¿Qué es el ENEAGRAMA?

Este ejercicio responde a la pregunta: ¿Quién soy yo?

Washington Herrera, Columnista

Don Correcto

El eneagrama es un sistema de tipología de la personalidad que se utiliza para comprenderse a nivel individual y mejorar las relaciones con los demás. El término “eneagrama” se deriva del griego “ennea”, que significa nueve, y “gramma”, dibujo o figura. Se fundamenta en la idea que hay nueve tipos de personalidad distintos, y cada uno tiene una forma única de pensar, sentir y actuar.

El eneagrama tuvo su apogeo en la década de 1970, desarrollada por el filósofo y psiquiatra chileno Claudio Naranjo. Desde entonces, ha sido utilizado por psicólogos, terapeutas y educadores para ayudar a las personas a entender sus patrones de pensamiento y comportamiento, y encontrar formas de crecer y mejorar. También el eneagrama sirve como un método de autoayuda.

Este modelo psicológico se estructura en una estrella de puntas dentro de un círculo, denominadas “eneatipos”, que clasifican la conducta humana en nueve tipos de personalidad, que describen de una manera didáctica cómo funciona la mente, los miedos, las motivaciones y el comportamiento de cada persona. Identifica tres centros de inteligencia: el emocional (corazón), el mental (cabeza) y el instintivo (cuerpo).

A continuación, una rápida descripción de cada “eneatipo”:

  1. El reformador. Busca la perfección, el orden y la mejora constante.
  2.  El ayudador. Necesita sentirse amado y valorado, es empático y complaciente.
  3. El triunfador. Enfocado en el éxito, el logro de objetivos y el reconocimiento social.
  4. El individualista. Sensible, expresivo y dramático, busca su identidad única.
  5. El investigador. Analítico, independiente y reservado; teme ser abrumado.
  6. El leal. Comprometido, orientado a la seguridad y precavido ante posibles peligros.
  7. El entusiasta. Optimista, versátil y espontáneo; busca evitar el sufrimiento a toda costa.
  8. El desafiante. Protector, asertivo y fuerte; necesita tener el control de su entorno.
  9. El pacificador. Calmado, receptivo y complaciente; busca evitar el conflicto a cualquier precio.

El modelo recuerda la famosa frase de Sócrates: “Conócete a ti mismo”. El eneagrama no es una receta sino un instrumento, una herramienta amable que tiene como propósito fomentar la curiosidad sobre sí mismos, identificar fortalezas y debilidades, y en ocasiones, despertar del letargo para entender quién soy y hacia dónde voy.

Como práctica de autoconocimiento, el eneagrama ayuda a identificar los puntos ciegos, las motivaciones inconscientes y los patrones repetitivos; fomenta la empatía al comprender por qué los demás actúan, piensan y sienten de manera distinta; y permite desconectarse de las conductas automáticas (el ego) y trabajar para desarrollar las virtudes esenciales.

Hay que aclarar que el eneagrama es una mirada introspectiva y no un diagnóstico psicológico clínico. La mejor manera de encontrar su “eneatipo” es mediante la reflexión guiada -si es posible- o completar personalmente los cuestionarios específicos. El test de eneagrama de la personalidad está disponible en la Web para saber cómo funciona esta herramienta, y cómo descubrir su propio “eneatipo” para mejorar su vida.