
El 20 de octubre se celebra el Día Internacional del Chef, una fecha que rinde homenaje a los maestros de la cocina en todo el mundo.
Este día, instaurado en 2004 por la Asociación Mundial Culinaria, busca reconocer el arduo trabajo y la dedicación de quienes crean experiencias gastronómicas memorables. La celebración abarca más de 100 países, y promueve no solo la gastronomía, sino también la educación sobre alimentación saludable.
El chef Carlos Gallardo, con 30 años en la gastronomía ecuatoriana, destaca que ser chef requiere humildad, sacrificio y dedicación constante. Para quienes sueñan con esta carrera, aconseja comenzar desde las bases, estudiar técnicas y cultura culinaria, y trabajar incansablemente. Actualmente, dirige Zero Lab by Uniandes en Quito y Sabor Latino en Nueva York, y su legado incluye múltiples reconocimientos nacionales e internacionales.
Edwin Antamba Anrango es un chef ecuatoriano, docente en la UIDE, con un Máster en Gastronomía y múltiples reconocimientos. Para este chef, la carrera de gastronomía destaca por su enfoque en la formación integral, al combinar técnicas culinarias con innovación y emprendimiento. Esta disciplina no solo permite explorar la rica gastronomía ecuatoriana, sino que también abre puertas a una amplia variedad de oportunidades laborales en un sector en crecimiento.
Luis Estrella, chef ecuatoriano en Malta, se ha destacado en la alta cocina. Formado en la Universidad San Francisco de Quito y con experiencia en restaurantes como Disfrutar en Barcelona, ha influido significativamente en la gastronomía ecuatoriana. Su carrera subraya la importancia de la gastronomía como una vía para la innovación culinaria y la proyección internacional de la cultura.
Para el chef Francesco Almeida, la niñez y adolescencia estuvieron marcadas por los aromas de los guisos de su madre, Lolita, que despertaron su interés por la cocina. Posteriormente, decidió estudiar gastronomía en Italia, donde se formó como chef internacional y comenzó a trabajar en diversos establecimientos de prestigio. Para Almeida, la gastronomía, vista como un arte, permite fusionar sabores y culturas, convirtiendo la cocina en una experiencia multisensorial que fortalece las conexiones sociales.
Andrea Ávila, de 38 años, estudió en la Universidad de Especialidades Turísticas. Tras impartir clases de bartender y etiqueta, trabajó en restaurantes, especializándose luego en catering y pastelería, lo que la llevó a lanzar su marca Sweet Vintage hace más de 7 años. Este emprendimiento se centra en la elaboración de postres caseros con un enfoque tradicional, y ha evolucionado para incluir productos saludables. La motivación detrás de su trabajo es la perfección en cada detalle, impulsada por su pasión por la gastronomía y el apoyo de su familia, especialmente su hijo.




