
‘Myotis huariorum’ es una nueva especie de murciélago que estuvo oculta a la ciencia hasta ahora. Fue descubierta en dos áreas naturales protegidas del Perú: la Reserva Paisajística Subcuenca del Cotahuasi, en Arequipa, y el Bosque de Zárate, en Lima. La investigación tomó al menos una década, y entre sus autores está Carlos Carrión, investigador ecuatoriano de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.
Este hallazgo no solo amplía el conocimiento sobre la biodiversidad de los Andes, también fortalece la colaboración científica entre países andinos. Para Ecuador, es una muestra del potencial de sus investigadores para contribuir a la ciencia regional y global. El PhD en biología, Carlos Carrión, cree que este descubrimiento subraya la importancia de conservar estos hábitats áridos y andinos como “reservorios claves de biodiversidad única”.
Para el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado de Perú (Sernanp), este hallazgo enfatiza la importancia de fortalecer la investigación científica en áreas como la Reserva Paisajística Subcuenca del Cotahuasi. Esta área se caracteriza por ser una de las más extensas de la sierra peruana, desde los 950 hasta más de 6000 metros sobre el nivel del mar. Este sitio conecta ecosistemas que van desde desiertos costeros hasta glaciares, en el Perú.
Asimismo, el bosque de Zárate posicionó nuevamente a Huarochirí en el mapa de la conservación global, como un refugio de biodiversidad poco estudiado hasta ahora.
Esta nueva especie destaca por varias características inusuales:
La investigación combinó análisis de campo y laboratorio, y tomó más de 10 años desde la recolección inicial de los ejemplares en 2010. Según el artículo publicado en el ‘Journal of Mammalogy’, se recolectaron 56 especímenes en la región de Arequipa, utilizando redes de niebla a nivel del suelo bajo los lineamientos de la American Society of Mammalogists.
Luego, se aplicó una metodología integradora:
Estos análisis demostraron que ‘Myotis huariorum’ forma una rama única dentro del grupo, lo que confirmó su estatus como nueva especie no descrita.
Esta especie solo se ha registrado en dos localidades:
Ambas zonas forman parte de ecosistemas áridos y de montaña, históricamente poco muestreados. Su distribución limitada y el estado frágil de estos ecosistemas genera alerta sobre su posible vulnerabilidad.
Su nombre ‘huariorum’ proviene de la civilización Wari (Huari) que floreció en los Andes Centrales y del Sur, incluyendo la región de Arequipa. El sufijo orum indica que honra colectivamente a los Huari.
Carlos Carrión y el equipo prevén expandir las investigaciones a zonas áridas y de transición como la costa peruana. También están en marcha estudios ecológicos y de distribución que ayuden a entender su rango, hábitat y estado de conservación. Y no se dejará de lado una guía de estrategias de manejo para preservar esta especie endémica.
Este trabajo también reafirma la necesidad de proteger reservas naturales como Zárate y Cotahuasi. Este tipo de hallazgos demuestra cuánto nos falta aún por descubrir en los Andes y lo vital que es proteger estos espacios, señala el equipo en su publicación.
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