

Comencé a disfrutar este relato autobiográfico en que la autora decidió contar a la humanidad la revolución islámica que vivió desde niña, en su país de origen -Irán-, que asiste profundos cambios en todos los órdenes, y especialmente en las familias. Su relato es impresionante, desde el velo que debe llevar hasta las implicaciones sociales, culturales y educativas por el hecho de ser mujer, y las represiones consiguientes.
El tema era sugestivo desde el título –“Persépolis”- y porque se presenta totalmente ilustrado por la autora, en más de trescientas páginas en blanco y negro. Otra razón y muy fuerte fue que los occidentales conocemos muy poco o nada de las culturas árabes, sus pensamientos, sus creencias, sus arquitecturas, sus libros y estilo de vida.
Este acercamiento valió la pena, pero sucedió algo inesperado: Marjane Satrapi, escritora y cineasta franco-iraní falleció el 4 de junio de 2026, en París, a la edad de 56 años, destacada cronista de las experiencias de las mujeres bajo las restricciones políticas y sociales del régimen iraní, reconocida como una de las pocas artistas que logró incorporar la historia moderna de Irán al ámbito del arte global a través de una narrativa enteramente personal. ¡Quedé impactado!
“Persépolis” en mis manos cobró mayor importancia y actualidad porque relata la represión política durante la era del Sha Pahlavi, así como los oscuros y dolorosos primeros años de la República Islámica—, por lo que Satrapi alcanzó el reconocimiento mundial. Según medios de comunicación franceses, el fallecimiento de Satrapi se produjo un año después de la muerte de su esposo, Matteo Ripa.
El presidente francés Emmanuel Macron describió a Satrapi como “una gran artista” que había transformado su infancia en “una leyenda universal”. Añadió que, a través de “su mirada de niña, su humor, su bondad y sus demonios interiores”, había creado “una deslumbrante historia universal en la que los lectores se veían reflejados”.
Y es cierto. El dibujante francés Joann Sfar escribió: “Cambiaste el mundo con los cómics, y a ti no te importaban los cómics. He perdido a mi hermana gemela”. “Una obra universal”, “Absolutamente maravillosa”, “Incontestable obra maestra” son algunos comentarios de la prensa internacional.
“Persépolis” es una novela gráfica autobiográfica escrita e ilustrada por la iraní Marjane Satrapi. La autora relata las etapas que marcaron su vida, desde su niñez en Teherán, durante la revolución islámica, hasta su difícil entrada a la vida adulta en Europa. La buena recepción de la crítica hizo de Satrapi una de las autoras francófonas más reconocidas. En 2007, la adaptación en largometraje de animación de “Persépolis”, obra de Vincent Paronnaud y la misma Marjane Satrapi, obtuvo el Premio del Jurado del Festival de Cannes.
El cómic empieza en 1979 cuando Marjane tiene diez años, y desde su perspectiva infantil es testigo de un cambio social y político que pone fin a más de cincuenta años de reinado del Sha de Persia en Irán y da paso a una república islámica. Se ve cómo la niña no quiere llevar el pañuelo y se ve claramente que se la obliga a hacerlo.
“Marji” -como la conoceremos al principio de la historia– también tiene una inquietud intelectual para una niña de su edad y notable imaginación que la lleva a mantener conversaciones con Dios -al que encuentra un curioso parecido con Karl Marx- o soñar con llegar a ser algún día la última profeta que siga los pasos de Jesús y Mahoma.
Después de la revolución islámica, los productos provenientes de países occidentales son prohibidos en Irán. Esta prohibición es mostrada en la historieta por los recuerdos que los padres de Marjane le traen clandestinamente de Turquía: pósteres, una chaqueta de mezclilla (chaqueta tejana), el último modelo de tenis Nike y un pin de Michael Jackson.
También es representada por las escenas de venta clandestina en las calles de Teherán de los mismos productos. Mientras los “Pasdaran” -guardianes de la revolución- hacen cumplir la ley en las calles, Marjane aprende a jugar un doble juego en una sociedad de imprevistos, tabúes y prohibiciones.
“Persépolis” significa “ciudad persa” y fue la capital ceremonial del imperio persa; representa un símbolo de la autoridad, riqueza y diversidad del Imperio persa, un testimonio de la ambición arquitectónica y ceremonial de una de las civilizaciones más importante de todos los tiempos.
Los animo a leer “Persépolis”, de Marjane Satrapi.