del ingreso a la cascada es de USD 2,50 por persona y 5, si desea acampar.

Rolando Hipo, representante del GAD parroquial, dice que el atractivo de esta parroquia está incluso en la génesis de su nombre. “Nono viene del latín noveno, porque fue el noveno pueblo creado en Quito”.

Añade que el padre Juan de Velasco, en su obra ‘Historia del Reino de Quito en la América Meridional’, señala que estando el diablo en la zona, sobrevino una noche muy fría. Ante la insistencia de los pobladores de Cotocollao para que permaneciera en el lugar, el maléfico exclamó: “No, no”.

La iglesia Matriz, cuya construcción data de 1665, es otro de sus atractivos, junto a las casas de hacienda. Tras el terremoto del 16 de abril de 2016, las paredes de la iglesia se cuartearon. “La estructura fue restaurada respetando la arquitectura original. El zócalo también se recuperó junto a sus pinturas, para preservar nuestra cultura”, menciona Hipo.

La hacienda La Querencia es una de las más grandes del lugar. Ofrece variada gastronomía y agroturismo. Foto: Diego Pallero / VIAJAR

La hacienda La Querencia es una de las más grandes del lugar. Ofrece variada gastronomía y agroturismo. Foto: Diego Pallero / VIAJAR